Los cubanos varados en la frontera de Panamá con Costa Rica ya suman 2.147, informaron a Efe autoridades panameñas, al tiempo que los migrantes pidieron a los gobiernos de la región que “por favor se ponga de acuerdo” y les den paso para llegar a Estados Unidos.

Los isleños se acumulan en Panamá ahora porque Costa Rica cerró su frontera a mediados de diciembre pasado, cuando cerca de ocho mil cubanos también se quedaron varados en ese país debido a que Nicaragua les cerró el paso el 15 de noviembre de 2015, situación que se mantiene.

“Por favor, a los gobiernos centroamericanos les pedimos reúnanse y busquemos una solución, a ver si nosotros podemos seguir hacia los Estados Unidos de Norteamérica, que es sueño de nosotros los cubanos que queremos llegar allá”, expresó a Efe Michael Quintero, uno de los miles de isleños que se encuentran en Paso Canoas.

El Gobierno de Costa Rica convocó para el próximo martes a representantes de 11 países y de organismos internacionales para analizar el tema de la oleada migratoria cubana.

“No queremos causarles problemas a ningún país centroamericano, ni a Costa Rica ni a Nicaragua. Por favor Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ayudanos a salir de este caos, de esta crisis que tenemos”, añadió Quintero.

Otro de los migrantes, que se identificó como Norberto Lázaro, pidió a las gobiernos de la región que “se apiaden” de ellos “y abran las fronteras” porque “hay muchas mujeres, niños, mujeres embarazadas pasando necesidad”, pese a la ayuda humanitaria que están recibiendo en Panamá.

El director Nacional del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) de Panamá, José Donderis, confirmó este domingo a Efe que hay 2.147 cubanos en Paso Canoas, en la provincia fronteriza de Chiriquí, distribuidos en tres albergues.

Las autoridades de Panamá preparan un cuarto albergue en el distrito de Gualaca (Chiriquí), a unos 50 kilómetros de la línea fronteriza con Costa Rica, en lo que fue un inmueble de una antigua empresa eléctrica que está siendo puesto a punto para recibir a una cantidad de migrantes no precisada.

El cubano Sergio Rodríguez dijo este domingo a Efe que en Paso Canoas “las condiciones no son las mejores”, pues cada día llegan más compatriotas suyos y “hay personas dentro del albergue, otras fuera” porque ya no caben.

“Hay muchísima gente que no está esperando y se están haciendo el camino con coyotes” o traficantes de personas, “algunos han podido llegar (a Estados Unidos), otros no”, alertó.

Las historias de desventura de estos migrantes sobran, en especial aquellas en las que son víctimas de estafa y asalto por parte de los traficantes de personas.

A mediados de marzo pasado los gobiernos de Panamá y Costa Rica dieron por concluido un operativo especial de traslado directo a México de 6.119 cubanos que se quedaron varados en la zona después de que Nicaragua cerró su frontera alegando motivos de seguridad.

A finales de marzo pasado el Gobierno panameño puso en marcha un operativo que involucra a 14 instituciones de seguridad y socorro que forman la Fuerza de Tarea de Conjunta (FTC), para atender a los cubanos en la frontera con Costa Rica.

El flujo de los isleños, que llegan desde Ecuador y Guyana, según sus propios testimonios, no se detiene.

El paso de cubanos por Centroamérica es un fenómeno que ha ido creciendo en los últimos años, pero que se ha intensificado con el restablecimiento de las relaciones entre EE.UU. y Cuba por el temor a que se elimine la Ley de Ajuste Cubano (1961), que otorga facilidades a los isleños a la hora de adquirir la residencia estadounidense.

El País