Un grupo de organizaciones sociales se concentraron frente a la embajada de los Estados Unidos en El Salvador, para protestar en contra de las medidas que el gobierno de la nación norteamericana ejecuta para deportar a miles de personas que no tienen un estatus legal de migración.

Para las organizaciones aglutinadas en el Frente Social y Sindical Salvadoreño (FSS) y en la Confederación de Unidad de Trabajadores y Trabajadoras de El Salvador (CONFUERSA), las redadas en las que se captura a salvadoreños ilegales son contra la “comunidad salvadoreña y centroamericana de migrantes en los Estados Unidos”.

Por lo anterior exigieron un alto inmediato a las redadas; que las familias centroamericanas reciban protección humanitaria; que se respeten los derechos de los migrantes y refugiados y que el gobierno de los Estados Unidos, a través de su embajada, deje de impulsar “políticas intervencionistas neoliberales que contribuyen al desplazamiento forzado y la migración masiva”.

Wilfredo Berríos, coordinador general del FSS y secretario general de CONFUERSA, exigió que el gobierno estadounidense “ponga un alto a las redadas y deportaciones”.

El líder sindical aseguró que las capturas de migrantes se realizan en lugares públicos, entre ellos parques, cines y centros comerciales, lo que atenta en contra de su dignidad, porque son tratados como delincuentes.

“Llegan los agentes de migración y hacen redadas, amarran a nuestros compatriotas, hay humillación a la dignidad de las personas, después de este tipo de procedimientos son deportados al país”, indicó Berríos.
De igual forma, las organizaciones sindicales coincidieron en que el sistema migratorio estadounidense impulsa la militarización de las fronteras, la detención de familias migrantes y las deportaciones masivas.

“Éstas políticas migratorias son inhumanas y enriquecen a la industria militarista y las empresas carcelarias que operan los centros de detención de migrantes, generan más violencia, peligro y vulneran los derechos de migrantes y refugiados”, externaron ambas organizaciones sindicales.

Para las organizaciones sindicales, las deportaciones masivas afectan la economía nacional, ya que muchas familias subsisten de las remesas que envían sus familiares residentes en los Estados Unidos.

“Todo el mundo sabe que las remesas sirven tanto a las familias como al Estado, al Gobierno para que pueda mantener a flote la economía de El Salvador”, concluyó Berríos.

Diario Co Latino