La escasez de agua que hoy sufre Nicaragua podría ser más crítica sin una estrategia definida por el gobierno, pues entre los años 2015 y 2035 habrá una reducción del veinte por ciento en las precipitaciones, lo que afectará a mediano plazo las fuentes superficiales donde se abastecen las comunidades y las reservas subterráneas o pozos que proveen agua al noventa por ciento de la población en la zona urbana.

Maura Madriz, coordinadora de proyectos de gestión de riesgos del Centro Humboldt, manifestó que uno de los principales problemas es que se carece de información oficial sobre la demanda real de agua y la disponibilidad del recurso.

Esa falta de información crea especulación que no da respuesta a la escasez, observó Madriz.

“En cuanto a nuestras normas jurídicas tenemos capacidad enorme en cuanto a legislación, pero lamentablemente no hemos tenido la capacidad como Estado de poder aplicarla de manera afectiva, eso tiene un impacto negativo en el medioambiente, porque no ha habido una sinergia, no se logra ver esa complementariedad entre el discurso político en promover la madre tierra y en lo que está ocurriendo”, dijo Madriz.

El ambientalista Jaime Incer Barquero advirtió que la escasez de agua no solo traerá sed, sino hambruna a corto plazo, que afectará a las familias más pobres del corredor seco. “La zona seca de Nicaragua debe contar con un plan de acción, porque este año va ser peor que el año pasado, la gente va quedar sin agua y hay sectores como Nueva Segovia, Madriz y Estelí que no pueden recurrir a los pozos porque no son suelos porosos sino rocosos donde no hay infiltración de agua”, indicó Incer.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS

Madriz señala que el gobierno debe plantear un diálogo y alianzas estratégicas con la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, empresa privadas y líderes para mejorar la gestión de los recursos hídricos. Para Incer, debe comenzarse una estrategia de reforestación, que ayude a la rehabilitación de las fuentes.

“Los ríos han dejado de correr, por ejemplos los departamentos que dependen de un río, como el río Coco, ya están sufriendo porque la zona ha sido despalada y se han quedado sin agua, ahorita ya se pronostica que este verano va ser más árido que el del año pasado, lo que hay que hacer es comenzar a reforestar, porque si seguimos destruyendo la montaña los ríos van a desaparecer”, dijo Incer.

RESERVORIOS DE AGUA

El ambientalista afirmó que el manto acuífero va en deterioro y la tendencia es a nivel nacional conforme van creciendo las urbanizaciones y la agricultura, de manera que el agua ya no se infiltra y los reservorios se ven drásticamente afectados.

Madriz asegura que el problema de la disponibilidad del agua ha venido creciendo con el tiempo, sin que se apliquen estrategias de cuido de las fuentes superficiales y por el contrario, el riego industrial ha contaminado a tal punto que muchos ríos ya no son aptos para consumo humano.

“Hay aprovechamiento de esta agua con fines lucrativos de grandes empresas que la utilizan para irrigación, pero hasta la fecha desconocemos realmente cuál es la demanda para uso agroindustriales en nuestro país”, dijo Madriz.

La Prensa


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