El incremento acelerado de las deportaciones de menores no acompañados desde Estados Unidos y México por las vías terrestre y aérea, el año pasado, agotó los recursos que la Procuraduría General de la Nación (PGN) tenía destinados para ese rubro.

María Eugenia Villagrán, procuradora general, informó que espera contar con recursos para que las condiciones y servicios para recibir a los menores sean adecuados.

“Estoy propiciando que se suscriba un convenio interinstitucional que tienen que ver con la niñez, para tener más apoyo institucional y colaboración”, aseguró la Procuradora.

Las deportaciones por las vías aérea y terrestre crecieron cien por cien en el 2015.

El año pasado se recibieron nueve mil 613 niños y adolescentes, lo que significa cuatro mil 845 más respecto del 2014. En ese año fueron atendidos cuatro mil 768 casos.

En el 2013 se recibieron dos mil 796 menores, dos mil 670 en el 2012 y mil 693 procesos en el 2011. Según los datos, en cinco años las deportaciones han crecido 467%.

Cifras alarmantes

Entre el 2011 y el 2015, 21 mil 540 niños y adolescentes no acompañados han sido retornados a Guatemala.

El 57 por ciento —12 mil 378— de las deportaciones se dan por vía terrestre; es decir, que han sido interceptados en México, que es el filtro para evitar que lleguen migrantes ilegales a Estados Unidos, explicó Villagrán. El otro 43% ha sido por la vía aérea.

Mientras que del 1 de enero al 11 de febrero último se reportan 818 expedientes.

El acuerdo se suscribirá el 3 de marzo, y participarán la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, Consejo Nacional de Adopciones, Ministerio de Relaciones Exteriores y la Dirección General de Migración.

También participarán el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y una fundación estadounidense.

¿Pará qué sirve?

Ubaldo Villatoro, asesor del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua), aseguró que era lógico que ante los imprevistos sobre deportaciones de la niñez y adolescencia migrante no acompañada los recursos que tenía asignado PGN se agotaran.

“Era algo que no estaba previsto afrontar o atender por las instituciones, que se consumieron de manera rápida”, señaló.

Agregó que cuando regresan los niños y adolescentes, son ubicados con familias que los pueden recibir o mientras se lleva a cabo ese proceso para determinar la pertinencia de entregarlos, el cual requiere tiempo.

Eso equivale a que el menor debe estar alojado, y el suministro de alimentos y servicios representan un costo.

Sobre el incremento de las deportaciones, Villatoro explicó que son procesos del 2014, y el menor no calificó para autorizar su permanencia en los Estados Unidos.

Indicó que para este año se proyecta una deportación mayor al 2015, por lo que la PGN toma medidas anticipadamente.

Prensa Libre