Las dificultades surgidas el jueves pasado entre el Gobierno y las Farc tras la ‘visita pedagógica’ de los negociadores de esa guerrilla a zona rural de La Guajira están en un punto de tensión que forzó la intervención de los países garantes, Noruega y Cuba.

Todo indicaría que el malestar entre las partes requiere la facilitación de los garantes. Por eso, este lunes en La Habana, los cancilleres de Noruega, Borge Brende, y su homólogo de Cuba, Bruno Rodríguez, se reunieron en procura de tratar de superar el impasse.

Saben que el tiempo apremia y que, a estas alturas de la negociación, un tropiezo de este tipo puede generar traumatismos y retrasar la firma de un acuerdo final de paz, prevista para el próximo 23 de marzo.

El lío surgió el jueves pasado, cuando varios de los negociadores de las Farc, encabezados por ‘Iván Márquez’ llegaron hasta el corregimiento Conejo, en Fonseca, donde hicieron un acto público escoltados por guerrilleros fuertemente armados, sin presencia de la Fuerza Pública. Los jefes de la guerrilla se reunieron con habitantes del poblado.

Esto generó la indignación dentro del alto gobierno, hasta el punto de que la Casa de Nariño, aunque reconoció haber dado permiso para hacer pedagogía a la tropa en torno a las negociaciones, aseguró que los guerrilleros habían violado los protocolos sobre ese trabajo. No solo por la presencia de hombres armados, sino por estar involucrándose con los civiles.

Por eso, el presidente Juan Manuel Santos pidió al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y a los países garantes, Cuba y Noruega, que tomaran las medidas necesarias para que el grupo encabezado por ‘Márquez’ regresara “a la mayor brevedad posible” a La Habana.

Precisamente el domingo, las Farc respondieron a través de un comunicado que los protocolos definidos con el Gobierno no plantean impedimento para hablar con la población, por lo que “no hay tal violación del protocolo por parte de las Farc”.

Ante estas diferencias, el camino serían los países garantes. El mismo presidente Santos se reunió con el canciller noruego, el domingo pasado en la noche, para abordar el tema. (Lea: Farc dicen que no se violaron protocolos en visita a La Guajira)

El punto es que son los garantes los que deben coordinar el retorno de los negociadores de la guerrilla a Cuba. El CICR se encarga de acompañarlos, pero son los delegados de esos dos gobiernos quienes se encargan del proceso de movilización y garantías. Por eso, hasta ayer seguían en el país.

Y en procura de buscar una salida cuanto antes a este impasse, a fin de evitar que pueda afectar el proceso de negociación, los dos cancilleres tuvieron este lunes en La Habana una reunión privada.

“Vamos a esperar la gestión de los garantes para poder continuar con este proceso, que está en la última fase”, dijo ayer el presidente Juan Manuel Santos en diálogo con W Radio.

En esa entrevista, el Presidente también se refirió al plebiscito por la paz y dijo que si gana el ‘no’, “se acabó el proceso de paz”.

El Tiempo

A fortalecer la Unidad para la Paz

Para el Gobierno, los tiempos son adversos y los recientes desencuentros con las Farc han puesto sobre la mesa —ahora más que nunca— la necesidad de asegurar un apoyo político sólido para que fluyan los proyectos y normas necesarias en aras de la implementación de los acuerdos de paz de La Habana (Cuba).

De ahí la importancia de la reunión que sostendrá hoy el presidente Juan Manuel Santos con los jefes de los partidos políticos que han dado su respaldo a los diálogos con las Farc y con quienes se buscará fortalecer la coalición que se ha denominado Unidad para la Paz. Por el momento se sabe que asistirán la Alianza Verde, el Partido Liberal, el Polo Democrático, la U, Cambio Radical, el Partido Conservador, Opción Ciudadana y MIRA, y que la discusión girará en torno a temas como la reforma a la Ley de Orden Público, la refrendación de los acuerdos y la participación en política de la guerrilla tras la firma de un acuerdo final.

Se trata de una cita crucial para Santos, si se tiene en cuenta el difícil momento por el que atraviesa el proceso de La Habana. El cruce de mensajes entre los equipos negociadores, la insistencia de las Farc de convocar a una constituyente y el inamovible del Gobierno respecto al plebiscito como mecanismo para refrendar lo pactado han hecho mella en la confianza en el proceso de paz y las críticas cada vez suenan con mayor fuerza. A todo esto se suma el episodio protagonizado la semana pasada por varios altos mandos de las Farc en el corregimiento de Conejo (La Guajira), donde realizaron un acto público de pedagogía por la paz con la presencia de hombres armados.

