Con un gran mural en cuya realización participarán 500 artistas uruguayos y de la región, la Intendencia de Maldonado se propone conmemorar los cinco siglos de la llegada de Juan Díaz de Solís a nuestras costas y el consecuente descubrimiento del Río de la Plata.

La idea surgió cuatro meses atrás en la Dirección de Cultura de la comuna fernandina, a cargo de Jorge Céspedes, cuando se aproximaba el 2 de febrero, fecha en que los historiadores coinciden en indicar que Solís desembarcó en lo que denominó Puerto de la Candelaria. Fue en esa ocasión que el Piloto Mayor de Castilla tomó posesión de las tierras en nombre del reino de España.

El mural tal vez ingrese al libro Guinness de los récords, ya que, una vez terminado, ocupará una superficie de más de 600 metros cuadrados.

Martín Ferrario es el encargado de Bienes Culturales de la Intendencia de Maldonado y curador del emprendimiento. No ocultó su entusiasmo por el proyecto al hablar con El País y comentó que en tiempos de “escasos recursos, hay que agudizar el ingenio y apostar a la calidad”. Fue así como surgió la idea de invitar a 500 artistas uruguayos, argentinos y también de Brasil, Perú y Bolivia a que se sumaran a plasmar en el lienzo su visión o interpretación del aniversario.

“Son 400 artistas plásticos y 100 fotógrafos los que han sido convocados”, puntualizó Ferrario y añadió que a los invitados “se les entrega un bastidor de tela de 30 por 40 centímetros que luego ellos devuelven con su obra”. Para que el proyecto resultara viable, los bastidores se hicieron en la carpintería de la Intendencia de Maldonado. El único costo, hasta hora, fue la compra de la tela, ya que las obras son donadas por los artistas. Al viernes pasado, se llevaban entregados 280 bastidores y superaban las 150 las obras realizadas y ya depositadas en la Casa de la Cultura.

Ferrario comentó que los artistas tienen la “más absoluta libertad” a la hora de plasmar en el lienzo la interpretación que hagan de los hechos acontecidos en 1516. Y lo mismo sucede con la técnica que utilicen. Por lo que no es dable pensar, ni esperar centenares de carabelas o escenas representativas del desembarco de Solís. De hecho, los lienzos terminados que fueron ya entregados muestran una amplia y muy variada visión del tema.

Ferrario destacó que han cursado invitaciones a las Direcciones de Cultura de las restantes Intendencias, pero que hasta el momento no han tenido respuesta. “La idea es que participen todos los artistas que así lo deseen de cualquier punto del territorio nacional”. En el caso del exterior están trabajando y muy bien con los consulados de Uruguay en Argentina, particularmente con los de Buenos Aires y Córdoba.

Doble aniversario.

El mural será exhibido por primera vez al público el 7 de julio próximo, fecha en la que Punta del Este cumple sus 110 años de vida. De esta manera habrá una celebración por partida doble. El curador de las obras, explicó que —en principio— las pinturas serán expuestas en 10 octógonos que se colocarán en la antigua estación Ancap de Gorlero, hoy propiedad de la Alcaldía de Punta del Este.

Afirmó, que la idea es que el mural pueda luego ser expuesto en distintas ciudades del país, no descartándose que sea exhibido también en el exterior. El destino final de las obras, serán diferentes reparticiones públicas de todo el departamento.

Si bien quedan aún 220 bastidores por entregar, se estima que en un par de semanas se llegue a los 500 proyectados. El material se retira en la Casa de la Cultura de Maldonado, en la calle Rafael Pérez del Puerto, en el horario de 9 a 15 hs.
Ya se recibieron algunas obras.

El 2 de febrero de 1516, los habitantes originarios se vieron sorprendidos ante la llegada del hombre blanco europeo en la expedición del piloto mayor Juan Díaz de Solís a la bahía de Maldonado, bautizada entonces como De la Candelaria.

El proyecto Gran Mural de los 500 años, en la cual medio millar de artistas plasmarán sus obras en lienzos que serán donados a la Intendencia, se lleva a cabo en el marco de la conmemoración de los cinco siglos del descubrimiento del Río de Plata. El curador del emprendimiento es Martín Ferrario, encargado de Bienes Culturales de la comuna fernandina.
El primer naufragio en nuestras costas

A.L.R.

Muchos aspectos de la vida rochense tienen su origen en los naufragios: desde pequeños objetos extraídos del mar que adornan casas y ranchos, hasta el mismísimo nombre del Cabo Polonio, la Punta del Diablo y la cadena de faros que prevenía a los navegantes de los peligros de la zona. Muchas de estas historias están cargadas de misticismo, de leyendas de tesoros y piratas, pero en su momento, fueron grades tragedias.

El primer naufragio ocurrió en la expedición descubridora de Juan Díaz de Solís, cuando la nave de Francisco de Torres se fue a pique frente a Castillos.

Solís llegó al Río de la Plata en el verano de 1516 con sus toscas embarcaciones reforzadas con gruesas trincas (cuerdas o cabos), embadurnadas con alquitrán y cebo, de poco calado y ligeras de forma para obtener una rápida marcha.

Poco después, dos famosas expediciones visitarían el Plata: la de Fernando de Magallanes, en febrero de 1520 (dentro del recorrido de la primera vuelta al mundo) y la de Sebastián Elcano, en 1527.

El País