“Demandaremos a esta empresa por incumplir con las normas de seguridad que previenen estas desgracias y de las cuales los pueblos indígenas somos los afectados de manera directa”.

Debido al derrame de petróleo ocurrido el pasado 25 de enero, a la altura del kilómetro 441 del Oleoducto Norperuano, distrito de Imaza, provincia de Condocanqui en Amazonas, que afectó gravemente los suelos agrícolas y al río Chiriaco (afluente del río Marañón), la Organización Regional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú (ORPIAN –P) tomará como acción demandar a la empresa de PETROPERÚ por falta de mantenimiento de oleoducto, el cual ha puesto en peligro la vida de las comunidades y ha dejado los ríos cubiertos de crudo.

“En el río se ven peces muertos, y esa agua va derechito al Marañon ¿Qué agua beberán las comunidades indígenas ahora? como presidente de ORPIAN tengo el respaldo de las bases y demandaremos a esta empresa por incumplir con las normas de seguridad que previenen estas desgracias y de las cuales los pueblos indígenas somos los afectados de manera directa” manifestó Edwin Montenegro quien se encontraba en el lugar de los hechos.

Este derrame de crudo en Chiriaco – Amazonas ha generado a las comunidades indígenas afectadas de Puerto Pakui, Inayo, Pakun, Wachapea, Chiriaco, La Curva, Umukai y Nazareth una situación de preocupación e inseguridad, ya que no saben si tomar el agua proveniente del río Chiriaco o del Marañón pues hasta el momento las entidades pertinentes como el Autoridad Nacional del Agua (ANA) no ha manifestado ninguna opinión al respecto, a pesar que ha pasado más de una semana.

“Estamos haciendo las averiguaciones del caso, aún estamos evaluando y pidiendo información a nuestras áreas descentralizadas, aún no tenemos respuesta a la información solicitada” manifestó representantes del área de comunicaciones del ANA a AIDESEP a través de un enlace telefónico.

Por otro lado, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) sí confirmó el daño ambiental que provocó la “avería” que estaba controlando de manera rápida PETROPERÚ y que no mencionaba en su nota de prensa, pues la empresa afirmaba que el hidrocarburo no había afectado a ningún río, ni vía de agua de la zona, encontrándose totalmente confinado, lo cual es falso, según la información de la propia OEFA y de las personas cercanas a la zona (ver aquí).

“En la supervisión realizada se constató que el petróleo crudo derramado impactó en suelos agrícolas (sembríos de cacao) y las aguas de la quebrada Inayo, tributario del río Chiriaco, afluente del río Marañón. Además, se verificó que la empresa instaló barreras de contención en el cauce de la quebrada Inayo y lograron recuperar aproximadamente 150 barriles de crudo emulsionado, como parte de su Plan de Contingencia”, señaló OEFA en un comunicado.

A esta precisión de la OEFA se sumó el alcalde del distrito de Imaza quién se pronunció ante la contaminación del río Chiriaco, así como personas cercanas al lugar que exigen remediación ambiental.

“El derrame del crudo por la ruptura del oleoducto afecta a nuestras tierras y población, señores autoridades responsables y a la prensa no me vengan con su opinión favoritismo, el derrame dejó sin ninguna especie de peces en la quebrada, las aguas contaminadas si caen en el río Chiriaco, el crudo está estancado. Díganme este daño ¿quién lo va reparar? por lo tanto hago una denuncia pública pidiendo urgente la reparación y reconocimiento por daños causados y si me dicen que no es así vengan para tomar juntos el agua de esta quebrada” afirmó el alcalde del distrito de Imaza Otoniel Danducho.

“Vi dos piscinas de 5 metros x 5 aproximadamente llenas del petróleo recogido ante el derrame ya que el tubo que se encuentra entre el distrito de Chinchirico y el caserío de Shungshung se ha roto. Los hermanos indígenas no pueden acercarse, ni tomar fotos a esta “avería”, así que pedimos a las autoridades pertinentes mayor información y soluciones ante este hecho” indicó Ermeto Tuesta (técnico de IBC) quién pasó por la zona la mañana del 27 de enero.

Finalmente ante estas declaraciones de la OEFA y ORPIAN, AIDESEP exige a las autoridades pertinentes como la Fiscalía Ambiental, a la Autoridad del Agua y la Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) darle prioridad a este caso de manera urgente para esclarecer y realizar las medidas necesarias que se requieran, ya que se está poniendo en peligro la salud de los pueblos indígenas que viven cerca de la zona contaminada.

El dato: AIDESEP se comunicó con ANA y Osinergmin y no han brindado ninguna respuesta, solo se manifestó desconocimiento ante el hecho, por su parte OEFA solo recalco a través de un enlace telefónico lo que ha difundido en su nota de prensa.

Biodiversidad en América Latina