Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “pocas semanas después de que llegara a la Procuraduría General de la Republica (PGR), Jesús Murillo Karam fue a En15 para una entrevista. La nota de aquella conversación fue que a mi pregunta de cómo encontraba la procuraduría, el nuevo titular dijo que estaba devastada […]. El sexenio calderonista había sido fatal para la institución presa de intereses políticos y plagada de ineficiencias estructurales […]. Poco más de tres años después, no está claro que aquella condición haya cambiado […]. Los reportes del GIEI, sobre todo el más reciente, dan cuenta de la magnitud del desastre institucional y sería un error pensar que solo tiene que ver con este caso. Al contrario, si en éste sucedió lo que sucedió: tortura, diligencias fuera del expediente que ponen en riesgo el juicio de presuntos culpables, disputas entre diferentes áreas, influencia de actores políticos en fiscales…la lista puede ser inagotable, ¿cómo les irá a los demás asuntos? ¿Cuánto ha cambiado esta procuraduría de aquella que destruyeron las ocurrencias de Pablo Chapa? Me decía ayer Ángela Buitrago, integrante del GIEI, ‘en la PGR hay presiones, discrepancias muy fuertes y ruedas sueltas muy poderosas’. Creo que como hace unos años Murillo también tiene razón. Y todo esto sucede en medio del cambio de paradigma que significará la entrada en vigor en unas semanas del nuevo sistema de justicia penal. ¿Cómo podrán estos mismos operadores hacer las cosas de otra manera? ¿Cómo se reforma una institución de esa importancia, tan deteriorada, tan acostumbrada a esos ‘usos y costumbres’, por decirles de alguna manera? El cambio de nombre no será suficiente.”

En Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: “el caso Iguala no es el único entre 15 o 20 que mayor interés me ha provocado en 47 años de reportero. A 19 meses de la desaparición forzada de los 43 normalistas, creo incontrovertibles algunas piezas clave del todavía incompleto y enorme rompecabezas de la averiguación ministerial. Por lo mismo, supongo imposible se haya inventado la línea que comienza en Iguala, pasa por el basurero de Cocula y ahoga la esperanza en el río San Juan. A los proclives al juicio sumario les bastan las imágenes reveladas el domingo para aventurar que Tomás Zerón, titular de la Agencia de Investigación Criminal, fue a la ribera de la corriente el día previo a la diligencia formal para ‘sembrar’ falsas pruebas (lo cual ni los expertos independientes de la CIDH han afirmado). Zerón es quien descubrió la trama que señala como responsables únicos a funcionarios y policías municipales asociados con la delincuencia organizada (no a la Policía Federal y menos al Ejército). Si resulta ser ‘el sembrador de patrañas’, el desenlace será tan demencial como el de Chapa Bezanilla y su ‘Paquita la del cráneo’.”.

En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “ayer, en estas Historias de Reportero, expuse cómo […] cualquier voz opositora al gobierno puede lanzar una dura, abierta, informada crítica al Gobierno Federal por su actuación en el caso Ayotzinapa. Lo curioso es que, con base en la misma información disponible, alguien cercano al gobierno puede hacer exactamente lo mismo para defender la posición oficial: El Estado mexicano se abrió a un escrutinio internacional sin precedente […] y firmó un convenio con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes revisara de cabo a rabo la investigación de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos. […] El GIEI no fue capaz de presentar una alternativa a las conclusiones fundamentales de la investigación realizada por la PGR ni de esclarecer dónde están los 43. El mayor golpe […] fue afirmar que es científicamente imposible que se haya incinerado a los estudiantes en el basurero de Cocula, Guerrero, y para ello se basó en un informe, del experto peruano José Torero, con faltas de ortografía, simples sumas aritméticas incorrectas y una inspección de 20 minutos en el lugar. Un peritaje de ‘desempate’, con la participación de seis expertos internacionales en fuego, incluido el propio Torero, echó por tierra las conclusiones del estudio en el que se basaba el GIEI y encontró que sí hay evidencias de que hubo un gran incendio en el basurero y que fueron incineradas por lo menos 17 personas adultas. […] Dice el GIEI que marcó nuevas líneas de investigación. […] En realidad, todas ellas estaban desde antes de su llegada a México en la averiguación previa. […] Mintieron al decir que no se tomó declaración a soldados del Ejército mexicano desplegados en Iguala la noche de los hechos. […] Los expertos del GIEI pidieron el escrutinio público del actuar de la PGR, pero cada vez que la prensa mexicana […] aplicó esa revisión a ellos y a sus antecedentes, se dijeron víctimas de una campaña de desprestigio orquestada desde el gobierno.”

