Representantes indígenas y de comunidades locales de 15 países realizarán el encuentro latinoamericano “Con la encíclica Laudato Si defendemos los derechos a la tierra, el territorio y los bosques”. Esto, en vísperas de la visita del papa Francisco a Chiapas y sus anunciados encuentros con indígenas mexicanos y tal vez de otros países de Mesoamérica y la Amazonía, quienes se reunirán en San Cristóbal de Las Casas en el contexto de la visita papal. Habrán de dialogar en torno a Laudato Si y divulgar el aporte de los pueblos y comunidades para proteger la naturaleza mediante la defensa los territorios y su diversidad de escosistemas y culturas.

El encuentro se realizará los días 13 y 14 de febrero. El papa católico visitará San Cristóbal el lunes 15. Convocan el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Red MOCAF). Los organismos argumentan que través de la citada encíclica, Francisco “ha llamado a la unión de toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral frente a una crisis ecológica de la casa común, el planeta Tierra, donde las propuestas de la modernidad se vuelven contra nosotros”. Sin duda, añaden, “una de las expresiones más visibles de esta crisis ecológica mundial es el cambio climático”. Ante ella, la protección de selvas y bosques es una de las “soluciones centrales”.

En la cuenca del Amazonas y Mesoamérica se ubica 45 por ciento de los bosques tropicales del planeta. La selva Lacandona, en Chiapas, “es el centro de más alta diversidad biológica en Norte y Mesoamérica”. La acumulación de evidencia científica confirma “la clara correspondencia” entre los bosques tropicales, su estado de conservación y la presencia de pueblos indígenas y comunidades ancestrales”.

La convocatoria considera la conservación de los bosques tropicales como “la principal estrategia para enfrentar el cambio climático”. Y apunta un hecho demostrado: “Los pueblos indígenas están logrando proteger los bosques gracias a sus prácticas y costumbres tradicionales, pese a las múltiples presiones del desarrollo y el voraz apetito consumista mundial que impulsa la expansión de proyectos extractivos, hidroeléctricas, monocultivos, carreteras que atraviesan las selvas” que entre otros amenazan o ya impactan los territorios y ecosistemas.

Estas presiones, “justificadas como progreso”, vienen respaldadas por políticas públicas irresponsables, o impunidad, “que va de la mano de la corrupción”. Además, subrayan los organismos, son cada vez más frecuentes “la violencia, el asesinato de líderes indígenas y comunitarios y la criminalización de las acciones que realizan desde sus territorios en defensa de la vida”.

La Jornada