En las últimas horas cobró impulso el proyecto para construir una nueva represa sobre el Río Negro, aguas arriba de la ciudad de Mercedes. Se trata de una inversión de casi US$ 200 millones, que podría generar 600 empleos en la fase de construcción durante 24 meses y aportar 70 megavatios a la red nacional administrada por UTE. La facturación anual proyectada ronda los US$ 30 millones y al vigésimo año de operación, el complejo pasaría a manos de las intendencias de Río Negro y Soriano.

El inversor español se reunió con autoridades y trabajadores de la construcción de ambos departamentos procurando despejar dudas sobre las características del proyecto, que debe contar con la anuencia de las dos comunas.

“No es un gran embalse. El proyecto consiste en construir una represa hidroeléctrica de pasada de agua para generar entre 60 y 70 megavatios. Le hemos dado una viabilidad técnica en cuanto a los caudales y viabilidad financiera inicial, pero todavía el proyecto de detalle tenemos que centrarlo”, informó a El País Gonzalo Sola, de la empresa española Cobra.

Desde 2013 a la fecha, la iniciativa no ha avanzado al ritmo que desea el sector privado.

“Entendemos que estamos siguiendo los ritmos administrativos de UTE y las intendencias que son las partes interesadas que son las que ponen el terreno de juego legal”, agregó Soria. Es imprescindible que luego de despejadas todas las dudas, sean las intendencias involucradas las que formulen un llamado a empresas interesadas. En el actual escenario, los inversores españoles son por ahora los únicos jugadores que han mostrado fuerte interés.

El empresario aseguró que la ciudad de Mercedes que ha vivido recurrentes inundaciones no se verá afectada por la gestión del recurso hídrico. Por el contrario, hasta podría verse beneficiada. “Aclaramos que es una presa de pasada que no sube ni baja el caudal pero a partir del beneficio económico por el canon que se pagará, pueden perfectamente presupuestarse obras hidráulicas para contener las inundaciones”. indicó Sola.

Movilizados

Dirigentes del sindicato de la construcción se mostraron interesados en que el proyecto se cristalice porque permitiría encontrar continuidad laboral para los obreros que actualmente construyen Alimentos Fray Bentos en el predio de M´Bopicuá, sobre el Río Negro, y atender una verdadera emergencia laboral que existe en Mercedes en este sector en particular.

“Para nosotros representa mucho. Hoy Soriano sufre un declive en la tasa de empleo en la construcción que lo coloca a nivel de crisis, mientras que para los fraybentinos sería continuar con trabajo durante casi 3 años porque la perspectiva también es preocupante”, dijo a El País el dirigente local Marcelo Fonseca.

Fonseca indicó que el sector quiere entrevistarse con los intendentes “para conocer de primera mano las razones por las cuales el proyecto se encuentra trancado”. Y adelantó que se están preparando movilizaciones a nivel de todo el litoral.
Intendentes.

Cuando el proyecto comenzó a gestarse, los intendentes eran Guillermo Besozzi en Soriano y Omar Lafluf en Río Negro. Hoy, los jefes comunales Agustín Bascou y Oscar Terzaghi tienen dudas sobre la iniciativa porque se trata de una gestión inédita para cualquier intendencia y porque además el país va caminando fuerte hacia la generación de energía eólica.

Otorga cierta confianza el hecho de que UTE avala el proyecto y que su presidente, Gonzalo Casaravilla, ha estado en más de una oportunidad en los departamentos del interior donde se realizaría la obra explicando los objetivos.

Antes de otorgar anuencia a la iniciativa, el intendente Terzaghi pretende lograr el apoyo de todas las bancadas representadas en la Junta Departamental “porque es un proyecto que trasciende varias administraciones futuras que deben hacerse cargo de la gestión del complejo”. Los intendentes van por la vía de que si a UTE tanto le interesa el proyecto, asuma mayores responsabilidades en la futura gestión de la presa.

UTE

“Esto bien podría hacerlo UTE, tomando los aprovechamientos hidráulicos que quedan en el país, pero estamos en un marco de apertura hacia los gobiernos locales de forma que esto sea desarrollado por las intendencias”, informó a El País, el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, en una de sus visitas a Mercedes.

Explicó que se buscó un esquema mediante el cual durante los primeros 20 años se pague la inversión y los siguientes 30 años exista un beneficio compartido entre UTE y las intendencias.

El modelo de gestión implica que en los primeros 20 años UTE compre la energía a US$ 90 por megavatio y en los siguientes 30 años pague US$ 38 por megavatio. Como referencia se citó que el ente le paga a UPM unos US$ 80 dólares por megavatio producido en la planta de celulosa.

El negocio con UTE

El modelo de gestión de la represa proyectada implica que en los primeros 20 años UTE compre la energía a US$ 90 por megavatio y en los siguientes 30 años pague US$ 38 el megavatio. Como referencia, se citó que el ente energético le paga a UPM a razón de 80 dólares por megavatio producido en la planta de celulosa de Fray Bentos. En la segunda etapa del proyecto, se prevé conformar un fideicomiso mediante el cual se compromete el 50% de la recaudación para la mejora de infraestructura eléctrica de Soriano y Río Negro.

De los US$ 38, US$ 12 serán destinados a mantenimiento y los US$ 7 restantes pasarán a disponibilidad de las comunas para el destino que los jerarcas entiendan pertinente. El lugar de la obra es a 1.200 metros al sur de Sacachispas.

El País