El presidente Jimmy Morales juramentó hoy a los 22 gobernadores departamentales y dijo que a pesar de que los nombramientos han sido tradicionalmente un “apetecido botín”, aclaró que en esta ocasión las cosas fueron “distintas”, ya que ninguno pagó un centavo por el puesto y ninguno puede cobrar para obtener beneficios personales.

En un acto protocolario el presidente intentó dejar claro que el proceso fue transparente y que no hubo dinero de por medio en los nombramientos.

Morales dijo que la ciudadanía podía conocer más sobre los nuevos funcionarios al conocer sus hojas de vida, aunque el Ejecutivo no difundió esos documentos.

A pesar de los esfuerzos del Ejecutivo para defender los nombramientos de gobernadores, el procedimiento previo fue ampliamente criticado, luego de que el Gobierno esperar hasta altas horas de la noche del pasado jueves para hacer públicos los nombres de los funcionarios.

Además, Morales dijo que pediría una investigación de CICIG, Ministerio y Contraloría de los funcionarios, pero esas instituciones solos se limitaron a decir que no había reparos.

Los gobernadores representan las autoridades en los departamentos, pero su verdadera influencia radica en el control de los consejos de departamentales de desarrollo, que definen en buena medida el Listado Geográfico de Obras.

La Hora