El representante adjunto del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jesús Peña Palacios, sostuvo en el Senado que del total de personas desaparecidas en el país entre 2006 y 2014 –más de 23 mil–, 30 por ciento, más de 6 mil, son niñas y adolescentes de cero a 17 años.

Durante su participación en el foro Desapariciones en México: una mirada desde los derechos de la infancia, el director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), Juan Martín Pérez García, confirmó la cifra que dio a conocer la ONU con base en datos del Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas de la Secretaría de Gobernación: “de 2006 a 2014, 30 por ciento de personas desaparecidas son menores de 18 años y suman 6 mil 725”.

La representante adjunta del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Allison Sutton, subrayó que en el fenómeno de las desapariciones forzadas destaca el caso de la población menor de 18 años en México. Afirmó que “la mayor proporción de desaparecidos y extraviados afecta a los adolescentes de 12 a 17 años, y a partir de los 12 años la incidencia entre niñas y adolescentes mujeres llega a ser 1.8 veces más que la de los niños. Estamos hablando de niñas de 14 años, en promedio”.

Sutton dijo que el Comité de Derechos de la Infancia de la ONU en sus conclusiones sobre México de 2015, señaló “su preocupación por la violación de los derechos de niños, niñas y adolescentes: asesinatos, desapariciones y violaciones, y le recomendó establecer una política pública” para ese sector de la población.

Ismael Eslava Pérez, primer visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, destacó que en la iniciativa de ley general de desaparición forzada que discutirá el Senado próximamente se debe fijar como prioridad la búsqueda de niñas, niños y adolescentes, así como redactar un tipo penal que agrave la sanción cuando el desaparecido sea menor de 18 años.

Eslava agregó que la ley debe contener un apartado dedicado a los menores de edad, víctimas directas o indirectas de este grave problema, y disponer de la creación de áreas y protocolos especializados no sólo en la investigación de los casos, búsqueda y procesamiento de información, sino en la sistematización de los datos obtenidos que permitan realizar un mapeo de los factores de riesgo que inciden, en cada región del país, en la comisión del delito de desaparición forzada contra este sector de la población.

Pérez García aseveró que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas o Extraviadas de Gobernación, “no es sólido, pero es lo que tenemos. Hicimos un análisis de la información de 2006 a 2014 y vimos que el tema de desapariciones no es sólo de adultos, tiene alto impacto en las niñas, niños y adolescentes, esto es, en los más de 23 mil desaparecidos.

“Según datos del registro nacional, 6 mil 725 son casos de menores de 18 años; esto refiere que creció 200 por ciento la desaparición entre menores de 15 a 17 años, y siete de cada 10 son mujeres”.

Lo que “pudimos observar en la información del registro nacional es que son 6 mil 725 menores de cero a 17 años de edad desaparecidos en el país; 30 por ciento de estos casos ocurrió entre 2006 y 2014”.

Otro dato que identificamos, agregó, es que 49 por ciento eran mujeres, y cuando se analiza por estados, Oaxaca tiene 82 por ciento de desapariciones de mujeres adolescentes; Tamaulipas, mil 914 casos de desaparecidos de cero a 17 años; el estado de México, 562, y Guanajuato, 419.

En el foro, organizado por la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República, que preside la perredista Angélica de la Peña, la señora Esperanza Legorreta López narró, entre lágrimas y con voz entrecortada por el dolor, que desde hace dos años “su hija de nueve años está desaparecida”.

La Jornada