En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “la PGR aplicó el Protocolo de Estambul a los detenidos por el caso Iguala que denunciaron tortura, principalmente lesiones por maniobras de aprehensión. De los más de 100 detenidos, sólo 34 hicieron uso de dicho instrumento internacional y parece que fue bajo la asesoría de algunos integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) durante las entrevistas que tuvieron en los penales donde están internados. La dependencia federal no titubeó en iniciar las investigaciones, análisis y valoraciones para que sea un juez el que determine si existió o no el delito de tortura. No vaya a ser que quieran aplicar la estrategia Florence Cassez… sin justificación alguna. Ayotzinapa, el cuento eterno”.

Otra vez Guerrero
En El Universal, su Editorial, escribe que: “el desafío que los criminales han hecho a las autoridades federales y locales en los últimos cuatro días, al atacar a sus fuerzas de seguridad en plena zona turística de Acapulco, desmonta cualquier credibilidad que se haya podido lograr luego de anunciar con bombo y platillo, varias veces, supuestas nuevas estrategias con el fin de devolver la paz a los habitantes del estado. El mensaje es claro: el Estado mexicano no es capaz de proteger a su gente. El domingo pasado, criminales atacaron un hotel en donde se hospedan elementos de la Policía Federal. […] Desde entonces y hasta ayer martes, el puerto ha vivido varios episodios de violencia, a pesar de que —uno supondría— los hechos de la semana pasada deberían bastar para que el Estado mexicano impidiera con su fuerza que los criminales sigan generando terror entre los habitantes. ¿Qué revela lo ocurrido en estos últimos días? La impotencia de los gobiernos federal y local para controlar un problema que no es nuevo. […] Si balaceras tan impúdicas ocurren en pleno Acapulco, ¿cómo estará la zona serrana de Guerrero? ¿Quién voltea a ver a Chilpancingo o a Chilapa? En diciembre de 2014 la Policía Federal, la Gendarmería, el Ejército y la Marina comenzaron a cuidar escuelas en respuesta al secuestro de maestros. En marzo de 2015 y luego en octubre de ese mismo año, la Gendarmería reforzó la seguridad en el puerto con otros 500 elementos. Como resultado, el gobernador dijo en diciembre pasado que el trabajo coordinado con el gobierno federal había logrado disminuir los homicidios en el estado en 26 por ciento y en Acapulco en 42 por ciento. Sin embargo, de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, Acapulco es el municipio con la tasa más elevada de homicidios en México por cuarto año consecutivo. […] El lunes se anunció, otra vez, un replanteamiento de la estrategia de seguridad. Solucionar el problema no se logrará en el corto plazo, eso le queda claro a todos. Pero que ni siquiera puedan dar tregua a la zona que tanto presumían de estar ‘blindada’, no puede sino generar miedo y dudas.”

Humor presidencial – Lo que se lleva el GIEI
En El Universal, la periodista Katia D’Artigues, escribe que: “¿Con qué ánimo se despertó hoy, querido lector, lectora? ¿Bueno? ¿Malo? ¿Regular? ¿Cómo le va en su entidad? La pregunta se la hago luego de leer las declaraciones del Presidente Enrique Peña Nieto en la inauguración del Tianguis Turístico 2016, en Guadalajara, Jalisco (¡qué bueno que ahora no fue Acapulco!, allá las cosas están de un humor, perdón, color hormiga). Ante los representantes del ramo turístico, el Presidente describió cómo ve el país. —Sé que a veces pueden decir y, leyendo algunas notas, columnas (¡ouch!) y comentarios que recojo de aquí y de allá, en donde se dice: ‘es que no hay buen humor; el ánimo está caído, hay un mal ambiente, un mal humor social’… pero déjenme decirles que hay muchas razones y muchos argumentos para decir que México está avanzando en distintos ámbitos. Eureka. El mensaje nos llega unos pocos días después de que el New York Times le dedicara la portada a México, refiriéndose a las trabas del Grupo Interdisiplinario de Expertos Independientes (GIEI) para avanzar en la investigación en torno a la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Llega también cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos avala el trabajo hecho por estos expertos y pide al gobierno mexicano tome en cuenta el informe presentado. El llamado a ver las cosas con mejor humor nos llega cuando en Acapulco y Tamaulipas se registraron enfrentamientos entre elementos policiacos federales y grupos de la delincuencia organizada. Cuando en Veracruz siguen desaparecidos los jóvenes en Papantla y Tierra Blanca. Cuando desde el Senado, la dupla Partido Revolucionario Institucional (PRI)-Partido Verde pone freno para avanzar en la discusión y aprobación del Sistema Nacional Anticorrupción. Qué descubrimiento: todo es cuestión de humor y no de realidad (otra vez).”

