El papa Francisco advirtió que actualmente predomina una mentalidad que pone a las personas al servicio de los capitales, ante lo que, dijo, se debe invertir en las personas y dar oportunidades de desarrollo a los jóvenes.

“La mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en la familia. La mejor inversión es crear oportunidades. La mentalidad reinante pone el flujo de las personas al servicio del flujo de capitales, provocando en muchos casos la explotación de los empleados, como si fueran objetos para usar y tirar. Dios pedirá cuentas a los esclavistas de nuestros días”, dijo.

Ante empresarios y trabajadores reunidos en el Colegio de Bachilleres de Ciudad Juárez, Chihuahua, dijo que “uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio, de trabajo”.

Advirtió que “esto genera en tantos casos, tantas situaciones de pobreza y marginación, y esta pobreza y marginación es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y la violencia”.

“No se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México, y para eso, diálogo y fuentes de trabajo que vayan creando este sendero constructivo”, señaló.

“Se debe invertir en la gente, en las personas, en las familias”, dijo, porque “todos estamos en el mismo barco, todos tenemos que luchar para que el trabajo sea un espacio para construir sociedad y ciudadanía”.

Deysi Flores Gamez, madre de dos niños, acompañada de su esposo Jesús Arturo, le dijo al Papa: “Queremos paz, justicia y salarios dignos, jornadas de ocho horas para estar con nuestras familias. Como decimos los juarenses: cuidado, si toma agua de Juárez, en Juárez se va a quedar”.

Juan Pablo Castañón, presidente de Coparmex, dijo que los empresarios deben transitar en el diálogo, comprensión y valores para un México incluyente.

“Los empresarios estamos comprometidos con el diálogo, los retos de hoy es de todos los mexicanos. Las oportunidades que hemos recibido no se pueden ver como privilegios, sino como compromisos para apoyar a los que menos tienen”, afirmó.

“¿Qué quiere dejar México a sus hijos? ¿Quiere dejarles una memoria de explotación, salarios insuficientes, acoso o la cultura de trabajo digno?”, preguntó el Papa. “Los invito a soñar con el México (donde) no haya personas de primera, segunda o de cuarta” y donde los papás tengan tiempo para jugar con sus hijos.

El pontífice fue recibido en el Colegio de Bachilleres por el gobernador César Duarte y el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell. En el auditorio, los asistentes a su mensaje le echaron porras como “Se ve, se siente el Papa está presente” y “Francisco amigo, Juárez está contigo”.

Francisco recibió de mano de los empresarios rosas de acero, hechas en Monterrey, cinco flores que representan las cinco eucaristías que representan la visita a México.

Luego de este encuentro, el Papa se traslada en papamóvil al Seminario Diocesano, donde descansará antes de la misa multitudinaria en la frontera con Estados Unidos, a la que asistirán más de 2 mil migrantes.

Milenio