Las empresas Total y ExxonMobil iniciaron ayer las operaciones de perforación exploratoria en el pozo Raya-1, localizado en el block 14 de la plataforma offshore (marítima) uruguaya. Así Uruguay vuelve a soñar con la posibilidad de sumarse al club de los productores del oro negro, luego de un intento frustrado en mar hace cuarenta años. La ministra de Industria, Caorlina Cosse, estimó que en un plazo de 100 días o antes, el país sabrá si la perforación es exitosa. De todas formas, la coyuntura actual de la industria petrolera y los tiempos de ese negocio, llevan a ser cautos para proyectar un beneficio económico en el corto plazo.

Este primer pozo exploratorio en busca de hidrocarburos será perforado en aguas ultra profundas de Uruguay a más de 3.400 metros. Una vez finalizado, el Raya-1 superará el récord actual de lámina de agua en perforación en aguas profundas, informó Total en un comunicado.

“Lo que se va a realizar concretamente es un pozo que empieza a 3.400 metros de profundidad y avanza en busca de hidrocarburos en más de 2.000 metros. Ya lleva un centenar de metros avanzados y en la mañana (de ayer) me confirmaron que se estaba procediendo a la cimentación de los metros que se habían avanzado”, dijo Cosse a la secretaria comunicacional de Presidencia.

El procedimiento incluye la cimentación de cada metro que se avanza, de manera tal que la estructura civil garantiza la seguridad para los trabajadores y técnicos empleados en la exploración, explicó la jerarca. Se prevé que las operaciones de perforación se extiendan por aproximadamente 100 días en las autoridades uruguayas serán permanentemente informadas sobre el progreso de la perforación. “Teóricamente, lo que se va a saber en los próximos 100 días es si hay o no hay petróleo”, explicó Cosse.

El proceso culminará con pruebas científicas concretas, a partir de la cual la empresa tomará mediciones para conocer si existen reservas comercializables. Además, las empresas indicaron que el principal foco de atención para todos los equipos de operaciones involucrados es la seguridad de las operaciones, que incluye un extenso programa de preparación que se ha desarrollado con el contratista para la perforación

El bloque 14, que cubre un área de 6,990 kilómetros cuadrados, se ubica a 250 kilómetros de distancia de la costa de Uruguay (400 kilómetros de Montevideo). Total, el operador, tiene una participación del 65% en el bloque, junto a ExxonMobil (35%). Los socios del Raya-1 contrataron el buque perforador Maersk Venturer para llevar adelante las operaciones. Las expectativas a partir de este momento “son que haya petróleo y que lo hagamos bien”, dijo Cosse, y destacó que “no es menor que el presidente Tabaré Vázquez haya decidido impulsar la construcción de una política de Estado sobre hidrocarburos

“Me parece que es una decisión que habla de la madurez del gobierno y de Uruguay, de esta impronta de hacer las cosas bien, de asumir la responsabilidad intergeneracional”, dijo. “Si existe y si es comercializable, es un bien de todos los uruguayos porque forma parte de nuestro subsuelo y, por lo tanto, los beneficios a exceden a la generación actual”, añadió.

En el caso del contrato con Total, la participación de ANCAP puede ser como máximo del 30%. La decisión de qué porcentaje tomaría el ente petrolero quedará definida una vez que se tengan las certificaciones que confirmen el potencial del yacimiento. Asimismo, el contrato con ANCAP tiene la característica de que Total ofertó al Estado uruguayo 70% de las utilidades si se encuentra petróleo liviano.

Lo que juega en contra

Si bien el crudo se ha recuperado en las últimas semanas, aún está lejos de alcanzar un valor atractivo para que la industria petrolera pueda reactivar sus inversiones offshore, que son las más costosas. Los costos de extracción rondan los US$ 70 por barril, casi doble de lo que hoy está pagando el mercado por el oro negro. Ayer el petróleo Brent cerró a US$ 39 por barril.

El derrumbe del precio del crudo provocó el abandono de la exploración de alto riesgo en el mar por parte de las grandes petroleras del mundo, aunque la francesa Total encontró una “ventana de oportunidad” para realizar la perforación que se comprometió por contrato ante ANCAP. Los precios de las compañías de logística y servicios de perforaciones cayeron abruptamente producto de una capacidad ociosa en ascenso.

El expresidente de ANCAP y actual titular del Comité Uruguayo del Consejo Mundial del Petróleo, Andrés Tierno Abreu, había advertido en diciembre a El Observador que las condiciones comerciales para la extracción de crudo en el país “han cambiado” y ponen en duda la viabilidad de una explotación en el corto plazo, en caso de que la perforación de Total y Exxon arroje un resultado positivo. “Lo que se está manejando hoy es que el crudo seguramente siga con un precio bajo por un tiempo mayor al que se preveía”, apuntó.

El gerente de exploración y producción de ANCAP, Héctor de Santa Ana, había declarado a El Observador que en caso que el pozo sea “descubridor” y confirme la presencia de hidrocarburos, se harán inmediatamente otras dos perforaciones delimitadoras para definir el volumen de la roca generadora y el volumen de petróleo y/o gas recuperable.

En caso que el yacimiento sea comercialmente rentable, en una etapa posterior se deberán realizar entre 18 y 30 pozos adicionales dentro del bloque. La inversión en caso de que la presencia sea mayormente de crudo puede rondar los US$ 6 mil millones y US$ 20 mil millones en caso que predomine el gas. Ese período de análisis puede demandar entre tres y cuatro años, antes de iniciar la fase comercial.

En tanto, en una hipótesis más pesimista –que implicaría que la perforación de Total y ExxonMobil sea negativa– Abreu considera que la búsqueda de petróleo en la plataforma marítima uruguaya llegaría a su fin.

El Observador