Declaración del Presidente Juan Manuel Santos tras su visita a la Primera División del Ejército

Quisimos informarles a los miembros de nuestro Ejército, de nuestra Armada, de nuestra Policía sobre la evolución que ha tenido el tema de la Justicia para los miembros de nuestra Fuerza Pública en el proceso de paz.

Les contamos cómo ha sido la evolución, cómo se ha venido cumpliendo cada una de las condiciones que desde el comienzo pusimos en este proceso: que los militares y los agentes del Estado, nuestros policías, no iban a sufrir ninguna discriminación, como sucedió en el pasado; que si había beneficios era para ambas partes, pero que se partía de situaciones diferentes, que el tratamiento era diferente.

Se les explico, por ejemplo, cómo se parte de dos presupuestos en esta jurisdicción especial para la paz: todo lo que hace la guerrilla se presume ilegal, sus acciones se presumen ilegales. Y todo lo que ha hecho nuestra Fuerza Pública, nuestros soldados de tierra, mar y aire, se presume legal. O sea que se parte de dos polos totalmente opuestos. No hay tal que estamos equiparando a los unos y a los otros.

Se ha preguntado con insistencia si alguna condena contra miembros de nuestra Fuerza Pública, como ha sucedido hasta el momento, puede repetir en su contra personal. La respuesta clara es: No. No hay ninguna condena que vaya a repetir contra ningún miembro de nuestras Fuerzas Armadas.

Hay un punto muy importante: se ha venido proponiendo, algunos personajes han venido circulando unas propuestas de amnistías para todo el mundo. Y dicen que el Gobierno Nacional no quiere aceptar la amnistía para los miembros de nuestra Fuerza Pública.

Eso no es cierto. Ese ofrecimiento de la amnistía para unos y otros es una manzana envenenada. Lo digo por lo siguiente: no existe, no pueden existir amnistías para los miembros de nuestras Fuerzas Armadas. Eso está establecido con toda claridad en las sentencias, por ejemplo, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Cualquier amnistía, como ha sucedido con todas las fuerzas militares en otros conflictos, en otras situaciones, se caen. Inclusive en el caso de Uruguay, donde las amnistías se declararon a través de referendos, y no en una ocasión, en dos, los tumbó la Corte Interamericana. De manera que no puede existir amnistías para las Fuerzas Militares, para las Fuerzas Armadas.

Lo que sí va a existir, lo que se va a hacer, que es equivalente a una amnistía, es que para todos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas que no hayan cometido crímenes graves, o sea crímenes de guerra y de lesa humanidad, se les aplica la renuncia al ejercicio de la acción penal, que en la práctica equivale a una amnistía. Pero quienes están proponiendo esa amnistía, les están haciendo un tremendo daño a las Fuerzas Militares si llegase a aceptarse esa tesis.

Se ha preguntado si el tiempo que los miembros de nuestras Fuerzas Armadas que están detenidos, si algunos no han sido todavía condenados, si todo eso se acumula para efectos de la aplicación de las sentencias en la justicia transicional. La respuesta es: Sí, se acumulan.

Que si hay posibilidades de que se repita lo que mucha gente teme, que por ganarse unos beneficios o por corrupción o por mala intención, se comience a delatar a alguien de la comisión de un delito y que por eso se reciban beneficios. La respuesta es: No. En la justicia transicional para nuestras Fuerzas Armadas no existe esa posibilidad. No hay, no se aplica el principio de oportunidad.

Ahí lo único es que hay que contar la verdad. Esa sí es una condición. Tienen que contar y reconocer, en el caso de que hayan cometido algún delito, reconocer la comisión de ese delito.

Muy importante, y aquí se volvió a aclarar: se ha dicho y se sigue diciendo que fue un error por parte del Gobierno haber aceptado la existencia de un conflicto armado. Se les explicó a los señores oficiales y suboficiales que no hay tal, que es todo lo contrario, que al haber aceptado la existencia del conflicto armado, inmediatamente entra a operar el Derecho Internacional Humanitario, entran a operar unas reglas de juego diferentes, que permiten que nuestra Fuerza Pública tome una serie de acciones que de otra forma serían señaladas como delitos por la justicia ordinaria.

