Obama renovó declaratoria de “emergencia nacional” contra Venezuela

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, extendió por un año la declaratoria de “emergencia nacional” sobre Venezuela, alegando que el gobierno de ese país continúa erosionando los derechos humanos y persiguiendo a dirigentes opositores.

En una carta a los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado, como ordena la ley, Obama señaló que es “necesario continuar la emergencia nacional declarada en la orden ejecutiva 13692 con respecto a la situación en Venezuela”, que el mandatario había ordenado el 8 de marzo de 2015.

La situación en Venezuela “no ha mejorado” desde entonces, indicó la nota firmada por Obama.

Según la Casa Blanca, el gobierno venezolano continúa la “erosión de los derechos humanos”, “persecución de opositores políticos, limitación a la libertad de prensa, uso de violencia y violaciones a los derechos humanos en respuesta a protestas antigubernamentales”.

Los manifestantes opositores son detenidos de manera “arbitraria” y existe una “irritable presencia de importante corrupción” en el gobierno, añadió el mandatario estadounidense.

La decisión de Obama coincide con un clima de agravada crisis política e institucional en Venezuela, luego que una sentencia del máximo tribunal redujera los poderes del Parlamento, controlado desde enero por la oposición.

La decisión del tribunal ha acelerado el debate en la alianza opositora MUD sobre el camino que recorrerá para intentar sacar del poder al presidente Nicolás Maduro (2013-2019), quien acusa a sus detractores políticos de “tratar de imponer escenarios golpistas con apoyo de factores imperiales de Estados Unidos”.

El decreto firmado por Obama, que calificaba la situación en Venezuela de “amenaza” para Estados Unidos e implementaba sanciones contra siete funcionarios de Caracas, despertó indignación en el gobierno socialista y en países vecinos, y motivó una campaña internacional de firmas para pedir su derogación.

El presidente venezolano y miembros del chavismo mantuvieron reuniones el año pasado con el diplomático estadounidense Thomas Shannon con miras a normalizar las relaciones entre ambos países, sin embajadores desde 2010.

Sin avances diplomáticos evidentes, el presidente venezolano Nicolás Maduro había expresado hace dos semanas su deseo de que Obama derogara las sanciones para emprender una nueva etapa de diálogo bilateral.

Panorama

Maduro a la Mesa de la Unidad: De aquí no me saca nadie caballero

El presidente de República, Nicolás Maduro, dijo este jueves que del Gobierno no lo “saca nadie”, después de que la oposición anunciara que podría activar simultáneamente varios mecanismos legales para ponerle fin adelantado a su mandato.

“Me quieren sacar de aquí para ir por ustedes, compatriotas, para ir por su vivienda, pero de aquí no me saca nadie caballero”, explicó, agregando “como nadie los saca a ustedes de su vivienda”, expresó Maduro en el Palacio de Miraflores, según destacó la agencia DPA.

“Aquí no se rinde nadie. Aquí lo que vamos es para adelante, con trabajo, más trabajo”, agregó el jefe de Estado durante el acto de lanzamiento del denominado Motor de la Construcción, destinado a reactivar ese sector.

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) anunció este jueves que hará campaña para exigir la renuncia de Maduro, al tiempo que planea impulsar un referendo para adelantar el fin del Gobierno y además una enmienda constitucional.

El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, dijo que los partidos que conforman la alianza están “en sesión permanente para escoger una estrategia política que permita un cambio del poder para afrontar la crisis económica que azota al país”.

El propósito del mecanismo legal contra el Gobierno, según Torrealba, es “desalojar a Maduro de Miraflores”, la casa de Gobierno, y “recuperar la democracia venezolana, donde todos ganemos”.

Situaciones en el Parlamento

La mayoría opositora en la Asamblea Nacional aprobó una moción para rechazar y desconocer una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que anuló sus facultades para controlar a otros poderes públicos.

El presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, denunció además que los diputados de la oposición han sido víctima de agresiones físicas. “Eso se tiene que acabar porque vamos a llegar a mayores”, advirtió Ramos, quien afirmó que él personalmente ha sido objeto de varios ataques.

En la sesión del jueves el diputado opositor Carlos Paparoni se presentó a la plenaria ensangrentado por una herida en la cabeza y advirtió que la violencia y agresiones “han subido de manera progresiva”.

El Universal

 

Un derecho de los venezolanos – Por David Uzcátegui

La discusión prioritaria entre las fuerzas democráticas que hoy ostentan la mayoría en la Asamblea Nacional, es en este momento, ubicar el mecanismo constitucional para lograr el cambio de gobierno.

Sí, así, con todas sus letras. No se trata de un despropósito, ni mucho menos de una blasfemia. Porque la alternabilidad en el poder es uno de los elementos de la democracia. Adicionalmente, el poder no pertenece a parcialidad alguna y quien lo ejerce está sujeto al escrutinio del pueblo, a quien debe rendir cuentas y quien tiene la facultad de relevarlo de sus funciones.

Lamentablemente para todos, el trienio madurista está plagado de una cantidad de signos y síntomas que nos dicen que la conducción del país requiere un urgente cambio de rumbo.

Adicionalmente, no renuncia a su estilo pendenciero y de confrontación, retando e insultando permanentemente con su acostumbrado vocabulario belicista al nuevo Parlamento, recientemente elegido por la mayoría de los venezolanos y con el cual convendría trabajar conjuntamente en lugar de intentar ponerlo contra la pared a la fuerza.

Finalmente, su insistencia en achacar el caos que padecemos a factores externos como El Niño, la iguana, la guerra económica y la caída de los precios petroleros, es una confesión de que perdió el control y de que no encuentra la manera de retornar a un rumbo productivo y de paz.

