Campesinos de varias regiones del país continúan la denominada Marcha por el agua que este domingo llegó a Patulul,  Suchitepéquez, para exigir el cuidado del agua y que se organice un programa masivo de reforestación.

La caminata salió el 11 de este mes de Tecún Umán, San Marcos, luego pasó por Pajapita, y posteriormente en Coatepeque, Quetzaltenango, y Retalhuleu, donde el grupo de campesinos continuó hacia Suchitepéquez para denunciar el daño al ambiente y exigir el cuidado de los ríos, lagos, lagunas y costas.

La marcha llegó este domingo a Patulul, donde los campesinos pernoctarán en una comunidad del referido municipio, luego se dirigirán a Siquinalá, Escuintla.

Vail Contreras, líder comunitario, añadió que no se han tomado acciones para para combatir la contaminación. Añadió que más personas se han sumado a la marcha que el 22 de este mes llegará a la capital.

Carlos López, uno de los participantes, dijo que el objetico es fortalecer la lucha por la defensa del agua, la tierra, la madre naturaleza y los alimentos.

“Los campesinos se empobrecen por la falta de agua, las cosechas se secan y la sequía afecta a varias comunidades, por eso apoyamos esta caminata, para pedir al Gobierno medidas concretas para quienes utilizan los ríos a su beneficio, sin darse cuenta del daño que están causando”, manifestó Jerson de León, líder campesino.

La Asamblea Social y Popular emitió el lunes último un boletín en el que indica que invita a las personas a que se sumen a esta actividad para lograr un lugar mejor para vivir.

Añade que el gobierno ha sido incapaz de resolver las crisis que afectan al país, entre estas la ambiental. Resalta que se ha privilegiado a grupos que han sumido al país en la pobreza al utilizar un modelo de desarrollo de explotación y contaminación del agua.

Resalta que la contaminación, el desvío de ríos, el impacto negativo en el ecosistema marino y la apropiación indebida del agua se da de parte algunas empresas que se dedican a los monocultivos, la minería e hidroeléctricas.

Irene Barrientos, integrante del Comité de Unidad Campesina (CUC), dijo que se ha constatado que muchos ríos en la costa sur están contaminados y que su caudal ha sido desviado por la agroindustria, para utilizarse en el riego de monocultivos, palma africana y caña de azúcar.

Añadió que los campesinos que han participado en la caminata, han dormido en escuelas, salones comunales y parroquiales, colegios e institutos, donde también han aprovechado las instalaciones para su aseo personal.

“Hemos constatado la solidaridad de la población por la necesidad de cuidar el derecho al agua. El agua no es una mercancía, es un derecho humano; además, en cada lugar hemos recibido ayuda económica y alimentación”, aseguró Barrientos.

Varios campesinos manifestaron que no han recibido incentivos para participar en la caminata y que lo hacen por su propia voluntad.

En la caminata se observan vehículos que llevan paquetes de agua pura, colchas, y otros artículos que son utilizados por los manifestantes.

Este viernes, la caminata terminó en San Antonio Suchitepéquez, donde se retomarán el camino el sábado rumbo a Río Bravo; el domingo, llegarán a Escuintla y pernoctarán en la aldea Maya, de Santa Lucía Cotzumalguapa.

Otras marchas

De acuerdo con el programa de actividades, el jueves último salió otra marcha de Purulhá, Baja Verapaz, la cual también llegará a la capital el 22 de este mes, con el fin de denunciar el daño al ambiente.

En Huehuetenango, otro grupo de personas recorrió varias comunidades de ese departamento durante tres días de esta semana para denunciar su inconformidad por el mal uso del agua y el daño que la contaminación causa al planeta.

Prensa Libre