Iniciativas que quedaron en trámitación en el Congreso fueron retiradas o reemplazadas.

Habían pasado apenas ocho días desde que la Presidenta Michelle Bachelet asumió su segundo mandato en marzo de 2014, cuando desde la UDI y RN expresaron públicamente una preocupación: las pretensiones que, a su juicio, tenía el gobierno de la Nueva Mayoría de “desmantelar” la agenda legislativa de la administración del ex presidente Sebastián Piñera.

Esto, luego de que durante los primeros días del actual gobierno se retiraran del Congreso algunos proyectos que habían sido enviados durante la gestión de Piñera, cuya tramitación había quedado pendiente al finalizar su gobierno.

Hoy, a casi dos años desde entonces, la mayoría de los proyectos que dejó Piñera fueron desestimados por La Moneda. Mientras algunos fueron retirados, otros permanecen durmiendo -al no contar con las urgencias necesarias que dispone el Ejecutivo- y algunos han sido simplemente reemplazados por nuevos proyectos o modificados mediante indicaciones sustitutivas.

Entre estos últimos está una de las iniciativas emblemáticas de Piñera: la modernización de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi). El texto, que fue enviado en marzo de 2011 a la Cámara, establecía “el Sistema Nacional de Emergencias y Protección Civil y la Agencia Nacional de Protección Civil”, y durante 2013 alcanzó a llegar a su segundo trámite constitucional en el Senado.

Sin embargo, en diciembre de 2014, Bachelet anunció el proyecto “que crea el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias y crea el nuevo Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias”, enviando indicaciones al Congreso. “Hemos presentado una indicación sustitutiva destinada a hacernos cargo de la necesidad de un nuevo sistema de gestión de emergencias, que actualice una institucionalidad que lleva más de 40 años sin reformas ni refuerzos”, afirmó, en marzo de 2015, el entonces ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

Otro de los proyectos que fueron descartados fue el que establecía una nueva Ley de Migraciones, que permanece durmiendo en la Cámara desde julio de 2014. Por esos días, el jefe del Departamento de Extranjería del Ministerio del Interior, Rodrigo Sandoval, anunció que la iniciativa sería modificada. Se espera que el nuevo proyecto sea enviado este semestre.

En una situación similar está el proyecto de nueva Ley de Isapres enviado a la Cámara por Piñera en diciembre de 2011. La iniciativa, que buscaba modificar el sistema privado de salud incorporando un plan garantizado, alcanzó a llegar a su segundo trámite en enero de 2013, cuando pasó al Senado. Allí se encuentra hasta hoy, luego de que la administración Bachelet anunciara que enviaría su propia modificación, para lo cual conformó una comisión asesora que entregó diversas propuestas a la mandataria.

Sin embargo, tras diversos retrasos en su elaboración, el nuevo proyecto aún no ha sido enviado, lo que ha sido duramente cuestionado por algunos senadores, quienes han planteado la posibilidad de reflotar el proyecto de Piñera sin esperar las modificaciones del Ejecutivo.

Proyectos retirados

También existen una serie de iniciativas que fueron retiradas, una facultad que puede ejercer el Ejecutivo cuando un proyecto de ley aún no ha sido votado.

Así, entre los proyectos de Piñera que el gobierno de Bachelet ha retirado se encuentra el proyecto que creaba el nuevo Sistema de Biodiversidad, que fue ingresado por Piñera en marzo de 2011. Sin embargo, en junio de 2014, La Moneda envió un oficio para retirar el proyecto, y en su reemplazo ingresó otro similar: el proyecto que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).

Lo mismo ocurrió con la reforma que establecía un sistema para evaluar políticas públicas, ingresada por Piñera hacia el final de su mandato, y que fue retirada por la actual administración en abril de 2014.

Por esa misma fecha, ocurrió lo mismo con los proyectos que buscaban establecer un nuevo gobierno corporativo en la Empresa Nacional de Petróleos (Enap) y en la Empresa Nacional de Minería (Enami).

El mismo destino tuvo el proyecto que reformulaba la institucionalidad del Ministerio de Agricultura, transformándolo en el Ministerio de Agricultura y Alimentos.

Pese a esto, un caso excepcional fue el del Acuerdo de Vida en Pareja (AVP). Durante la administración de Piñera sufrió diversos retrasos, en parte por los cuestionamientos de parlamentarios de su propio bloque. La iniciativa continuó su tramitación durante el actual gobierno, pero no sin modificaciones, las que incluyeron incluso un cambio de nombre: finalmente fue aprobado y promulgado por Bachelet en abril de 2015, bajo el nombre de Acuerdo de Unión Civil (AUC).

La Tercera


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