“Cuando llegué a México tuve una recepción muy cálida y constaté algo que ya sabía: los jóvenes mexicanos son la riqueza de esta tierra y hay que transformarla en esperanza”, dijo el Papa Francisco a miles de ellos reunidos en el estadio Morelos en donde tuvieron un colorido encuentro.

“Es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando están amenazados por la violencia, el narcotráfico, cuando hay pocas posibilidades de estudio, cuando no se sienten reconocidos los derechos, cuando por ser jóvenes se les usa para fines mezquinos, seduciéndolos con promesas que al final no son reales. Pero la riqueza y la esperanza la llevan adentro”, abundó.

“No pierdan el encanto de soñar. Creo en Jesucristo y por eso les digo: él es quien renueva en mí la esperanza, mi mirada, y en cada uno de nosotros el encanto de seguir, de caminar juntos, de soñar”, añadió.

El jerarca católico pidió a los jóvenes mexicanos tomar un actitud ante la vida en donde predominen “la riqueza, la esperanza y la dignidad. Porque Jesús nunca nos llamará a ser sicarios”,

El papa Francisco escuchó las palabras de cuatro jóvenes. Rosario Concepción le comentó que “los jóvenes mexicanos viven realidades que son grandes encrucijadas, como una mala educación sexual, ¿cómo recuperar el sueño de formar una familia? Queremos seguir soñando que podemos formar una sociedad misericordiosa”.

Por su parte, Alberto Solorio le dijo que “los jóvenes padecemos de falta de oportunidades de trabajo y estudio, además de que aumentan entre nosotros las víctimas del narcotráfico, en medio de todo esto, la paz es un don que seguimos anhelando ¿cómo lograr ser constructores de paz? ¿cuál sería el camino? Queremos ser mensajeros de Cristo, como usted”.

Diego González refirió al sumo pontífice que “nos afecta la violencia, hemos sido lastimados de uno u otro modo. Reconocemos que en el afán de entrar a un mundo nuevo hemos perdido de vista a quienes están a nuestro lado y dejamos de escuchar a quienes necesitan ser escuchados. Crece la inconformidad por el momento que estamos viviendo en México, pero también entendemos que tenemos que comprometernos para vencer la tibieza y los conformismos, los miedos que nos acobardan. Usted nos ha enseñando que el individualismo no es acorde con el evangelio. Ruegue por México, ruegue por nosotros”.

Finalmente, Daniela Román le dijo “nos dicen que los jóvenes son la esperanza de un mundo mejor, pero, nosotros ¿de dónde tomamos fuerza para tener esperanza? La respuesta es Cristo Jesús, sólo es fuente verdadera de esperanza. Papa Francisco, eres en verdad un amigo cercano, eres el hermano mayor. Los jóvenes de México hoy te necesitamos, vemos a la iglesia en la que sí creemos. Nuestro país necesita creer, fortalécenos en nuestra esperanza”.

Jóvenes de las diferentes diócesis del país se reunieron para saludar al Papa y escuchar su mensaje

El Papa Francisco entró en un pequeño carro de golf al estadio Morelos donde miles de jóvenes cantaron sin parar y agitaron pañuelos de diversos colores

Los asistentes le arrojaron una playera de la selección de futbol argentina y un solideo blanco, que no dudó en colocarse y guardar el que traía.

El Papa Francisco permitió que dos jóvenes con síndrome de down subieran a abrazarlo mientras se presentaban en el escenario diferentes rituales purépechas, como “La danza de los viejitos”.

Previo al encuentro con el sumo pontífice, las jóvenes preguntaban constantemente “¿ya llegó papá?”.

En purépecha, dos jóvenes, a nombre de los asistentes, le dieron la bienvenida al papa Francisco.

La Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca presentó un espectáculo al sumo pontífice tras las palabras a los jóvenes, en el que se hizo referencia a la mariposa monarca, símbolo de Michoacán.

