En Contexto
La justicia brasileña investiga si el expresidente Lula da Silva cometió delitos de corrupción y de lavado de dinero en el marco del supuesto fraude a Petrobras. Se presume que el exmandatario podría haber participado en el multimillonario esquema de sobornos del caso conocido como “petrolão”.

La presidenta Dilma Rousseff volvió a criticar el lunes, en un discurso en la sureña ciudad de Caxias do Sul , la fase 24 de la Operación Lava Jato, bautizada Aletheia, que tuvo como blanco al ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su familia.

Lula fue llevado por la fuerza a prestar declaración ante la Policía Federal en una instalación aeroportuaria. Enseguida fue liberado.

“No es posible aceptar que en Brasil haya personas que jamás se rehusaron a declarar, como es el caso del presidente Lula, que siempre aceptó, no tiene el menor sentido llevarlo a la fuerza a prestar declaración si él jamás se rehusó a ir”, dijo Dilma, quien el sábado visitó a su antecesor en Sao Bernardo do Campo para expresarle solidaridad.

Dilma citó los problemas económicos de Brasil y dijo que parte de ellos se deben a quienes no se conformaron con la derrota en las urnas en 2014 y quuieren anticipar las elecciones del 2018, provocando una “sistemática crisis política”.

“La oposición tiene el absoluto derecho a no estar de acuerdo, pero no puede sistematicamente dividir al país. No puede. ¿Saben por qué? Porque hay cierto tipo de lucha política que crea un problema sistemático no sólo para la política, sino, también, para la economía y afecta la creación de empleo, el crecimiento de las empresas y nadie está contento cuando se da esa pelea”, dijo la mandataria.

“No podemos demonizar personas o medios de comunicación, no podemos demonizar la opinión distinta a la nuestra, pero tenemos que exigir respeto y respetar a los demás”, agregó Dilma en una ceremonia en la que entregó 320 viviendas construidas por el plan social de viviendas Mi Casa Mi Vida.

Brasil 24/7

Lava Jato considera acción para impedir candidatura de Lula en 2018

Integrantes de la fuerza de tareas del Ministerio Público Federal consideran la posibilidad de demandar al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por falta de idoneidad administrativa, lo que puede dejarlo fuera del juego político en el 2018.

Lula, de acuerdo a un reporte de Folha de S.Paulo, puede ser acusado en caso de que quede comprobado que constructoras alcanzados por el Lava Jato, e involucradas en el esquema de corrupción en torno a la petrolera estatal Petrobras, pagaron obras en la finca localizada en Atibaia, Sao Paulo, a fines del 2010, cuando Lula aún era presidente. El ex mandatario usaba es propiedad para pasar fines de semana de descanso.

De acuerdo al reporte publicado este lunes en Folha por los periodistas Bela Megale y Flavio Ferreira, en el marco de la megacausa del Lava Jato ya están en curso cinco demandas por falta de idoneidad administrativa con pedidos de anulación de derechos políticos contra los acusados por una década.

En una petición al Supremo Tribunal Federal, los abogados del ex presidente alegaron que Lula sólo supo sobre la adquisición de la finca en enero del 2011.

Dirigentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y la propia presidente Dilma Rousseff han declarado que el verdadero objetivo de la ofensiva judicial contra Lula es impedir su candidatura.

Brasil 24/7