Eladio Loizaga y Susana Malcorra, cancilleres de nuestro país y de Argentina, se encuentran hoy para repasar la agenda bilateral, especialmente Yacyretá. Trascendió que la solución está cerca y que la deuda de la EBY quedaría en US$ 4.000 o US$ 5.000 millones.

n esta ocasión, la expectativa ante la posibilidad de concretar un acuerdo es mucho mayor, teniendo en cuenta el acercamiento y la afinidad que existe entre ambos gobiernos.

Ayer, el jefe del Gabinete Civil de la Presidencia, Juan Carlos López Moreira, confirmó que esta semana hubo una comunicación previa entre los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri sobre el tema Yacyretá.

Ambos habrían acordado llevar adelante, paralelamente a las negociaciones, una política de transparencia para depurar la entidad, la que durante muchos años fue conocida como “monumento a la corrupción”.

Los casos ventilados en los últimos días sobre la existencia de planilleros o ñoquis -como son conocidos aquí en la Argentina- y la anulación de la Resolución N° 3239 del 2012, que concedía un resarcimiento por renuncia o cese de funciones a directores y consejeros de la entidad, prueban esa decisión, destacó una alta fuente de la entidad.

Como es sabido, las negociaciones sobre la binacional, en representación de las Altas Partes Contratantes, están a cargo de las respectivas cancillerías, por lo que se aguarda que hoy surja una fecha tentativa para que prosigan las tratativas.

Definición de la deuda

De acuerdo con lo mencionado en su momento por López Moreira, quien también integra la Comisión Negociadora de Yacyretá por nuestro país, la postura paraguaya es que hay aportes del Tesoro argentino y que esos aportes, una vez verificados, controlados y aclarados, sin los intereses e indexaciones, estarían entre los US$ 4.000 y US$ 5.000 millones, o sea menos de un cuarto del monto que se estuvo manejando anteriormente, que rondaba unos US$ 20.000 millones.

La intención es que una vez definido el monto de la deuda se pueda dejar sin efecto la aplicación irregular de la Nota Reversal de 1992 y se utilice por fin la metodología que consagra el Anexo C del Tratado para determinar el valor de la energía según el costo que tiene el emprendimiento.

ABC Color