La Iglesia Católica no respondió ayer al ultimátum del presidente Evo Morales para que presente pruebas de que el narcotráfico está en esferas del Gobierno. El clero católico anunció que recién se reunirá el jueves para responderle al Jefe de Estado; en tanto que el Ejecutivo advirtió juicios de valor y una posición política en la carta pastoral.

El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, lamentó que la alta cúpula de esa organización religiosa no haya considerado los resultados alcanzados por el Gobierno en materia de la lucha contra el narcotráfico, sin la presencia de la DEA, acciones reconocidas por los organismos internacionales.

“Lo que no se puede admitir, y guardar silencio, es que se diga que el Gobierno de alguna u otra forma está propiciando el narcotráfico o es indiferente en la lucha contra ese mal. (…) A nuestro criterio se trata de una información sesgada, con juicios de valor que no corresponden a la realidad y hacen presumir que se trata de una intensión política”, manifestó.

ACUSACIÓN

El viernes, la Conferencia Episcopal hizo pública su carta pastoral donde señala: “Los obispos de Bolivia emitimos esta carta en fidelidad a nuestra visión evangelizadora (…) el narcotráfico y consumo de drogas ilícitas es una preocupación antigua y vigente, un crimen que genera violencia, muerte y desintegración familiar y desestructura la sociedad, distorsiona la economía y promueve la cultura de la ilegalidad y de la corrupción, inclusive traficando la institucionalidad del Estado”, señala ese pronunciamiento.

IGLESIA

Tras ese criterio, el presidente Evo Morales conminó al clero católico a presentar pruebas y los nombres de los involucrados en esa presunta irregularidad.
El vocero de la Iglesia, Edwin Bazán, señaló que no “cree que tengan que preocuparse por ultimátum cuando se vive en tiempos democráticos”. Anunció que el jueves desde la Asamblea Episcopal se hará conocer una respuesta al presidente Morales.

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