Señora sociedad
En el Reforma, el académico, columnista y politólogo, Sergio Aguayo, escribe que: “[…]la corrupción, la violencia y la impunidad sobreviven porque forman un armazón bien trenzado. Es una trinidad detestable, casi inexpugnable. Somos mayoría quienes la rechazamos pero la inconformidad ha carecido de fuerza por su atomización. Esto empieza a modificarse. La iniciativa ciudadana de la Ley 3de3 contra la corrupción ha obtenido apoyos e interlocuciones poco comunes en el Senado. Lo mismo está pasando en el tema de la inseguridad. Para protestar contra la violencia a las mujeres, el pasado domingo hubo marchas en 27 ciudades. No fueron multitudes, es cierto, pero […] esta reaparición tiene un potencial enorme porque la lucha a favor de los derechos de la mujer cuenta con liderazgos bien consolidados y organismos civiles por todo el país. Un día después de las marchas empezó una reunión de académicos en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Durante tres días han discutido el papel de la academia ante una de las ‘más graves crisis en materia de derechos humanos’ de la historia nacional. La iniciativa, […] apareció en un momento adecuado porque universidades y centros de investigación de todo México están comprendiendo que tienen una obligación y que son de las pocas instituciones que mantienen el respeto de las mayorías. La reunión académica en el Claustro de Sor Juana podría convertirse en parteaguas si supera varios obstáculos. El primero es acordar una coordinación permanente entre instituciones. El segundo es elaborar una agenda de propuestas mínima que permita acercamientos con las diversas vertientes de la sociedad civil organizada. Si las feministas, los activistas, los académicos y la gente de fe se unen, entonces el impacto puede ser enorme, sobre todo si también consideran mecanismos para la incorporación de los […] millones de personas deseosas de hacer ‘algo’ para enfrentar los grandes males nacionales. […] Para lograr una organización nacional de académicos debe vencerse la tendencia centralista a dominar los procesos y acercarse como iguales a las instituciones del interior. Uno de los grandes enigmas de las ciencias sociales es detectar cuándo una brisa a favor del cambio puede transformarse en huracán. Aun cuando sea difícil y riesgoso, […] las instituciones sociales pueden convertirse en el sujeto del cambio. […]

Los que saben
En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “si Movimiento Ciudadano, que si el Partido Verde, que si el Partido Acción Nacional (PAN)… en realidad los únicos que saben quién filtró el padrón electoral son los integrantes de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) que, como anticipó el consejero Presidente, Lorenzo Córdova, en las próximas horas dará el derecho de audiencia al sospechoso. Con apoyo de laFiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y la Policía Cibernética los consejeros refuerzan la seguridad de las actuales bases de datos y, como dice el consejero Arturo Sánchez, si revelaron que ya saben quién fue —y que las copias tienen huella digital—, el fin es evitar que otros pretendieran aprovechar el río revuelto y hacer negocio con las copias de los padrones que tienen.”.

El humor social es un mito genial
En Milenio, el periodista Jairo Calixto Albarrán, escribe que: “mucha razón tiene el licenciado Peña cuando afirma, categórico, que tenemos un país para presumir […], y que a pesar de lo que digan los ‘sospechosistas’ y los resentidos que solo ven frijol con gorgojos, México avanza. Uno de los signos de tales niveles de desarrollo tienen que ver, por ejemplo, con la capacidad de movilidad, sobre todo de los padrones electorales que, a diferencia de otras naciones, sin duda más aburridas, agarran por su cuenta las parrandas y pueden aparecer en Amazon para beneplácito de quienes quieren saber y cómo es él, en qué lugar se enamoró del PRI […]. Las lenguas viperinas quieren cargarle el muertito a Nueva Alianza solo por sus promocionales […]. No creo que sea para tanto, pero no estaría mal que los multaran nada más por resucitar al ‘ChikiliQuadri’. ¡Qué culpa tienen el público conocedor! Como sea, México es un país a todo dar, enriquecido con vitaminas y fierro, donde existen lindas personitas como la ‘seño’ Legarreta, que inspira a cientos de personas con su cultura y sentido social, y que para documentar su vocación de servicio ahora le dio por defender al Julión Alvarez en contra de las mujeres que se niegan a trapear como dictan los cánones. Seguro que en cualquier momento va a  hacerles el paro a los del GIEI, aunque ya haya dicho don Beltrone que no aportaron nada nuevo. Y tiene razón, lo de la tortura ya lo sabíamos, al igual que sobre los métodos de investigación de la PGR a los que de manera tradicional en sus tupidas capacitaciones no se incluye ni una embarrada de los ‘Hardy Boys’ ni de Peter Pérez, el detective de Peralvillo. Digo, hay que reconocer algo tan siquiera, nomás falta que los del GIEI digan que hubiera sido más fácil trabajar en Chernóbil que en el basurero de Cocula. Bueno, la radiación se parece mucho a la infiltración del crimen organizado en el aparato de seguridad guerrerense, pero no te sale un tercer ojo y, cuando mucho, puedes acabar en una bonita narcofosa con vista al bar. A pesar del humor social —ese mito genial— México avanza y no se cansa de tanta ‘pinchi’ transa.”

