El presidente de la Asamblea Nacional, Rubén De León, se reunió ayer con representantes indígenas del Movimiento 22 de Septiembre de la comarca Ngäbe Buglé que se oponen al proyecto Barro Blanco, que se construye en el distrito de Tolé, provincia de Chiriquí.

Durante el conversatorio, los miembros del movimiento entregaron al presidente De León un documento que refleja el pliego que incluye la cancelación del proyecto Barro Blanco, las plenas elecciones de sus autoridades autónomas y los beneficios a las personas que fueron lisiadas y golpeadas (de 2010 a 2014) en la pasada administración.

La cacica regional del área Kodriri del Movimiento Mama Tatda, Clementina Pérez, calificó de positiva la reunión con el presidente del Legislativo. De León, dijo, ha mostrado interés en que se les respeten y garanticen los derechos de los pueblos indígenas y, sobre todo, la ‘tierra santa’.

La dirigente Pérez indicó que todos estos diálogos buscan que se respeten las costumbres y las tradiciones de cada uno de los pueblos que conforman este país.

La Estrella