Momento urgente

Estamos en un urgente momento que demanda acuerdos y trabajo conjunto; pero el Ejecutivo Nacional, atrincherado en su soberbia, no parece percibirlo. El gobierno en definitiva, no tiene la menor intención de cambiar.

Por ello, los venezolanos estamos decididos a hacer uso de nuestro derecho a empuñar la Constitución Nacional para revisar cuáles son las alternativas que su letra nos ofrece para dejar en el pasado esta etapa adversa y oscura de nuestra historia y abrir la puerta a cambios que más que urgentes, son literalmente de vida o muerte.

En las páginas de la Carta Magna podemos encontrar el referéndum revocatorio, la enmienda o reforma constitucional, el abandono del cargo y la Asamblea Constituyente como opciones, todas válidas, para poner fin al actual mandato del Ejecutivo y poder hacerle el tan urgente “reseteo” a Venezuela.

El revocatorio puede ser convocado por solicitud del 20% del electorado inscrito en el Consejo Nacional Electoral o por requerimiento de la mayoría de los diputados de la AN. Se puede activar a partir de la mitad del mandato, a la cual justamente estamos llegando.

Mucha gente teme que, si son los electores quienes solicitan la activación del referendo, se active una nueva “Lista Tascón”, aquel tristemente recordado instrumento que sirvió para perseguir a quienes solicitaron el revocatorio de 2004.

También existen los precedentes del retraso del CNE en la activación del referendo, lo cual llevaría a que, si demora más de un año, el período sea terminado por el actual vicepresidente.

Tanto la reforma como la enmienda constitucional, son mecanismos en manos de la mayoría de la Asamblea Nacional, pero deben pasar por un referendo aprobatorio de los cambios, que se centrarían en acortar el período presidencial. Habría que enfrentar en el camino, los pareceres del CNE y del Tribunal Supremo de Justicia.

Constituyente

La Constituyente puede ser activada por las dos terceras partes de la Asamblea o el 15 por ciento de los inscritos en el registro electoral. A diferencia del revocatorio, el proceso de recolección de firmas no está regulado por el CNE.

El Presidente no podrá objetar la nueva Constitución y los otros poderes públicos no podrán impedir las decisiones de la Asamblea Constituyente. De hecho, la Constituyente asume el poder supremo de la República por encima de los poderes existentes, que deben poner sus cargos a disposición. Posteriormente, con una nueva Constitución, se convocan a elecciones para renovar todos los cargos de elección popular.

Finalmente, la renuncia, implicaría un acto de responsabilidad y desprendimiento voluntario del mandatario actual, el cual solo depende de su propia voluntad y que, evidentemente, no tiene intención de ejecutar. Mientras el abandono del cargo podría justificarse bajo la impericia con la cual está siendo manejando el país.

De todo este grupo de mecanismos legítimos que son un derecho de los venezolanos, las fuerzas alternativas democráticas escogerán el que consideren más idóneo, valiéndose de la representación que la mayoría de los venezolanos le otorgamos.

Apoyar esta decisión hasta lograr el cambio que tanto nos urge, es un acto de responsabilidad ciudadana, apremiado por la necesaria urgencia de salvar al país de la peor crisis de su historia.

El Universal

Conspiración, paciencia y futuro – Por Farruco Sesto

La derecha, en plena tensión conspiradora, va desplegando sus fuerzas. A partir de esa cabeza de playa que es el espacio político de la Asamblea Nacional (AN), se prepara para el derrocamiento de la Revolución.

La confabulación de la oligarquía parasitaria y reaccionaria intensifica contra nosotros su guerra económica, financiera, mediática y psicológica, utilizando además a su favor, con habilidad perversa, los escenarios internacionales donde el capital es hegemónico.

Ata, desata y enreda en la conjura, tratando de minar los fundamentos sociales y espirituales de la Revolución, para acabar con ella.

A tal punto lo hace así que, habiendo desechado toda compostura, llama abiertamente a la destitución del presidente Nicolás Maduro. Ya en las redes, por ejemplo, su agresividad está histéricamente desbocada, buscando no solo desmoralizar, sino también amedrentar.

Tal como la derecha plantea las cosas, parece creerse ella misma que ya la fruta del poder está madura y la tiene al alcance de la mano.

A mi juicio se olvida de algo que es esencial: que el campo de batalla no está solo ni abandonado, porque aquí hay Pueblo, Gobierno y Fuerza Armada, comprometidos en llevar adelante un proyecto de Patria. Y además del Ejecutivo, hay otros tres poderes que conservan su dignidad, en un escenario de cinco donde la AN es el único dominado por la antipatria.

De qué manera que ¿cómo se presenta el panorama nacional ante la conjura opositora?

Hasta ahora el Gobierno Bolivariano que preside Nicolás Maduro, haciendo gala de una gran responsabilidad histórica, se ha manejado con extraordinaria prudencia, intentando que los demonios no se desaten y sorteando, para ello, las provocaciones con que la derecha siembra a cada rato la vía.

Lo mismo puede decirse del Poder Ciudadano, del Poder Electoral y del Poder Judicial, que han sabido comportarse con mesura a la altura de las circunstancias.

Por su parte la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), como pueblo en armas que es, ha venido dando claras demostraciones de su gran sentido patriótico, al acompañar a las grandes mayorías en sus dificultades.

Del mismo pueblo, como actor principal de la política en todo tiempo y lugar, ¿qué puede decirse sino que ha demostrado una gran capacidad de asimilación de la violencia contra él ejercida por la derecha, sin salirse de su guión de paz.

Pero ¿hasta cuándo durará esto? No está escrito en ningún lugar que nuestra insondable paciencia para aguantar las arremetidas durará por siempre. Recuerde la derecha enemiga del pueblo, que aquel que busca, encuentra.

Correo del Orinoco