Padres y familiares de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, acompañados por diversas organizaciones y colectivos de la sociedad civil, partieron en marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino, al cumplirse 16 meses de los hechos de Iguala.

Algunos asistentes cargaron banderas “ensangrentadas” y negras en señal de luto. Además llevaban pancartas con los rostros de los normalistas.

Felipe de la Cruz señaló que a un año cuatro meses “de nuevo nos manifestamos en el corazón del país para exigir la aparición de los estudiantes con vida. No nos cansaremos”.

Mientras avanzaba la marcha, sobre Paseo de Reforma, a la altura de la PGR se incorporaron familiares de Julio César Moreno con un ataúd con su fotografía.

De manera previa los familiares del joven asesinado y cuyo rostro fue desollado, exigieron al gobierno federal la inmediata práctica del ADN a los restos del normalista, quien fue exhumado el pasado 4 de noviembre y que por las trabas burocráticas no se le ha dado nuevamente sepultura.

Durante un acto de protesta, frente a la sede la Procuraduría General de la República (PGR) en la Ciudad de México, la abogada Sayuri Herrera, señaló que el Ministerio Público Federal no tiene pruebas sólidas de la participación de Mauro Taboada Salgado –recientemente detenido– en este homicidio, “lo que tiene la PGR son solamente dos líneas en la declaración ministerial de Gildardo López Astudillo, El Cabo Gil, y ni siquiera abrió una línea de investigación para este caso.

“Aunque la Comisión Nacional de Seguridad anunció que Taboada Salgado fue uno de los homicidas, en realidad lo detuvieron –y consignaron– por portación ilegal de armas de fuego, porque lo detuvieron en la calle armado, no porque lo investigaran por el homicidio de Julio César”, señaló la abogada.

En tanto, Marisa Mendoza Cahuatzi, esposa de Julio César Mondragón, reveló que a tres meses de que los restos de su cónyuge fueron exhumados para la realización de estudios que permitieran conocer las causas de muerte y para obtener indicios que lleven a quienes lo victimaron, “las autoridades no han hecho nada por burocratismo”.

Señaló que en la investigación de la muerte de Mondragón Fontes existen muchas anomalías, como el hecho de asentar que el fallecimiento se debió a un golpe con objeto contundente, y que la piel del rostro le fue comida por fauna nociva de la zona donde se le encontró, sin profundizar en las lesiones y fracturas que presentaba”.

Respecto al interrogatorio al que fue sometido Mauro Taboada Salgado, comentó: “el ministerio público de derechos humanos nos dijo, ‘ya ven, no dice nada, así no se le puede acusar del homicidio’. El detenido solo agachaba la cabeza y a veces decía ‘de eso no se nada’. Por eso solamente lo acusaron de portación de arma de fuego”.

En ese contexto, la abogada Sayuri Herrera, puntualizó que a los restos de Julio César Mondragón solamente se le han practicado estudios de antropología y medicina forense, y estas pruebas se hicieron en la PGR porque se solicitó su apoyo pero no tiene que ver en este caso, “porque no lo atrajo y todo está entre un juez y la Procuraduría de Justicia de Guerrero.

“Desde el 9 de noviembre, los restos de Julio César se encuentran sin ser estudiados en la cámara número 6 del Servicio Médico Forense Federal, el juez de Guerrero no ha emitido el documento para que se lleve a cabo el estudio genético que comprueben que los restos corresponden a Julio César Mondragón”, uno de los estudiantes que fueron víctimas de policías municipales y miembros de Guerreros Unidos, la noche del 26 de septiembre en la ciudad de Iguala.

Al llegar a las instalaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, reiteraron el reclamo a los magistrados para que no quede en la impunidad el caso y se enjuicie a los culpables conforme a derecho.

Los padres de familia agradecieron al contingente a quienes les pidieron que no los dejen solos y que cada 26 de mes se sumen a las marchas hasta que aparezcan los normalistas.

De esta forma concluyó la jornada global por Ayotzinapa a 16 meses de los hechos de Iguala, sin incidentes.

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