Lo cierto es que, saliendo ya de la tormenta que provocó la visita de las Farc, la crisis empieza a conjurarse y las partes han mostrado voluntad de pasar la hoja. Mientras el presidente Santos dijo que lo importante ahora es solucionar el impasse, las Farc hicieron un llamado para avanzar hacia el acuerdo final. Por su parte, los países garantes ofrecieron sus buenos oficios para mediar en el conflicto y, de hecho, el canciller de Noruega, Borge Brende, viajó a La Habana para reunirse con su homólogo cubano con el objetivo de ayudar a superar la controversia entre las partes y permitir el inicio del operativo para que el Comité Internacional de la Cruz Roja traslade a los guerrilleros a Cuba y las conversaciones puedan reanudarse. Sobre todo porque la urgencia es agilizar la negociación de los temas que faltan por discutirse para tener resultados antes de la fecha límite en los aspectos claves: refrendación, cese del fuego bilateral, zonas de concentración y desarme. Temas que preocupan al presidente Santos, para quien a estas alturas el tiempo vale más que oro. “La fecha (23 de marzo) fue acordada por las dos partes. Y esa fecha no se ha modificado. Es decir, si se modifica la fecha, eso tiene que ser por acuerdo de las partes. Hay posibilidades de terminar, por lo menos los puntos fundamentales. Yo los puse en un orden, cuatro puntos fundamentales que podemos, si hay voluntad política, resolver antes de esa fecha. Y creo que si hacemos un esfuerzo en esa dirección lo podemos lograr”, manifestó en entrevista con la W.

En el caso del plebiscito, por ejemplo, el reto es doble. No sólo se debe lograr un consenso para que sea el mecanismo de refrendación de los acuerdos, sino que además debe triunfar en las urnas para que lo pactado en La Habana tenga el respaldo de los colombianos. Un arma de doble filo que incluso puede jugar en contra del Gobierno, algo que el presidente Santos tiene muy claro. El mandatario aseguró que mantendrá su palabra de consultar con los colombianos si apoyan o no lo acordado en la mesa de negociaciones. “Si gana el no, se acaba el proceso de paz”, puntualizó.

El Espectador

Farc y Uribe se enfrentan en redes sociales por el proceso de paz

Mientras que el gobierno espera que Noruega y Cuba, como países garantes, ayuden a destrabar la negociación con las Farc, la insurgencia inició desde este lunes una estrategia en redes sociales para dar un impulso al proceso. Por su parte, el Centro Democrático comenzó con otra campaña de movilización.

La campaña de Farc es liderada por Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, quien espera que con el hashtag #HagamosConejoALaGuerra se retome el proceso de paz. En uno de sus trinos escribió: “Los enemigos de la #Paz son los mismos que andan con cientos de hombres armados. #HagamosConejoALaGuerra”

La frase llama la atención porque “Timochenko” pretende de esa manera restarle importancia a lo que sucedió la semana anterior en el corregimiento de El Conejo, en Fonseca (Guajira) donde estuvieron varios de los negociadores de las Farc en la llamada pedagogía por la paz, pero acompañados de hombres armados.

“Poner obstáculos innecesarios y la unilateralidad son contrarios a la pedagogía para la #paz #HagamosConejoALaGuerra”, escribió en otro de los mensajes.

Las Farc además acompañaron este lunes la llamada “twiteratón” en apoyo al proceso de paz que se ha denominado #YoApoyoLosDialogos, la cual ha sido liderada por diferentes sectores en especial de izquierda.

El jefe de las Farc escribió, al unirse a dicha campaña: “El objetivo de la #Paz es el diálogo civilizado entre todos #YoApoyoLosDialogos”.

Entre los líderes de izquierda que se han unido a la misma están la excandidata a la Vicepresidencia de la República, Aida Avella, quien escribió: “#YoDefiendoElDialogo porque Colombia merece otra oportunidad y estas generaciones y las que vienen tienen derecho a vivir en paz”.

Por su parte el Centro Democrático está promoviendo una movilización #EsHoraDeSalirALaCalle para rechazar los actos como el ocurrido en La Guajira, donde los jefes de Farc habrían hecho política en armas.

“Qué problema con el terrorismo ha creado Santos, que nada distinto oye, será que tenemos que pensar en irnos a la calle!”, afirma Uribe desde su Twitter.

“La Policía Nacional trasladó un equipo especial de investigadores al sector, para esclarecer lo ocurrido y tener claridad sobre los responsables de esta acción criminal”, afirmó la entidad en un comunicado.

El Colombiano