Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Un año cinco meses tardó el presidente Peña en visitar el municipio de Iguala, cuna de la bandera nacional, localidad emblema de la complicidad entre la autoridad y el crimen organizado, luego de aquella terrible jornada de septiembre negro de 2014.

Demasiado tiempo y aún no se sabe bien a bien qué fue lo que ocurrió con los 43 normalistas de Ayotzinapa que desaparecieron a manos de la policía municipal y que, según la “verdad histórica”, fueron incinerados en el basurero de Cocula por los malosos, y sus restos arrojados al río.

Allí también fueron asesinadas seis personas a manos de pistoleros al servicio del crimen organizado y del inescrupuloso edil perredista José Luis Abarca.

En su momento cuestionamos que el jefe del Ejecutivo no hubiese puesto los pies en esa localidad de Guerrero, aunque fuese para consolar a los familiares de las víctimas.

Por aquellos días nos vino a la memoria un atentado en contra de un contingente francés estacionado en Líbano en 1983. Murieron 59 paracaidistas galos enviados allí en misión de paz.

Horas después, el presidente François Mitterrand volaba hacia ese país en guerra para inclinarse ante las víctimas.

Desafió todos los protocolos de seguridad, desoyó consejos de su Estado Mayor, pero allí estuvo.

  • El presidente Peña fue ayer a Iguala con motivo del 195 aniversario de la bandera. Aprovechó la efeméride para defender las acciones emprendidas por su gobierno para intentar esclarecer la barbarie de Iguala, lo que no se ha logrado cabalmente.

Y es que ya pasamos por la “verdad histórica”, los expertos del GIEI de la OEA, los argentinos y los laboratorios austriacos. Solo uno de los jóvenes ha sido plenamente identificado.

“Iguala no puede quedar marcada por la tragedia”, dijo ayer el presidente Peña. De acuerdo.

La bronca es que lo que ocurrió en esa población de Guerrero no podrá dejar atrás el bárbaro episodio hasta que no se esclarezca lo ocurrido.

Lo dijo bien el panista Roberto Gil Zuarth. En Iguala nos dimos cuenta de la fragilidad de nuestra convivencia. Justo allí los criminales nos llevan ventaja. Suplen con alternativa violenta las oportunidades que no llegan a las manos de nuestros jóvenes.

  • Gabriel Mendicuti no será el coordinador de la campaña del candidato de la coalición PAN-PRD en Quintana Roo. Mucho menos renunciará al PRI, como llegó a especularse ayer.

El propio secretario de Gobierno de Roberto Borge desmintió la versión de que iría en tándem con Joaquín en contra del que resulte candidato del tricolor al gobierno del estado.

La convocatoria para elegir al abanderado se lanzó ayer. El candidato se elegirá por el método de convención de delegados. Los momios favorecen a José Luis Chanito Toledo, aunque hay media docena de aspirantes en liza.

El registro se llevará a cabo el 6 de marzo, a partir de las 11:00 horas y hasta las 14:00 horas en la Comisión Estatal de Procesos Internos. Si a la conclusión del proceso de registro se emite dictamen de precandidato único, el aspirante calificado podrá celebrar actos apegados a la ley con los delegados electores, a efecto de que el día que la convocatoria determine para la celebración de la jornada electiva, éstos puedan ratificar la candidatura en votación económica.

La precampaña de los precandidatos que hayan obtenido dictamen procedente de registro podrá iniciar a partir del 8 de marzo y ésta deberá concluir a más tardar a las 24 horas del 25 del mismo mes.

  • Eran las 18:09 de la tarde. Las noticias procedentes de Oaxaca habían dado cuenta de que tres bombas de gas lacrimógeno fueron arrojadas en el lobby del hotel Misión San Felipe, donde se llevaría a cabo el Consejo Electivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para elegir candidato a gobernador de la entidad.

La cita era a las 11 de la mañana. Dos candidatos en liza: José Antonio Estefan Garfias y Benjamín Robles. El primero, apadrinado por el gobernador Gabino Cué. El segundo, empujado por el senador poblano Miguel Barbosa y sus aliados de la Cámara alta, ambos aseguran encabezar las encuestas.

Les mandamos un mensaje idéntico a los dos abanderados.

Estefan Garfias respondió: “Apenas comenzará pariente. Ganaremos”.

Benjamín Robles no se manifestó.

Excelsior