Azteca Noticias

Discurso del Papa Francisco en el encuentro con los jóvenes de México

Todo listo en Ciudad Juárez para recibir la Papa Francisco

Las autoridades de Chihuahua se declararon listas para recibir la visita del Papa Francisco, ya que se habilitaron hospitales móviles, un mando único de seguridad de miles de agentes coordinados entre el estado, municipio, federación y Estado Mayor Presidencial, y la suspensión oficial de actividades públicas y privadas.

Este miércoles, el Papa Francisco llegará al aeropuerto internacional de Ciudad Juárez, Abraham González, cerca de las 10:00 horas, para iniciar su recorrido en el Centro de Readaptación Social Número 3 (Cereso 3), luego acudir con trabajadores y empresarios al Gimnasio del Colegio de Bachilleres, comer con seminaristas y finalmente oficiar una misa en el borde del Río Bravo, frontera con El Paso, Texas.

Por este evento, las autoridades estatales y municipales decretaron día de asueto oficial en las escuelas públicas y privadas y en las oficinas de gobierno.

Paralelamente, la industria maquiladora decidió suspender labores, ya que no habrá servicio de transporte público, y los empleados repondrán el día en otra ocasión.

Las calles por donde circulará el Papa, especialmente la avenida Tecnológico, será cerrada a la circulación desde las 00:00 horas del miércoles, siendo esta la avenida más importante, ya que cruza toda la ciudad, por donde el jerarca católico recorrerá 42 kilómetros entre los puntos de reunión.

En las vallas se esperan contingentes de campesinos, familiares de víctimas de la violencia, de desaparecidos, empleados de la industria maquiladora, amas de casa y estudiantes, además de alrededor de 80 mil voluntarios reclutados por la Diócesis de Ciudad Juárez.

A las 10:00 de la mañana del miércoles, el Papa será recibido en el aeropuerto de Ciudad Juárez por el obispo de esta frontera, José Guadalupe Torres Campos, y varios monaguillos cantarán algunos coros.

De ahí el Papa se encaminará en el papamóvil hacia el Cereso 3, donde enviará un mensaje a 700 reos y 250 familiares de éstos, además de los integrantes de la pastoral penitenciaria.

El mensaje del Papa, adelantaron las autoridades, será “una charla de reconciliación y reconstrucción, donde los conminará a asumir las responsabilidades que a cada quien le corresponde”.

De regreso nuevamente a la Avenida Tecnológico, se dirigirá hasta el Gimnasio del Colegio de Bachilleres, en la calle Pedro Meneses, donde dialogará con obreros y empresarios del país, a quienes “los animará a seguir transformando el mundo”.

Luego acudirá al Seminario Conciliar, en las calles Gómez Morín y Pedro Rosales de León, donde tendrá una comida con seminaristas.

Finalmente, cerca de las 16:00 horas, llevará a cabo la Eucaristía en la zona conocida como El Punto, sitio donde se instalaba la Feria de Ciudad Juárez, junto al estadio de futbol de Los Bravos, y a menos de 50 metros del Río Bravo, y de la frontera con El Paso, Texas.

A esta misa, el Papa Francisco se dirigirá a las familias víctimas de la violencia, a los migrantes e indígenas, por lo que el mensaje rondará un mensaje de “consolación a las familias sumidas en el terror, a los huérfanos y viudas de esta guerra”, adelantó el presbítero encargado de la Liturgia, Leonardo García.

Añadió que en la misa se dictará en un tono Cuaresmal. Un indígena tarahumara leerá la intención a los fieles en idioma rarámuri y el Padre Nuestro será entonado en latín.

El Papa dará un lugar especial a las miles de personas que fueron víctimas de la violencia en Ciudad Juárez.

A esta ceremonia acudirán 70 obispos nacionales, 20 obispos estadounidenses, 600 presbíteros y 215 integrantes del coro y la orquesta. Un total de 500 ministros repartirán 250 mil comuniones.

Finalmente, cerca de las 19:30 horas, el Papa regresará al aeropuerto donde será despedido por el Presidente Enrique Peña Nieto y el Gabinete Presidencial.

Excelsior