El Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, expresó este miércoles que la aceptación del expresidente, Luiz Inácio Lula da Silva, de asumir un cargo en el gabinete de Gobierno de Brasil, corresponde a un acto de legítima defensa política.

Se conoció también que Rousseff y Da Silva acordaron reunirse a primera hora de este miércoles para conversar sobre el nombramiento del exmandatario.

Un día antes, los líderes socialistas sostuvieron un encuentro en el Palacio de la Alvorada, el cual se extendió hasta las 23H00 hora local del martes (01H30 GMT del miércoles) sin declaraciones oficiales ni anuncios.

Tras la reunión de este miércoles, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) ante el Congreso, Afonso Florence, informó que Da Silva aceptó la propuesta de la dignataria y se reemplazará a Jaques Wagner como ministro de la Presidencia.

EL DATO: Se trata de la primera vez que un expresidente brasileño asume cargo como ministro de uno de sus sucesores.

EN CONTEXTO

Recientemente el exmandatario brasileño manifestó su deseo de volver a la Presidencia, y aseguró que la campaña de descrédito que pesa en su contra lo anima a seguir adelante en la vida política, en un momento en que pensaba retirarse y descansar.

Durante el Gobierno de Lula se implementaron políticas sociales que sacaron de la pobreza a más de 28 millones de personas.

Cuando el exmandatario inició su Gobierno el 10 por ciento de la población rica se adueñaba de la mitad del dinero del país y le dejaba apenas a los más pobres el 10 por ciento restante del total de los ingresos.

En cinco años el líder socialista aumentó el salario mínimo en un 62 por ciento, además, logró combatir el hambre, redujo a un 73 por ciento la desnutrición y en un 45 por ciento la mortalidad infantil.

TeleSur