Haciéndose eco de la propuesta del ex canciller Dante Caputo, de que hay que dejar de lado el reclamo de Malvinas por 17 años, para fortalecer la relación con los isleños, la canciller, Susana Malcorra, aseguró ayer que el planteo le parece “creativo” y que demuestra que “hay otras opciones posibles” para encarar el vínculo, fuera de la confrontación. “Con Inglaterra hay un tema en el que tenemos una profunda diferencia, pero vamos a incluir en la agenda los intereses comunes para que nada bloquee la capacidad de tener un diálogo”, sostuvo la canciller durante una entrevista en el ciclo Conversaciones con LA NACION.

-¿Qué significa que la Argentina vuelve al mundo?

-Significa volver a nuestro rol histórico de estar presentes en todos los foros internacionales, tener relación con todos; mantener nuestro rol de puente de construcción, de solución de problemas, y tener un diálogo maduro con todos los países.Tenemos que saber cuáles son nuestras capacidades, dónde podemos efectivamente jugar un rol y en esos lugares tener uno activo y positivo.

-¿Cuáles serían esos lugares?

-Ese rol se puede jugar desde lo bilateral, estableciendo tantos vínculos como oportunidades haya para fortalecer tanto nuestro comercio, nuestras necesidades de inversiones como nuestro turismo y cultura. Después desde las relaciones regionales, a través de la ONU, OEA, Unasur, Mercosur y Celac. La idea es plasmar nuestra presencia a través de una política coherente, de integración y apertura.

-¿Cuáles son las prioridades de la Argentina a nivel internacional?

-El Presidente las definió: primero, la eliminación de la pobreza. La segunda es la lucha contra el narcotráfico. El tercer objetivo es maximizar todas nuestras oportunidades, fundamentalmente en el deporte, la cultura y el turismo.

-¿Hay conversaciones con el gobierno norteamericano por el tema de los holdouts?

-Hemos tenido conversaciones. Pero fundamentalmente el tema holdouts está vinculado al Poder Judicial y sólo podemos explicar y lograr que se entienda cómo está nuestra posición en este momento; lo demás se centra en el juez Griesa y su equipo

-¿Cuál es la relación que se tendrá ahora con Estados Unidos?

-Una relación inteligente y madura. Tenemos que encontrar una serie de temas de agenda común que son importantes para ambos y trabajar muchísimo sobre éstos, y acordar que hay cuestiones en las que no nos vamos a poner de acuerdo.

-Dante Caputo propuso que durante 17 años la Argentina y Gran Bretaña no hablen del tema Malvinas para que nuestro país pueda acercarse a los isleños. ¿Qué opina?

-La propuesta me pareció creativa, muestra que hay opciones posibles para encontrar una forma de avanzar en esa agenda. Dante Caputo lo propone como una impasse para después volver a avanzar. Creo que muestra que con creatividad y buena intención podemos encontrar opciones para discutir en cuanto a cómo avanzar.

-El presidente estuvo en Davos con David Cameron. ¿Surge la posibilidad de una relación nueva?

-Claramente. Tanto el primer ministro como el presidente acordaron que van a trabajar sobre los temas de interés mutuo, que son muchos . Hay un enorme potencial con el Reino Unido. Ambos dejaron explícito que hay un tema en el que tenemos una profunda diferencia, pero que vamos a incluir en la agenda todos los temas de interés común, de modo tal que no haya nada que bloquee la capacidad de tener ese diálogo.

-¿Hay riesgos de que la crisis económica internacional afecte la recuperación que promete su gobierno?

-En Davos se resaltó a la Argentina como una oportunidad que contrasta con el resto del panorama. Se presenta como una opción en donde hay flujos de inversión que no hubieran sido pensados en otro contexto. Hay una gran expectativa sobre el planteo que hace el Presidente: un Estado inteligente, que sea viabilizador pero no hacedor de todo.

-Se habló siempre de un acuerdo entre la UE y el Mercosur, que nunca llegó. ¿Hay razones ahora para ser optimistas?

-De parte del Mercosur hay una predisposición total. Es evidente que en la Unión Europea hay un grupo de países inclinados a avanzar sobre esto y hay otros que están más reticentes. Soy cautamente optimista al respecto.

-¿Hay tensión en la relación con el Papa?

-No me consta que haya tensiones. El Papa es un jefe de Estado. Tenemos una relación que tiene que conducirse en términos de un cierto protocolo y decoro.

La Nación