La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Katia Uriona, informó que este año desde ese órgano del Estado, en coordinación con ONU Mujeres, se consolidará el observatorio contra el acoso político a las mujeres.

El observatorio es resultado del seminario internacional Hacia la Profundización de la Democracia Paritaria, que se realizó la pasada semana en La Paz.

¿Cuál fue el objetivo del seminario internacional?

Parte de un espacio de coordinación con ONU Mujeres con el objetivo de hacer una propuesta de alcance regional que permita avanzar de manera sustantiva en el logro de la paridad en términos de los avances que hemos logrado. Bolivia es el segundo país del mundo en aplicar paridad: tenemos el 49% de mujeres asambleístas nacionales, un 45% de mujeres en asambleas departamentales y un 53% en concejos municipales.

El TSE tiene cuatro mujeres, es decir, el 57%.

¿Cuáles fueron las conclusiones del seminario?

Se ha planteado una agenda necesaria e imprescindible para el país para pasar de la representación paritaria a una democracia paritaria. Eso requiere seguir cuestionando y transformando las relaciones sociales, las estructuras políticas y sociales que todavía mantienen características y rasgos machistas, patriarcales que obstaculizan, castigan y penalizan a las mujeres que han incursionado en los espacios de representación y de decisión.

Eso implica desafíos…

Nos hemos planteado varios desafíos con respecto a la región y también a nivel nacional. En primer lugar, estar siempre movilizadas y trabajando conjuntamente para no permitir retrocesos; segundo, hay necesidad de pasar de una representación paritaria a una democracia paritaria e intercultural; tercero, se ha planteado la necesidad de impulsar la democratización de las relaciones en el ámbito político social y de la vida privada; y finalmente trabajar en mecanismos para la eliminación de todas las formas de acoso político hacia las mujeres.

¿Cómo se traducen estos mecanismos en acciones?

Es necesario generar redes de protección entre mujeres que ocupan espacios de representación y de decisión; es necesario que esta representación de las mujeres se traduzca en la inclusión de una nueva agenda política y pública orientada a la modificación de las relaciones de poder, pero también para garantizar el ejercicio de los derechos de las mujeres y la implementación de políticas públicas.

¿Y las leyes vigentes?

Hay leyes que han sido aprobadas, necesitamos garantizar su implementación, que las voces de las mujeres sean reconocidas y escuchadas, que tengan condiciones de tomar decisiones en los espacios en los que participan y que sus agendas permitan avanzar hacia la transformación de un estado que genere condiciones de igualdad.

¿Cómo se implementarán los mecanismos contra el acoso político a las mujeres?

Como TSE generaremos, a partir de un observatorio de la participación política de las mujeres, un seguimiento de una red de todas aquellas mujeres que ocupan cargos electos.

¿Cómo se lo hará?

Serán convocadas para iniciar una articulación entre ellas, luego se hará un seguimiento de su participación, acompañamiento y protección de denuncias que existen sobre acoso político. Lo fundamental es contar con espacios de fortalecimiento de la participación para trabajar una agenda. Es importante que las directivas de los partidos políticos, las propuestas programáticas y la acción de fortalecimiento también sean parte de la agenda.

¿Cuándo se consolidará este observatorio?

Tenemos la perspectiva de que este año podamos ya poner en marcha este observatorio, como un mecanismo que permite articular a las mujeres y evidenciar también el trabajo que desarrollan.

¿Cuánto costará?

Estamos trabajando en esta etapa para poder contar con el apoyo de la cooperación; estamos en un convenio con ONU Mujeres y vamos a iniciar el trabajo. Eso se diseña.

¿La paridad estará incluida en la nueva ley de partidos políticos?

Esperamos avanzar en el nuevo marco normativo que trabaja el TSE respecto a propuestas de modificación a la Ley 026, la 018 y la Ley de Organizaciones Políticas. Así profundizar aquellos elementos donde existe limitaciones para alcanzar la representación paritaria en los espacios de decisión y representación ejecutiva. Aún no hemos alcanzado la paridad en las alcaldías, gobernaciones y en los primeros cargos del Estado.

¿Qué se necesita para eliminar el acoso político?

Es necesario trabajar para que los espacios sean democráticos, respetuosos y lejos del machismo del resto de las personas.

Página Siete