La Plataforma haitiana de Acción para un Desarrollo Alternativo (PAPDA) quiere denunciar el plan anunciado por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos de América (USDA) para volcar 500 toneladas métricas de manies antes de fines de 2016, con el pretexto de aliviar el hambre y la desnutrición infantil en Haití. Según las declaraciones de ese Ministerio, los maníes serán distribuidos a 140.000 niños haitianos escolarizados en el país.

Es importante que el público haitiano sepa que esta donación no surge de ninguna generosidad. Los agricultores estadounidenses producen anualmente más de 4 millones de toneladas métricas de maní. El mercado está saturado y la industria se encuentra en una situación de exceso de oferta, incluso las instalaciones de almacenamiento están desbordadas. Hay que encontrar algún lugar para volcar los excedentes. Además los productores de maní están muy endeudados y cuando confían su producción al gobierno de Estados Unidos, esto se considera como parte del pago de sus regalías. Se trata entonces en este caso, de encontrar una solución a un problema interno de la economía de Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos se aprovecha cínicamente de la vulnerabilidad de la sociedad haitiana, golpeada por tres años consecutivos de sequía, para resolver los problemas internos de su economía. Y además se tiene la audacia de bautizar esto como ayuda humanitaria.

¿Por cuál razonamiento los expertos de la USDA llegaron a la conclusión de que esta ayuda humanitaria ayudaría a reducir el hambre y la desnutrición en Haití? La inseguridad alimentaria es un problema estructural que es el resultado de las políticas impuestas a nuestro país desde hace décadas y que han destruido una gran parte de nuestra capacidad productiva mediante la creación de una dependencia grave. Sólo un drástico cambio de rumbo en la política económica y los programas de inversión sectoriales para el sector agrícola podrá revertir las tendencias actuales.

PAPDA advierte que la cadena de producción de maní es importante para la economía nacional. Cada año se producen alrededor de 70.000 toneladas métricas, con cerca de 150.000 agricultores que utilizan alrededor de 90.000 has. para su cultivar. Se trata de una planta que puede soportar la sequía y que puede cultivarse en ecosistemas de montaña secos. La cosecha emplea mucha mano de obra y hay una larga cadena de transformación que involucra a más de un millar de intermediarios, centenares de pequeñas empresas de producción de pasta de maní y más de 2.500 productores de maní tostado, tablet de maní, tachanm tchanm, etc … Una estimación conservadora nos llevaría a concluir que se trata de un sector que es una fuente regular de ingresos para más de medio millón de haitianos y haitianas.

Esto es, además, un sector que tiene un gran potencial para el desarrollo con la posibilidad de comercializar nuevos productos a base de maní, reduciendo a la vez las importaciones que llegan a más de 4.500 toneladas métricas anuales. Una demanda significativa de pasta de maní, no explotada de forma racional, también existe en la comunidad de la diáspora haitiana.

Nuestra preocupación es aún mayor si se considera que durante más de un año, una extraña campaña de prensa levantaba dudas sobre bacterias nocivas en la pasta de maní haitiana, provocando un descenso apreciable en la demanda del producto, y cuando se sabe que la Fundación Clinton que financia emprendimientos de transformación de la pasta de maní desde hace muchos años, no se ha pronunciado en contra de esta iniciativa incongruente de la USDA.

La llegada de esta “ayuda alimentaria” al mercado haitiano puede causar una fuerte caída en los precios de venta al consumidor final, que tendrá como resultado la quiebra de miles de productores de pasta de maní y de maní tostados. Es razonable concluir que se trata de un ataque encubierto contra esta cadena de producción, disfrazada de ayuda alimentaria. Esta “oferta” y esta “generosidad” nos recuerdan de los episodios dolorosos de la matanza de cerdos criollos a principios de los años 80 y la invasión de “diri Miyami (arroz de Miami)” a partir de los años 1986/87.

Es hora que las autoridades haitianas aprendan a rechazar determinadas categorías de ayudas que tienen claramente un carácter destructivo de la economía haitiana. PAPDA reclama al MARNDR, al MPCE y al gobierno encabezado por el primer ministro, Enex Jean Charles que se pronuncien claramente sobre el tema pidiendo al gobierno de Estados Unidos que renuncie a esta donación y que movilice los fondos utilizados para esta operación para la compra de alimentos producidos en Haití por las regiones con excedentes para abastecer nuestros comedores escolares. El éxito del contrato entre Lèt a gogo y el Ministerio de Educación Nacional, que permite alimentar diariamente al menos 30.000 estudiantes haitianos con leche y queso de vacas haitianas, muestra la viabilidad y la utilidad de tales medidas. El principio de asignar prioridad a las compras locales y la reconversión de la ayuda alimentaria tradicional es aceptado, entre otros, por la FAO, el Programa Mundial de Alimentación y muchos donantes bilaterales, como los Países Bajos.

Hay que romper con las políticas neoliberales que tanto han empobrecido a nuestro país. Debemos construir una política basada en la defensa de la dignidad nacional, la soberanía económica, y aceptar programas de cooperación estructurantes. Al respecto, el gobierno de transición debe iniciar una revisión de nuestros acuerdos de cooperación, teniendo como brújula los intereses estratégicos a largo plazo de nuestro país. Debemos renunciar a los programas de cooperación que profundizan nuestra dependencia y ayudan a hundirnos en la pobreza.

PAPDA llama a las organizaciones y federaciones campesinas a movilizarse para bloquear esta importación de maní y reclamar políticas de desarrollo adecuadas que fortalezcan la economía campesina al facilitarles acceso a las semillas, a un soporte técnico eficaz, a herramientas, insumos natural, al crédito adecuado para ciclos de producción agrícola y a los mercados de consumo. La reconstrucción de la economía nacional pasa necesariamente por esta ruta.

¡ Abajo con los programas de cooperación imperialistas !

Por políticas de protección de la economía nacional y prioridad al bienestar de los actores económicos locales y el conjunto de la nación.

Camille Chalmers

Director Ejecutivo, PAPDA

Haití No Minustah

NOTE DE PRESSE SUR LE DON DES 500 TONNES METRIQUES DE PISTACHES DE LA USDA