El pleno de la Asamblea Nacional de Ecuador aprobó ayer por unanimidad el Convenio sobre Delimitación Marítima con Costa Rica, que cierra definitivamente las fronteras ecuatorianas, informó el Legislativo.

Tras la aprobación del Convenio, la presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, entregó el texto a la embajadora de Costa Rica en Ecuador, Leda Zamora Chaves, y al canciller ecuatoriano, Guillaume Long.

Ecuador mantiene una frontera marítima con Costa Rica en el océano Pacifico, entre el archipiélago ecuatoriano de Galápagos y la Isla costarricense de El Coco.
Con este convenio, señaló la Asamblea en un comunicado, se cierran las fronteras del espacio marítimo, lo que constituye un “hecho histórico” porque terminan discrepancias y se abren las puertas para construir buenas relaciones entre ambos.
Con el convenio, Ecuador anexa al menos 100 kilómetros de territorio marítimo y establece una zona especial de 10 millas náuticas de ancho situada a cada lado del límite marítimo, en la cual la presencia accidental de embarcaciones pesqueras de uno u otro país no será considerada como una violación.
Ello no significa un reconocimiento de derecho alguno para ejecutar faenas de pesca o caza en dicha zona especial, agrega el comunicado.
Además, el convenio establece que “las partes propiciarán la más amplia cooperación en temas marítimos de mutuo interés, sin perjuicio de los derechos de soberanía y de jurisdicción que ambos Estados ejerzan en sus respectivos espacios marítimos”.
El acuerdo también “abre un nuevo camino hacia la consolidación de la integración latinoamericana y caribeña, el establecimiento de mecanismos autónomos de desarrollo y de intereses comunes, y la construcción de América Latina como una región de paz”.
Asimismo, el comunicado señala que con la aprobación del Convenio, “se espera abrir la puerta hacia la consolidación de nuestras relaciones comerciales con Costa Rica, que en el 2014 alcanzaron un monto superior a los 88 millones de dólares, así como nuevos mecanismos de cooperación”.
En abril de 2014, Ecuador y Costa Rica sellaron los límites que comparten en el océano Pacífico, tras estudios técnicos que se demoraron 35 años y que lograron definir la frontera marítima en las zonas adyacentes entre las islas Galápagos y la de El Coco.
En marzo de 1985 se suscribió en Quito un convenio de Delimitación de Áreas Marinas y Submarinas, que no se pudo concluir porque el Legislativo costarricense observó que algunos términos no concordaban con la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
En febrero de 2012, cuando Ecuador estaba en el proceso final de adhesión a la Convemar, delegaciones de los dos países se reunieron en San José para abordar temas de delimitación marítima y plataforma continental.
En esa cita se logró un compromiso inicial para promover un proyecto de nuevo convenio basado en el de 1985, pero que fuera consecuente con los términos establecidos en la Convemar.
En marzo de 2013, las Cancillerías de los dos países acordaron que una Comisión Técnica Binacional se desplazara a las Galápagos y a la Isla del Coco para realizar un trabajo de campo sobre delimitación marítima.
En marzo de 2014 se celebraron otras dos reuniones en las que se estableció un acuerdo sobre la ubicación del punto de base en la Isla Darwin (Galápagos) y se precisó el modelo geodésico para la definición del límite marítimo.
En una tercera reunión, en ese mismo año, concluyeron las negociaciones y trabajos técnicos que permitieron definir el convenio, aprobado finalmente hoy por el Parlamento ecuatoriano.