La crisis de los migrantes cubanos que pretenden alcanzar territorio estadounidense necesita soluciones estructurales y la colaboración de todos los países por los que estos transitan, dijo este martes el canciller de Costa Rica, Manuel González.

“Debemos buscar soluciones estructurales” pues se trata de un problema en el que “están involucrados los gobiernos, el tráfico ilícito de personas (y) la atención y protección de los derechos humanos de estas personas”, señaló González previo a la reunión que desde la mañana de este martes mantienen varios funcionarios de la región para analizar la situación.

Alrededor de 8.000 migrantes cubanos permanecieron varados en Costa Rica durante cuatro meses luego que en noviembre del año pasado Nicaragua cerrara el paso en su frontera con este país.

Estos miles de ciudadanos cubanos no son los únicos que “tienen aspiración de llegar a EEUU”, señaló González.

En enero, varios gobiernos de la región acordaron un mecanismo para permitir que los migrantes que habían ingresado a Costa Rica y que contaban con una visa humanitaria pudieran llegar a su destino.

De esa forma durante los meses de febrero y de marzo los ciudadanos cubanos pudieron volar hacia El Salvador y hacia México para después entrar en EEUU.

Sin embargo, después de ese operativo cerca de 2.000 ciudadanos cubanos se encuentran ahora varados en Panamá ante la negativa de Costa Rica de permitirles el paso.

“No tenemos la capacidad para poner un sistema como el que se puso en funcionamiento en febrero y marzo y los países que colaboraron ya han dicho que fue algo excepcional”, insistió González.

El canciller costarricense aseguró que mientras persistan “las leyes que dan protección especial a los ciudadanos cubanos en el país al que quieren llegar, esto seguirá siendo un imán y ellos harán todo lo que esté a su alcance” para llegar, dijo en referencia a la estadounidense Ley de Ajuste Cubano de 1966.

Aprobada en plena Guerra Fría, esta ley otorga privilegios migratorios a todo ciudadano cubano que pise suelo estadounidense.

De ahí la importancia de analizar “detenidamente el origen y el destino” de estas personas, más teniendo en cuenta el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, explicó González.

“Los países entre Ecuador y México nos vemos afectados por estas leyes y no nos parece lo correcto. (Los migrantes cubanos) son personas vulnerables y a los países de tránsito nos causa una situación difícil, pues no tenemos la capacidad de afrontar flujos de miles de personas, como ocurrió en Costa Rica y ahora se encuentra en situación similar Panamá”, indicó el canciller.

A la reunión de este martes estaban llamados vicecancilleres y directores de Migración de Ecuador, Colombia, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos, Nicaragua y Cuba, pero estos dos últimos países no acudieron, postura que González lamentó.

“Nada ganamos como países individualmente si nos cerramos al diálogo”, sostuvo.

Las salidas de los migrantes cubanos se dispararon desde que EEUU y Cuba reanudaron sus relaciones diplomáticas en julio, pues muchos ciudadanos cubanos temen ahora perder los privilegios migratorios que les ofrece Washington.

El País