La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró el viernes que el próximo domingo con la votación del juicio político en su contra está en juego el respeto a la voluntad soberana del pueblo brasileño y sus conquistas sociales.

“¿Qué está en juego en la votación de destitución? no es solo mi cargo, está en juego lo establecido en la Constitución. Lo que está en juego es el respeto a la voluntad soberana del pueblo brasileño, el respeto a la voluntad del pueblo en las urnas”, dijo la mandataria brasileña en su mensaje dirigido a la nación.

“El próximo domingo tenemos la oportunidad de reafirmar nuestro compromiso histórico con la democracia, la libertad y el Estado de derecho”, dijo la mandataria brasileña en su mensaje dirigido a la nación.

Recordó que el juicio político que quiere aprobar la derecha pretende destituirla de su cargo, pese a haber sido elegida a través de las urnas por el pueblo brasileño.

“Desde mi elección, la oposición, insatisfecha, trató de anular la elección y comenzó a conspirar para acusarme. La derrota sumió al país en un estado permanente de inestabilidad política que impide la recuperación de la economía con el único propósito de tomar por la fuerza lo que no ganó en las urnas. No hay ninguna razón para la solicitud de juicio político en mi contra”, destacó Rousseff.

“Un gobierno que no nace del voto popular, libre, el derecho, universal y secreto no es legítimo”, aseguró la jefa de Estado.

Recordó que los gobiernos que nacen fuera del voto popular serán siempre de la tiranía. “La tiranía de los más fuertes, los más inteligentes, los más ricos, los más corruptos”.

“Lo que mueve a los golpistas son nuestros éxitos. Ellos quieren derrotarme a cualquier costo. Para lograr sus objetivos están dispuestos a violar a la democracia y desgarrar la Constitución. Ellos están dispuestos a humillar a Brasil ante la comunidad internacional como si fuéramos una república bananera cualquiera”, sentenció la mandataria.

Dijo además que el juicio político es el “mayor fraude de ley y de la historia política del país”. “Brasil y la democracia no se merece una farsa”, expresó. Destacó que ningún gobierno es legítimo si no nace del voto popular. “Fuera de la votación, cualquier gobierno será siempre una tiranía.”

Por último, agradeció las manifestaciones a favor de la democracia y subrayó la necesidad de continuar las acciones contra el golpe.

El domingo 17 de abril la Cámara de Diputados votará para aprobar o rechazar el juicio político contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff. Solo se necesitan 172 votos para negar el rechazo, mientras que para aprobarlo serían 342.

En la víspera, la oposición de la Cámara de Diputados perdió dos votos para la aprobación del juicio político contra Rousseff, informó el medio local Folha de S.Paulo.

El vicepresidente de la Cámara, Waldir Maranhão, anunció que cambió de decisión y votará en contra del juicio político, mientras que la diputada Clarissa Garotinho pidió este viernes su permiso de maternidad, por lo que no podrá votar el próximo domingo cuando se tomará el decisión final.

Telesur


Dilma Rousseff, a horas del impeachment: “Quieren tomar por la fuerza lo que no conquistaron en las urnas”

Después de varias idas y vueltas, el gobierno brasileño decidió a último momento anoche divulgar a través de las redes sociales el video grabado más temprano por la presidenta Dilma Rousseff que iba a ser transmitido por cadena nacional ayer pero se canceló esa opción por considerarse que podría acusarse a la mandataria de utilizar los medios institucionales para su defensa política ante el proceso de impeachment que enfrenta en el Congreso.

“Desde que fui electa, parte de la oposición, inconforme, pidió el recuento de los votos, intentó anular las elecciones y pasó a conspirar por el impeachment”, acusó la presidenta, quien no citó en ningún momento a los que el gobierno ha calificado como los principales “traidores”: el vicepresidente Michel Temer y el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), hasta el mes pasado principal aliado del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

Rousseff resaltó una vez más que a diferencia de sus inquisidores, ella no está acusada de actos de corrupción, y afirmó que no cometió ningún “crimen de responsabilidad”, como alega el pedido de impeachment que tramita en el Congreso. Calificó todo el proceso como “el mayor fraude jurídico y político de la historia del país”.

“Lo que mueve a los golpistas son nuestros aciertos. Quieren derrotar a cualquier costo lo que represento”, señaló. “Continúen movilizándose en el trabajo, en las escuelas, en las calles y en las redes sociales. Se trata de combatir un golpe de estado, una violación que podría sumergir a Brasil en un doloroso proceso”, destacó.

La Nación


El mensaje de la presidenta