Contexto Nodal:

El próximo 21 de febrero, 6.335.780 millones de bolivianos –empadronados hasta el momento- podrán concurrir a las urnas en el marco del Referéndum Constitucional en el que se decidirá por la aprobación o el rechazo a la reforma del Artículo 168 de la Constitución Política que, en caso de ser modificado, permitirá la ampliación de dos a tres mandatos presidenciales consecutivos. La consulta popular, establecida por una ley promulgada por la Asamblea Legislativa el 5 de noviembre de 2015, determinará si Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera podrán presentarse en las elecciones del 2019 y, en caso de ganar, extender su gobierno, iniciado el 22 de enero de 2006, hasta el 2025.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que desde Estados Unidos se financia la campaña por el “No” en el referendo del próximo 21 de febrero, en el que se votará sobre una reforma legal que de aceptarse le permitiría una nueva postulación en los comicios previstos para 2019.

Morales dijo en una entrevista con el canal de televisión ATB que tiene información sobre ese supuesto envío de fondos para la campaña de la oposición boliviana por el “No”.

“No estoy seguro si la (plata la) mandan los corruptos y delincuentes que se escaparon a Estados Unidos o la manda el Departamento de Estado de Estados Unidos”, declaró el gobernante.

El mandatario llama “delincuentes” y “corruptos” a los políticos bolivianos de oposición que radican en Estados Unidos, algunos de ellos reclamados por la justicia boliviana como el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003), su excolaborador Carlos Sánchez Berzaín y el también opositor Manfred Reyes Villa.

Según Morales, además, los políticos de la derecha de su país se “están peleando” entre ellos por esos supuestos recursos económicos.

Agregó que la oposición tiene contacto permanente en Bolivia con el Instituto Nacional Demócrata de EE.UU, y que la embajada de ese país trata a muchos de los políticos bolivianos como sus “mimados”.

El gobernante agregó que la embajada estadounidense ha recomendado a la oposición boliviana que sus líderes no aparezcan públicamente en la campaña con el propósito de que sea la población la protagonista del rechazo a su reelección.

“Nuestra campaña acá no solamente es contra la derecha boliviana, sino contra la derecha internacional”, sostuvo Morales, para luego agregar que EEUU se plantea acabar con el “kirchnerismo” en Argentina, el “chavismo” en Venezuela y el “evismo” en Bolivia.

Morales, que gobierna Bolivia desde 2006, quiere apoyo en el referendo del 21 de febrero para que se acepte una reforma legal que le permita presentarse en los comicios previstos para 2019.

El mandatario y su vicepresidente, Álvaro García Linera, buscarán un cuarto mandato consecutivo para el período 2020-2025, aunque por un fallo del Tribunal Constitucional el nuevo periodo se contaría como si fuera el tercero.

El argumento del tribunal y de Morales es que el primer periodo (2006-2010) no cuenta porque fue previo a la refundación de Bolivia como Estado Plurinacional en 2009.

Jornada Net