Por ejemplo, los bombardeos, los bombardeos frente a las Farc, si no existiera un conflicto armado, pueden ser señalados como una acción ilegal por parte de la justicia ordinaria, y así ha sido. De manera que aquí lo que se hace es proteger a los miembros de nuestra Fuerza Pública al haber declarado la existencia de un conflicto armado.

Yo resumiría lo que se ha hecho con las Fuerzas Armadas en materia de justicia transicional de la siguiente forma:

Así como frente a la guerrilla se ha querido alcanzar, y creo que se logró, el máximo de justicia que nos permita la paz, frente a las Fuerzas Armadas hemos querido obtener el máximo de beneficios para nuestros soldados de tierra, mar y aire que hayan cometido algún delito relacionado con el conflicto armado, que nos permita su seguridad jurídica hacia el futuro.

Con esas palabras se resume todo este esfuerzo que hemos venido haciendo a favor de nuestras Fuerzas Armadas.

Y quiero hacer un anuncio importante: así como hemos hecho unos gestos para ir acercándonos cada vez más a la paz, gestos como sacar de las cárceles a miembros de la guerrilla, indultarlos, que ya han salido algunos miembros de las Farc de las cárceles, de la misma forma les he pedido al señor Ministro y a los señores comandantes de las Fuerzas Militares que nos den una lista de aquellos miembros de nuestras Fuerzas Armadas que están en cárceles ordinarias, por crímenes o delitos cometidos en relación con el conflicto armado, para que podamos trasladarlos a su fuero carcelario apropiado, que es el fuero carcelario militar. Creo que es apenas justo, y vamos a iniciar este proceso a la mayor brevedad posible.

Por otro lado, quisiera referirme al Eln. Desde que se inició este domingo el paro armado anunciado por esta organización, nuestras Fuerzas Armadas han estado al frente de la situación protegiendo siempre a la población.

Hemos venido haciéndoles un monitoreo muy cercano a todas las acciones. Y diría que nuestras Fuerzas Militares, nuestra Policía, han logrado impedir cerca del 90 por ciento de las acciones que esta gente pretendía hacer. Y han sido neutralizadas.

Recuerdo que estamos ofreciendo, como lo dijo el General Palomino, una recompensa hasta de 50 millones de pesos para quien entregue información sobre personas que han cometido estos hechos, pocos, por fortuna, que hemos podido ver en estos últimos días. La torre de energía que había sido atacada, por ejemplo, en el Cesar, fue reparada en menos de 24 horas. Hoy la electricidad fluye normalmente.

Pero lo que quiero decir es que los colombianos rechazan, el Gobierno rechaza, con indignación además, estas acciones contra el pueblo colombiano y también contra nuestros policías. Nos duele mucho el asesinato de estos dos auxiliares de policía en Nariño y el del otro policía en la zona de Ocaña, en desarrollo del llamado ‘plan pistola’.

No es asesinando por la espalda, en forma cobarde, a jóvenes colombianos como se lucha por el pueblo. El Eln está privilegiando con estas acciones la muerte sobre la paz. No es volando torres, quitándoles la luz a los humildes colombianos, no es disparando contra la población civil, como lo hicieron en Puerto Valdivia en Antioquia, como se lucha por el pueblo, inclusive poniendo en riesgo la vida de los niños. Son actos de debilidad, actos cobardes, que no tienen ninguna justificación.

Nuestra Fuerza Pública ha estado y está preparada para contener los actos terroristas, sobre todo cuando están en contra de los ciudadanos. Lo hemos estado haciendo y lo seguiremos haciendo.

Así que repito lo que dije hace unos días desde Medellín: se equivoca el Eln si cree que con estos paros armados, con estos asesinatos, con estos secuestros, hostigando a la población civil, atacando la infraestructura, van a allanar el camino hacia la paz o se van a fortalecer en una eventual mesa de negociación.