Viene el Panama Papers II
En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “apenas comience a calentar el próximo mes, vendrá la segunda parte de los Panama Papers. El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y el Centro de Integridad Pública nos adelantan que el 9 de mayo estará lista la nueva tanda de los Papeles de Panamá con el lanzamiento de información de más de 200 mil compañías, fondos de inversión y cuentas de muchos ceros, en dólares, de 21 paraísos fiscales. Nos adelantan que la batería de datos contiene los nombres de los responsables, con información que va desde Hong Kong hasta Nevada, en Estados Unidos. Será la mayor base de datos jamás dada a conocer en el rubro de los llamados paraísos fiscales. ¿Habrá alguien que se ponga a temblar en México? Seguramente el Jefe del Servicio de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez, tendrá más trabajo por delante para revisar supuestos casos de evasión fiscal.”

Este arroz ya no se coció 
En el Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “los Legisladores están a punto de volverle a ver la cara a México, esta vez con el Sistema Nacional Anticorrupción. Cuando se trata de aprobar leyes que no les afectan a ellos, sino al resto de la sociedad -como aumentar los impuestos-, son un dechado de productividad y eficiencia. Tan es así que actualmente se recauda un 85 por ciento más de Impuesto Sobre la Renta de lo que el fisco recibía hace apenas tres años. Pero cuando la sociedad civil le pide a los políticos poner de su parte… las cosas ya no son parejas. Y la prueba está en que en el Senado parece que le darán sepultura al Sistema Nacional Anticorrupción. Y aun que formalmente el periodo ordinario concluye el sábado a la medianoche, se da por hecho que este arroz ya no se coció.”

Anaya, Camacho, Barbosa, Gil: la segunda generación del fracaso 
En El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva, escribe que: “el 23 de noviembre de 2015 publiqué aquí una columna titulada ‘El Presidente al que ya nadie le hace caso’. Se cumplía un año del mensaje con que el Presidente Peña Nieto trató de atajar la percepción de que el suyo era un gobierno desaparecido (mensaje del 27 de noviembre de 2014). Un gobierno extenuado por las protestas encendidas y violentas y la pesadumbre tras los hechos de Ayotzinapa.[…] En aquel mensaje de noviembre de 2014, el Presidente propuso y pidió al Congreso y a los gobernadores tres puntos esenciales: *La creación obligatoria de policías estatales únicas. *Una ley contra la infiltración del crimen organizado. *Un operativo especial en Tierra Caliente. Y en aquella columna de 2015 escribí que habían corrido 52 semanas sin que el PRI ejerciera su mayoría para apurar las reformas que impusieran a los mandos únicos. Los coordinadores parlamentarios Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa y César Camacho habían fallado en el intento, si es que lo intentaron. Ni qué decir de los otros partidos y los gobernadores. No se concretaron tampoco las leyes contra la infiltración del crimen organizado en estados y municipios. Los discretos avances se dieron con alfilerazos, no con una estrategia de Estado. Por no hablar del desastre que prevalecía y prevalece en Tierra Caliente. Hoy, a 72 horas de que expire otro periodo de sesiones en el Congreso, las cosas están, para efectos, como en noviembre de 2015, como en noviembre de 2014. Se aseguró que en este periodo se aprobaría una reforma que traería un eficaz modelo mixto de policías municipales y estatales. No hay nada.[…]Y faltaría agregar el empantanamiento del sistema de leyes contra la corrupción. Con los Ricardo Anaya, Roberto Gil, César Camacho, Miguel Barbosa, Agustín Basave va tomando forma la segunda generación del fracaso del siglo XXI.

Sin embargo