El ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, se reunirá este viernes en Montevideo con su par de Argentina, Susana Malcorra, con una agenda que plantea avanzar en temas pendientes que interesan a ambos países. El encuentro será este viernes en el Palacio Santos, y según pudo saber El Observador en base a fuentes oficiales, los jerarcas buscarán lograr acuerdos en temas como puertos y comercio, además de seguir con el impulso al acuerdo de libre comercio que el Mercosur pretende firmar con la Unión Europea. Está pactada una conferencia de prensa conjunta de ambos ministros para las 11 horas.

La llegada de Malcorra se da en el marco de una relación amistosa y productiva entre ambos países, reactivada desde que Mauricio Macri asumió el gobierno del vecino país. Sin entrar en afinidades o distancias ideológicas, Macri y el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, pudieron comunicar acuerdos concretos en la primera reunión que mantuvieron el 7 de enero en la residencia presidencial de Anchorena (Colonia). De ese almuerzo, surgió el anuncio trascendente para empresas logísticas que operan en Uruguay referido al fin del decreto que impedía trasbordos de buques argentinos en puertos uruguayos. También los mandatarios anunciaron la intención política de avanzar en energía. Vázquez fue el primero en hablar ante los medios y dijo que tras el encuentro con su par argentino existe un acuerdo “prácticamente concretado” sobre la producción energética de gas. Argentina comprará el gas uruguayo en un año, según indicó el mandatario uruguayo. “Esto implica para Uruguay que la obra de la regasificadora se va a cumplir”, agregó.

La ministra Malcorra saludó esa reunión entre Vázquez y Macri, y la calificó de una “vuelta a la naturalidad” del vínculo entre ambos países. “Fue una reunión muy importante, muy cordial y se arribó a muchos resultados concretos”, dijo en su momento la ministra, en entrevista con la radio argentina Mitre.
Es larga la lista de temas que estaban pendientes en la agenda común entre Uruguay y Argentina, muchos de los cuales quedaron trancados por las posiciones duras del gobierno que encabezó Cristina Fernández de Kirchner. El diálogo entre los países se había deteriorado en el tramo final del gobierno de José Mujica (2010-2015), y de los abrazos al comienzo del período se pasó a la frialdad del silencio entre los mandatarios. Con la victoria de Macri, y a pesar de las distancias ideológicas entre los dos líderes políticos, los gobiernos pudieron dar pasos importantes en poco tiempo.

Tal es el caso del avance en las relaciones que los presidentes, e incluso la canciller Malcorra, hablan de avanzar en el monitoreo conjunto de la planta de celulosa de UPM (ex Botnia), uno de los temas donde el kirchneirsmo hizo pie para enfrentar al gobierno uruguayo.

El Observador


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