El nuevo juicio contra el exdictador José Efraín Ríos Montt, programado para ayer, se suspendió debido a que hay al menos cuatro recursos pendientes de resolver.

El Tribunal “B” de Mayor Riesgo decidió posponer la diligencia, que se celebraba a puerta cerrada, porque la Corte de Constitucional (CC) debe resolver al menos cuatro amparos presentados ante esa instancia.

Ríos Montt, de 89 años, está acusado de ser el responsable de la masacre de 1,771 indígenas ixiles durante su régimen de facto, entre 1982 y 1983, aunque no se le podrá imponer una pena de prisión porque padece una demencia irreversible.

Uno de los defensores del exdictador, Jaime Hernández, explicó que uno de los amparos fue presentados por ellos y en el exigen el fin de la persecución penal y la aplicación “total” del decreto del Congreso 8-86, porque “no puede ser que los guerrilleros
estén amnistiados y los militares no”.

Los otros tres amparos fueron presentados por los querellantes en el proceso contra Ríos Montt, dijo el abogado.

Hernández avanzó que hasta que no se resuelva estas diligencias no se programará una nueva fecha para el inicio del juicio, por lo que esperan con expectación sus resoluciones para ver como proceder, ya que tampoco descartan interponer más recursos
para detener la persecución penal contra su patrocinado.

Ríos Montt, quien padece una “demencia vascular mixta irreversible y degenerativa”, está postrado en su cama, cada vez “más malito”, ya que su enfermedad ha ido “aumentando” y “no es consciente” de lo que sucede a su alrededor.

“A veces hilvana oraciones correctas, a veces no. No es consciente”, enfatizó Hernández al describir el estado de salud del anciano.

El exmilitar ya había sido condenado en 2013 a 80 años de prisión por genocidio, pero días después el máximo tribunal del país, la Corte de Constitucionalidad, anuló la sentencia por considerar que existieron irregularidades en el proceso judicial.

Siglo21