La Mesa de la Unidad Democrática decidió recurrir de forma simultánea a la vía de la enmienda constitucional, el referendo revocatorio y la renuncia para adelantar el cese del mandato del presidente Nicolás Maduro.

Como salida a la compleja crisis que enfrenta el país, los partidos aglutinados en la Mesa de la Unidad acordaron por unanimidad activar de forma simultánea la enmienda del texto constitucional, el referendo revocatorio, y la renuncia, para acelerar el fin del mandato de Maduro, indicó el diputado reelecto Américo De Grazia, dirigente del partido La Causa R.

De Grazia afirmó a The Associated Press, luego de una larga jornada de reuniones de la coalición que se decidió llevar adelante los procesos paralelos porque “no podemos suicidarnos solamente teniendo una sola carta en la mano. Tenemos que tener varias por razones estratégicas y de sentido común político”.

La decisión de impulsar de forma simultánea las tres opciones fue ratificada este jueves por el secretario ejecutivo la coalición, Jesús Torrealba, que dijo en un programa de una radio local que promoverán de inmediato una “campaña nacional exigiendo la renuncia” de Maduro, la opción del referendo revocatorio y la enmienda constitucional.

“Los vamos adelantar con modalidades (…) todos estamos de acuerdo en echar adelante todos los mecanismos que estén a nuestra disposición para producir el cambio político urgente”, agregó.

Torrealba precisó que si el oficialismo intenta obstruir estos mecanismos constitucionales, la coalición opositora llamará a una Asamblea Nacional Constituyente.

De Grazia explicó que el referendo revocatorio de mandato ya puede activarse debido a que Maduro ya alcanza este año la mitad de su período de seis años, y solo se requiere la recolección de casi 4 millones de firmas, proceso que sostuvo que ya “está encaminado” pero no ofreció más detalles.

En relación al proceso de la enmienda del texto constitucional, el diputado señaló que la mayoría simple del Congreso puede pedir al Consejo Nacional Electoral la activación de ese proceso.

Sobre las reformas que esperan impulsar por la vía de la enmienda, De Grazia dijo se buscará recortar el mandato presidencial de seis a cuatro años, eliminar la reelección indefinida, y llevar el período de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia de doce a seis años.

El informador

Capriles: “con el fallo del Tribunal Supremo de Justicia cobra más fuerza la activación del revocatorio”

La MUD tiene previsto anunciar este jueves la estrategia legal que empleará para anticipar la salida del mandatario.

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, enfatizó que la mejor vía para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro es el referéndum revocatorio. “Sería un error convocar un solo mecanismo constitucional para cambiar al Gobierno”.

Para el ex candidato presidencial, con el fallo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) “cobra más fuerza la activación del revocatorio. La activación de este mecanismo depende del pueblo y debe hacerse este año”.

EL TSJ -acusado por la oposición de estar alineado con el Gobierno- sentenció el martes que el control de la Asamblea legislativa se limita al Ejecutivo, eliminando la posibilidad de supervisar los actos de los poderes Judicial, Electoral y Ciudadano.

Con ello se frenó la proyectada remoción de 34 magistrados del TSJ por parte de la oposición parlamentaria, que alega irregularidades en su nombramiento por parte de la anterior Asamblea -de mayoría chavista- poco antes de finalizar su período en diciembre pasado.

“El referendo también tendrá obstáculos, pero es perfectamente posible. Ya demostramos en diciembre (en los comicios legislativos) que con la fuerza del pueblo podemos derrotar a este gobierno corrupto y al CNE (Consejo Nacional Electoral) ventajista”, afirmó Capriles.

El gobernador del estado Miranda sostuvo que el fallo demuestra en cambio que una enmienda constitucional para acortar el mandato de Maduro -otra de las alternativas que baraja la oposición- sería declarada ilegal por el TSJ.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tiene previsto anunciar este jueves la estrategia legal que empleará para anticipar la salida del mandatario, elegido hasta 2019 y al que responsabiliza de profundizar la grave crisis económica en la que está sumida Venezuela.

Tal Cual

Sacar al presidente Maduro… ¿y por qué? – Por Gaspar Velásquez Morillo

La confrontación a lo interno de la ultraderecha en Venezuela se acentúa, son consecuencias de la elección de Henry Ramos Allup como presidente de la Asamblea Nacional (AN) y del necesario contrapeso que tienen que lograr las otras organizaciones neoliberales para optar por un equilibrio o paridad en la gestión parlamentaria y en la ascendencia social de los partidos de la ultraderecha que también se disputa la aceptación del electorado opositor, lo cual se pretende obtener con acciones y planteamientos estridentes y signados por el odio y el desprecio al pueblo en general; en ese sentido, Ramos Allup está avanzando con apenas algunos cuerpos de ventaja sobre rivales competidores de la ultraderecha con apenas dos meses en la AN.

