Deforestación, falta de sanidad, malas prácticas pecuarias y la fuerte sequía que azota a Panamá, ponen en peligro el caudal y la limpieza del 60 por ciento de las cuencas hidrográficas del país.

Informes de vigilancia del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) refieren que los principales daños se concentran en los 300 ríos ubicados en la vertiente del Pacífico, donde radica la mayor cantidad de población.

Además, precisa que de las 52 cuencas hidrográficas existentes en la nación istmeña, 31 presentan contaminación en las partes medias y en las zonas bajas de sus cauces.

Para contrarrestar el problema y evitar consecuencias graves a la salud de las personas, MiAmbiente ejecuta varias iniciativas, entre las que sobresale la alianza público-privada por el millón de hectáreas, la cual prevé sembrar 50 mil hectáreas de árboles por año.

La propuesta intenta potenciar la biodiversidad y los recursos forestales, además de lograr la reforestación comercial y el manejo sostenible de los bosques como un aporte a la economía rural.

Datos de MiAmbiente detallan que para el 2000 la cobertura boscosa de Panamá era de tres millones 364 mil 591 hectáreas (45 por ciento del territorio nacional), en tanto todos los años se pierden 20 mil hectáreas de bosques.

Pese a las afectaciones, la directora nacional de Protección de la Calidad Ambiental de esa entidad gubernamental, Yamil Sánchez, aseguró que hasta el momento no existen dificultades con la calidad del agua que proviene de las potabilizadoras y llega a los hogares.

Añadió que para ello el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales y el Ministerio de Salud practican análisis al agua que bebe la ciudadanía y certifican que cumple con las normas establecidas.

No obstante, el especialista en temas ambientales Harley Mitchell aseveró que estas iniciativas “no resolverán el problema por sí solo, por lo que el Ministerio de Ambiente debe ser más estricto en lidiar con los instrumentos legales destinados a prevenir y a corregir las faltas contra el medio ambiente”.

En declaraciones a La Prensa, Sánchez recordó que en 2009 durante la elaboración del tercer informe bianual, la entonces Autoridad Nacional del Ambiente alertó sobre la polución y la mala calidad del agua.

Por tal motivo, el documento instó a la elaboración de un plan de restauración de las cuencas en estado crítico.

Prensa Latina