Garantizar la mayor representatividad de toda la militancia comunista del país y lograr que los participantes se parezcan cada vez más al lugar del cual provienen, constituyeron requisitos insoslayables durante la elección de los delegados al Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, a celebrarse del 16 al 18 de abril próximo.

Según se conoció en el Departamento de Organización y Política de Cuadros del Comité Central del Partido, serán 1 000 los asistentes a la máxima cita partidista, cifra similar a la alcanzada durante la edición anterior y en la que están representados todos los territorios en la misma proporción.

De acuerdo con la información obtenida, desde junio del 2015 inició en todos los nú­cleos del Partido del país la nominación de los candidatos a delegados, y fue justamente en el seno de estas estructuras donde nacieron las propuestas, lo cual acentúa el carácter de­mocrático del proceso. Luego, los Comités Municipales de la organización asumieron la responsabilidad de seleccionar una Comisión de Candidatura para evaluar a los escogidos y someterlos, incluso, al análisis de los trabajadores con quienes comparten sus jornadas laborales.

Entre el 1ro. y el 15 de febrero de este año concluyó la elección de los delegados, los cuales estarán encabezados por Fidel y Raúl, quienes fueron elegidos en Santiago de Cuba, en el distrito José Martí y el municipio de Se­gundo Frente, en ese orden.

Respecto a la composición de los delegados, trascendió el predominio del sector agropecuario, en correspondencia con las características de nuestro país, aunque están representadas todas las esferas, incluida la gestión no estatal, con énfasis en aquellos militantes que más pueden aportar a los debates del Con­greso desde sus saberes y experiencias.

El 43,2 % de los participantes son mujeres, entretanto más del 84 % son graduados universitarios. Además, la edad promedio es de 48 años, si bien 55 asistentes poseen menos de 35.

Vale destacar también que toda esta etapa de selección de los delegados estuvo precedida por las asambleas de balance de trabajo y elecciones de las estructuras de dirección del Partido en municipios, distritos y provincias, proceso que se extendió de septiembre a diciembre del 2015.

Con la participación de un millón y medio de personas, incluidas algunas no militantes, las reuniones evaluaron, de modo general, el cumplimiento de los Lineamientos de la Política Económica y Social y los objetivos aprobados en la Primera Conferencia Nacional del Partido, el trabajo con las nuevas generaciones y el enfrentamiento a manifestaciones de subversión y otras tendencias negativas como la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales.

El examen de dichos temas, con la mira puesta en la responsabilidad del Partido en la solución de los problemas, sin dudas estará contenido en la agenda de la venidera cita partidista.

Cuba Debate