Las agujas del reloj no se detienen y la ultraderecha refleja ahora en grande lo que en pequeño y a lo interno les generaba agudas disputas internas, sobre todo de liderazgo.

En el caso de Primero Justicia (PJ) se abre más allá de los predios de la AN y salen a realizar giras partidista hacia los estados densamente poblados que poseen un caudal electoral significativo, convocando a “deponer” el gobierno del presidente Nicolás Maduro con prédica sibilina, pero lo cierto es que PJ no tiene nada nuevo que ofrecer, e insisten sus dirigentes, sin decirlo, en el proyecto neoliberal proimperialista para Venezuela y su población pero van por conquistar gobernaciones y alcaldías para remontar la escapada de Acción Democrática (AD), este partido socialdemócrata descansa su proyección y relanzamiento de lo que haga Ramos Allup en la Presidencia de la AN.

Las demás organizaciones de ultraderecha se aprecian disminuidas y danzan a la luz de las circunstancias y del discurso que sea más altisonante y más proyectado por los medios; lo que tienen de común entre ellos es el odio visceral al chavismo o de todo aquello que se le parezca; quien dé señales de concordia, de entendimiento, de privilegiar el interés nacional, es execrado del neoliberalismo.

En sectores de filas revolucionarias estamos muy conscientes de que otra oportunidad histórica no tendremos si no recomponemos el accionar en el seno del pueblo; comprendemos también, que la ultraderecha avanza frenética con sus acciones y sus discursos en camino franco al fascismo.

La prédica de la ultraderecha descansa en las redes sociales y en asesores y expertos en manejo mediático, ya en Venezuela surge una nueva profesión “operador político mediático” que habría que ver cómo se coloca formalmente en los curriculas laborales o cómo se presentarían ante la concurrencia, pero es que hay personas que ocupan parte importante de su tiempo de vida a dar la batalla ideológica; la diferencia es que la oposición tiene selecta membresía asalariada encargada de tales tareas para que inocentes seguidoras y seguidores reboten las baterías de tips que elaboran a ocultas o que les envían desde centros de poder para generar matrices de opinión contra la Revolución Bolivariana y contra Venezuela.

Ello es para otras y otros rentable o una forma de ganarse la vida y contar con un cómodo salario desde una simple computadora o desde un novedoso celular de gama media hacia arriba. Desde filas revolucionarias y del pueblo hay que seguir dando la batalla en todos los frentes, e inclusive en el de las redes sociales y no ser reactivo de lo que dice la ultraderecha, hay que tomar la iniciativa política e ideológica.

La gran prensa opositora en Venezuela no se queda atrás, con auxilio mediático internacional, también hace su fétido aporte y se retroalimentan de las redes “sociales” en circuitos perversos de alienación y burla al raciocinio de los seres humanos; estiman desde esos centros de poder mediático que las condiciones están dadas para pulverizar de una vez por toda la Revolución Bolivariana.

Las y los opositores también aprendieron de las lecciones de los últimos años: hay que traer al presente que ya fueron víctimas de la dirigencia opositoras que las y los convocaron y las y los lanzaron a las calles de Caracas como conejillos de India el 11 de abril de 2002 para que francotiradores hicieran de la suya disparando indiscriminadamente hacia los dos bandos: oposición y chavistas, causar así gruesas cantidades de muertes y generar el caos total, en tanto la dirigencia opositora estaban a buen resguardo o viendo por la televisión los acontecimientos.

De fondo la intención fue generar una masacre y propiciar la intervención del país, así como procurar la desafección de la Fuerza Armada Nacional al hilo constitucional y la subordinación a su Comandante en Jefe, Hugo Chávez Frías. Hay que refrescar la memoria colectiva para impedir que sigan pregonando con impunidad por las redes: “Caracazo…! Caracazo…!”.

Quienes alentaron macabra acciones desde la ultraderecha el 11 de abril de 2002 gozaron de la magnanimidad del comandante Chávez porque legal y éticamente otro pudo haber sido su destino pero muchas y muchos de ellos están en libertad e insistiendo en romper el hilo constitucional y por capricho.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela tiene que dictar la pauta a seguir con las y los reincidentes y con quienes propicien tales propósitos.

NOTA: Lamentamos profundamente el fallecimiento del camarada amigo Luis Bigott, revolucionario académico-académico revolucionario, de interesante trayectoria en las aulas universitarias como en las luchas revolucionarias en Venezuela. Nos unimos al dolor que embarga a sus familiares, amistades, estudiantes y a sus compañeros de trabajo de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Correo del Orinoco