En Chile y hace casi un mes, el 7 de diciembre pasado, Vázquez se acercó a Macri que aún no había tomado posesión como presidente de Argentina y le dijo: tenemos que juntarnos para un almuerzo, algo informal.

La respuesta de Macri fue instantánea: por supuesto, tenemos mucho de que hablar, le dijo sobre ese convite que finalmente se concretará pasado mañana 7 de enero en la estancia presidencial de Anchorena, en Colonia.

La de este jueves será la primera reunión que Vázquez mantenga con un mandatario argentino en casi 12 años. Las relaciones con el vecino país se fisuraron durante la primera presidencia de Vázquez entre el 2005 y el 2010. En particular, el diálogo entre ambos países se deterioró a partir del conflicto por las pasteras.

Esta situación mejoró un tanto con el advenimiento de José Mujica al frente del gobierno nacional pero, a los pocos años, ambos gobiernos volvieron a distanciarse al punto que el dialogo volvió a cero.

El gobierno presidido por Cristina Fernández aplicó en los últimos tiempos una serie de trabas comerciales en el ingreso de productos uruguayos a Argentina; algo que ahora Vázquez espera que sean historia con el nuevo gobierno.

La del jueves será la cuarta vez que Vázquez y Macri dialoguen. La primera fue el 7 de diciembre en Chile, la segunda el 10 de diciembre cuando se procedió al cambio de gobierno en el vecino país, posteriormente volvieron a encontrarse en la cumbre del Mercosur realizada en Paraguay cuando Uruguay asumió la presidencia semestral del bloque regional.

Ahora, la Estancia Anchorena de Colonia será la sede del encuentro entre ambos mandatarios que consistirá en un almuerzo de carnes, verduras y achuras. La comitiva argentina estará integrada por la canciller Susana Malcorra, el jefe de Gabinete, Marcos Peña y Fulvio Pompeo. Con Malcorra, Nin Novoa ya mantuvo dos contactos: uno telefónico y otro personalmente, en Santiago de Chile.

Vázquez adelantó en su momento que con el flamante presidente argentino “deseo tener excelentes relaciones”, a la vez que resaltó su aspiración de “entenderse, conversar y trabajar juntos para salir adelante todos juntos”.

Macri, en aquél fugaz encuentro en Chile, le dijo a Vázquez mientras se saludaban que los dos países deben “recuperar” las relaciones bilaterales porque “Uruguay ha sido muy castigado”.

Macri “hizo una lectura correcta de la realidad” consideró días después Vázquez que además confesó “confiar” en que con Macri Uruguay “podrá lograr mejor inserción comercial, con apertura al mundo, lo que venimos reclamando desde hace tiempo”.

“Hay una muy buena disposición de mantener un diálogo fluido”, destacó días atrás el canciller Nin Novoa, agregando que la agenda a tratar el jueves próximo es “extensa” e incluye temas como el monitoreo conjunto del Río Uruguay, la navegación en los canales binacionales, el comercio, la integración, las trabas arancelarias y la comunicación aérea entre ambas naciones.

Normalización

La relación entre Uruguay y Argentina pasó por disímiles estados. Tras asumir Tabaré Vázquez su segundo mandato, encomendó al canciller Nin Novoa a intensificar el proceso de normalización de las relaciones bilaterales con Argentina.

Ayer, se conoció el nombramiento de un funcionario de confianza política del canciller uruguayo en Gualeguaychú, epicentro de las protestas durante el conflicto, lo que implica una fuerte señal en esa dirección. En ese marco, apenas asumió Vázquez, fue designado Héctor Lescano como embajador, decisión que contó con el beneplácito casi inmediato de Argentina.

La República