El Eln solo tiene dos alternativas: o se suben al tren de la paz, que ya los está dejando, o se someten a la acción implacable de nuestra Fuerza Pública, que seguirá, como he dado la orden, atacando a todos los frentes de esta organización.

Desde enero hasta hoy, 104 miembros de esta organización han sido neutralizados. Se han presentado, entre el año pasado y este año, más de 550 miembros que han sido neutralizados. Esto quiere decir que esta organización sabe perfectamente las capacidades de nuestra Fuerza Pública y por eso tiene que escoger, y muy pronto, qué camino va a adoptar.

Le he dado, repito, las instrucciones a nuestra Fuerza Pública que mantenga, tanto las Fuerzas Militares como la Policía, toda la acción en contra de esta organización que ha cometido estos actos terroristas en estos últimos días. Muchas gracias.

Presidencia de Colombia

Militares no tendrán amnistía, pero sí renuncia a la acción penal 

 

Santos aseguró que eso se aplicará como consecuencia del proceso de paz con las Farc.

Como un gesto para dar confianza entre las tropas de cara al proceso de paz con las Farc, el Gobierno tomó este martes la decisión de pedir un listado de miembros de la Fuerza Pública condenados por delitos que tengan relación con el conflicto armado para analizar su situación.

La intención es se verifiquen los casos de los uniformados que están en cárceles ordinarias y, de cara a la terminación del conflicto armado, puedan pasar a guarniciones castrenses cobijados por el fuero militar y policial.

Este es un gesto similar al de analizar casos de guerrilleros presos en cárceles colombianos y que, como parte de un acuerdo logrado en la mesa de diálogo de La Habana, pueden ser beneficiados de indulto para que recuperen su libertad.

El anuncio lo hizo desde Santa Marta el presidente Juan Manuel Santos, quien aseguró que le pidió el listado de los uniformados al Ministerio de Defensa y a la cúpula militar y policial.

“Que nos den una lista de aquellos miembros de nuestras Fuerzas Armadas que están en cárceles ordinarias por crímenes cometidos con relación al conflicto armado, para que podamos trasladarlos al fuero carcelario adecuado, que es el militar”, enfatizó Santos.

Otro de los anuncios que hizo el Jefe de Estado sobre la situación de las tropas en el marco del proceso de paz es que no habrá lo que se conoce como delaciones en la aplicación de la justicia transicional para el posconflicto.

“En la justicia transicional para nuestras Fuerzas Militares no aplica el principio de oportunidad, la condición es contar la verdad”, enfatizó el Presidente.

Estas claridades se las hizo a las tropas en medio de las giras que está haciendo a distintas guarniciones militares para explicar los avances del proceso de paz con las Farc y el impacto sobre los uniformados.

De otro lado, Santos enfatizó que el paro armado del Eln está siendo enfrentado con toda la fuerza necesaria y que solo les queda la opción de subirse al tren de la paz, “que los está dejando”, o asumir la arremetida de las tropas.

Gobierno verificará guerrilleros que estén en zonas de concentración

En la secretaría del Senado, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, acompañado de varios senadores de los partidos de la coalición, radicó el proyecto de ley que modificará la ley de orden público.

La idea de la iniciativa es permitir la declaratoria de zonas de ubicación para que puedan estar en ellas los guerrilleros que avancen en el proceso de desmovilización y desarme, y que se puedan suspender las órdenes de captura en su contra.

Para ello, el ministro Cristo afirmó que el Gobierno Nacional implementará una “verificación” de las listas que envíen las Farc.

“En procesos de desmovilización anteriores se dejó, en su momento, que estos grupos presentaran las listas y simplemente el Gobierno la aceptaba, aquí se establece con toda claridad, en el proyecto de ley, que las Farc presentarán la lista y el Gobierno hará las respectivas verificaciones”, afirmó Cristo.

El funcionario también reiteró que esas zonas de ubicación se acordarán en La Habana. “Quien pretenda comparar estas zonas con el Caguán o no se ha leído la ley o actúa de mala fe”, dijo.

El Tiempo