La crisis regional por el tráfico ilegal de personas se mantiene. La presión de los migrantes en la frontera con Panamá es el pan de cada día, en donde cientos de cubanos y africanos insisten en usar a Costa Rica como puente en su ruta hacia EE. UU.

Ante esta situación, el Gobierno de Costa Rica llama a una reunión de cancilleres y representantes de los países involucrados, que van de EE. UU. hasta Ecuador, confirmó la directora general de Migración, Kathya Rodríguez.

La cita está programada para la tercera semana de abril y, si no se hizo antes, fue por problemas de agenda, explicó la jefa de la Dirección General de Migración y Extranjería.

La reunión, que se llevaría a cabo en Costa Rica, promueve la búsqueda de una solución a la vía ilegal que se ha abierto entre Ecuador y Estados Unidos, utilizando Colombia, Panamá, Centroamérica y México.

Esto, con el propósito de diseñar una estrategia regional que permita medidas conjuntas para frenar el paso de migrantes. Lo anterior, en vista de que el negocio del coyotaje, así como las restricciones migratorias en Europa, generan un aumento en el número de migrantes provenientes de naciones africanas y asiáticas, expresó la funcionaria de Migración.

A la fecha, unos 160 migrantes de diversas naciones africanas se han identificado en la frontera con Panamá, pero el número podría ser mayor, aceptó Rodríguez.

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Dura experiencia. Justo un mes después de que saliera el último vuelo con el cual Costa Rica pretendió resolver la crisis migratoria de cubanos, Rodríguez aceptó que la presión de los migrantes se mantiene y cada día se aglomeran más en la línea fronteriza con Panamá.

Costa Rica fue el centro de la crisis, luego de que el 12 de noviembre las autoridades migratorias detuvieran a una red de coyotes en el país, que terminó con la captura de 11 personas, incluidos taxistas y hoteleros de la zona sur, San José y Guanacaste.

El cierre de fronteras y el cese de la emisión de salvoconductos provocó que se aglomeraran unos 7.800 cubanos en el lado costarricense de la frontera con Panamá, lo que obligó al Gobierno a emitir permisos de estadía extraordinarios, mientras se buscó una solución, que incluyó vuelos a México y El Salvador, para dar paso a los cubanos.

Sin embargo, eso no fue suficiente y la tensión continúa pese “a algunos esfuerzos del Gobierno de Ecuador”, comentó Rodríguez en torno al endurecimiento de las restricciones migratorias de esa nación.

“Es una situación crítica”, dijo Rodríguez, al señalar que el Gobierno costarricense mantiene los controles migratorios y las medidas de deportación anunciadas por el presidente Luis Guillermo Solís, el pasado 18 de diciembre.

Rodríguez acepta que esas disposiciones no son suficientes, en vista de los múltiples factores que hacen de las fronteras costarricenses y, de la región, en general, pasos porosos e inseguros, que permiten el trabajo de los coyotes, en el tráfico ilegal de personas, tanto de Cuba como de otras nacionalidades.

“No hay muros y por dicha que no hay muros, pero eso también implica una alta porosidad en las fronteras”, expresó Rodríguez.

La Nación