El presidente Juan Manuel Santos aseguró este lunes que para poder firmar un acuerdo definitivo del fin del conflicto es necesario que las Farc acepten una fecha fija para su proceso de desarme, ya que no permitirá que haya vínculos entre política y armas.

En una declaración en la que estuvo acompañado del jefe del equipo negociador en La Habana, Humberto de la Calle, y del comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, Santos aseguró que dejar esa fecha abierta es una situación que su gobierno no permitirá.

“El Gobierno exige una fecha fija, precisa y clara para que termine el proceso de desarme. Por ningún motivo esa fecha puede quedar abierta”, enfatizó el Jefe de Estado.

Esta declaración se dio como una explicación a los colombianos de por qué el pasado 23 de marzo, como se había presupuestado, no se pudo firmar el fin de cinco décadas de guerra. Y, en ese contexto, insistió en que no se firmará un mal acuerdo.

Otro punto de honor está relacionado con la presencia de la Fuerza Pública en todo el territorio nacional, dejando en claro que en las zonas en las que se concentren las Farc para su desarme también estarán los uniformados.

“El Gobierno no puede permitir que ningún colombiano, en cualquier zona que se acuerde para la dejación de armas, quede desprotegido como ocurrió en El Caguán. Los colombianos no aceptan, ni su Gobierno tampoco, un acuerdo que signifique algo diferente”, enfatizó Santos.

Aunque las Farc dijeron este fin de semana que no se oponen a un cronograma para el desarme, fuentes oficiales le habían confirmado a EL TIEMPO que la negativa de ese grupo ilegal a fijar una fecha precisa para ese proceso fue una de las razones que impidió cumplir con la fecha del 23 de marzo.

Es por eso que el Jefe de Estado insistió en que las Farc deben dejar del todo las armas si quieren hacer proselitismo político en cualquier parte del país.

“Insistiendo, perseverando, vamos a encontrar soluciones razonables a estos problemas, soluciones que nos convengan a todos los colombianos”, enfatizó el Jefe de Estado.

El Tiempo

Declaración del Presidente Juan Manuel Santos sobre el proceso de paz

Tal como lo dije hace unos días: por cumplir con la fecha del 23 de marzo, NO iba a firmar un acuerdo con las FARC que no fuera un buen acuerdo para los colombianos.

Y hoy quiero explicar –claramente– cuáles fueron las razones por las cuales el Gobierno NO firmó.

PRIMERO: El Gobierno exige que las FARC tienen que haber dejado las armas y haber dado el paso hacia la legalidad, para poder hacer política y circular por el territorio nacional.

Como lo he dicho desde el primer día, el vínculo entre política y armas debe acabarse para siempre en Colombia.

SEGUNDO: El Gobierno exige una fecha fija, precisa y clara para que termine el proceso de desarme.

Por ningún motivo esa fecha puede quedar abierta.

TERCERO: El Gobierno no puede permitir que ningún colombiano –en cualquier zona que se acuerde para la dejación de armas– quede desprotegido, como ocurrió en el Caguán.

Los colombianos NO aceptan – ni su Gobierno tampoco- un acuerdo que signifique algo diferente.

Si queremos llegar a esa paz estable y duradera que hemos buscado durante tanto tiempo –y estamos cerca–, debemos seguir con el pulso firme, el rumbo fijo y obrando con total responsabilidad.

Insistiendo, perseverando, vamos a encontrar soluciones razonables a estos problemas, soluciones que les convengan a TODOS los colombianos.

Presidencia de Colombia