Las Fuerzas Armadas no esperaban la salida anticipada de sus comandantes. Recién en abril se iban a cumplir los dos años que fija la ley para su relevo.

Pero el 5 de febrero, el presidente Rafael Correa los destituyó, luego de que rechazaran el descuento de USD 41 millones de las cuentas del seguro militar (Issfa) a favor del Ministerio del Ambiente.

Carlos Obando, quien se de­sempeñaba como comandante del Ejército y dejó su cargo tras este escándalo, incluso firmó las invitaciones enviadas para la ceremonia militar de este viernes 26 de febrero.

Ese día se celebrarán los 187 años de la Batalla de Tarqui.
Con el cese anticipado, la agenda cambió y ese día las FF.AA. también recibirán oficialmente a su nuevo mando. 
La reacción de los comandantes por temas institucionales no ha sido solo por el Issfa.

En diciembre del 2013, el entonces Alto Mando publicó en Internet unvideo que estuvo al aire apenas un par de horas.
Allí hablaban de la “carrera militar”, de la “sagrada misión de defender a la Patria” y de su “preocupación” por un proyecto de ley que propone el traspaso de soldados a nuevos cuerpos civiles de seguridad.
ElIV Libro del Código de Entidades de Seguridad, como se conoce al documento, plantea “fortalecer” con los uniformados la Unidad de Vigilancia Aduanera, la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), la Guardia Forestal y el Grupo de Agentes Penitenciarios.

Para eso se sugiere que unos 8 000 militares pidan, de manera voluntaria, el traslado hacia esos cuerpos civiles.
Dos años y dos meses han pasado del video colgado en la red y el IV Libro sigue en la Comisión de Soberanía de la Asamblea. El Gobierno anunció el fin de semana que se harán “pequeños ajustes”, para presentar y discutir con la Comisión legislativa de Seguridad. Con ello, el documento pasaría a primer debate.

Pero en estos días, ese proyecto ha sido un motivo más para las protestas de soldados retirados, además de la pugna por los recursos del Issfa.
La nueva cúpula, liderada por el vicealmirante Oswaldo Zambrano, asume las FF.AA. con la tarea de calmar esta situación. En estos días, él ya dio un primer paso a ese objetivo.
Pidió a los comandantes de las tres ramas (Terrestre, Aérea y Naval) que “lideraran” al personal militar “hacia las líneas de profesionalismo que demanda la institución” para 
“procurar un ambiente de tranquilidad y paz”.

El oficial aseguró que realizarán “las acciones que sean necesarias para precautelar los intereses de la Institución y del personal afiliado al Issfa”.
Desde el 2010, las FF.AA. han afrontado cambios a nivel operativo y administrativo.
En noviembre de ese año, el juez vigésimo segundo de Garantías Constitucionales dictó medidas cautelares a favor del Estado y dispuso que las FF.AA. colaborasen en tareas de seguridad interna.
Esa medida se ratificó con la aprobación, en mayo del 2014, de la Ley de Seguridad Pública, y de la enmienda constitucional de diciembre del 2015.

En diciembre del 2014 también vio luz verde la Ley de Personal de las FF.AA. que modificó el mecanismo de ascenso de los uniformados.
Ahora solo las promociones de generales se dictan mediante Decreto Ejecutivo. Los oficiales superiores (desde coroneles hacia abajo en la jerarquía) suben de grado con Acuerdo Ministerial.

Los ascensos de aspirantes a oficiales y personal de tropa se ejecutan por orden del Comandante de cada fuerza.
Con el cese anticipado del Alto Mando hubo otros militares que dejaron las FF.AA. En total, con todos estos cambios, 11 altos oficiales salieron de la institución uniformada. 
Los comandantes abandonan la institución luego de 40 años de servicio.

Este Diario conoció que los uniformados decidieron hablar rechazar el descuento de USD 41 millones, pese a que estaban “conscientes de lo que les podía pasar”. 
El viernes, Luis Santiago, quien ejercía la comandancia de la Marina, habló de este tema.

“Dos decisiones han marcado esta singladura que hoy concluye: aquella que tomé en 1975 para ingresar a la Armada Nacional y aquella que tomé el 5 de febrero del 2016 en defensa de lo que creí, y creo, fue mi deber, y como resultado de ello, el fin de mi Comando y el fin de mi carrera militar”.

La cúpula militar

Luis Castro es el nuevo comandante del Ejército. Nació en Sangolquí el 30 de enero de 1961. Participó en el conflicto del Cenepa, en 1995. Lideró el rescate de Correa en el 2010.

Ángel Sarzosa fue designado jefe de la Marina. El oficial nació en Quito el 17 de julio de 1956. Tiene estudios en Chile, Uruguay y Estados Unidos. Está casado y tiene tres hijos.

Oswaldo Zambrano es el nuevo jefe del Comando Conjunto 
de las Fuerzas Armadas. Se graduó en la Marina el 15 de septiembre de 1975. Tiene una licenciatura en Adm. de Empresas.

César Merizalde 
asumió la comandancia de la Fuerza Aérea. Nació en Quito y se graduó como piloto en 1980. Tiene una ingeniería comercial y una licenciatura en Ciencias Militares.

El Comercio


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