Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La urgencia es la economía, pero resolverla implica cambios espirituales, culturales y políticos. En la convocatoria del Congreso de la Patria, creo que el presidente Maduro puso el centro en la rebelión y la renovación, que implican rectificación y reimpulso.

Gramsci diferenció entre dominio y hegemonía. El dominio es coercitivo y la hegemonía es de carácter cultural, ideológico, ético y espiritual. Mientras el egoísmo sea motor de la sociedad y el pueblo mantenga el culto al Estado y las formas de coerción estatal sean dominantes, la hegemonía la tiene la burguesía.

La rebelión y la renovación implican rebelión del poder constituyente ante el poder constituido, levantando el principio constitucional de que la soberanía reside en el pueblo y es intransferible. Hizo un firme alegato contra la corrupción y la burocracia, que creo están vinculadas al modelo petrolero transnacional como proceso de transferencia del capital público al capital privado.

Si no se revoluciona el modelo petrolero, por más que suba el precio de la gasolina, se realice una reforma fiscal, monetaria y financiera, puede haber pocos cambios. Las reformas deben realizarse, pero en un proceso de cambio revolucionario.

Ese modelo lo funda Gómez y ha cambiado poco. En cierta medida el petróleo ha sido estatizado, pero las principales ganancias son del capital transnacional; el incremento del ingreso provoca importaciones que destruyen la producción interna, devalúan el bolívar, dolarizan la economía venezolana, afectan la balanza de pagos, generan exportación de capitales, endeudamiento, inflacion. Un fetiche multiplicador de depósitos bancarios en el extranjero fortaleciendo la dominación del capital en la medida que somos más dependientes del petróleo y los empresarios negocian para seguir apropiándose de los dólares.

El ciclo petrolero actual no es muy diferente a ciclos petroleros del pasado. La diferencia está en la distribución social de la renta y la geopolítica del petróleo que trazó el Presidente Chávez.

Es necesario redefinir el mito de la “siembra del petróleo”. Hay un gran trecho recorrido desde Juan Vicente Gómez, Alberto Adriani, Medina Angarita y Uslar Pietri hasta el Presidente Chávez, pasando por la redefinición que hicieron los neoliberales, cuando traspasaron la administración de la renta petrolera al capital transnacional, con el propósito de “sembrar el petróleo” en la economía mundial.

Julio Escalona. Economista venezolano. Exembajador ante Naciones Unidas.

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