El ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, subrayó ayer a su homólogo panameño, Dulcidio de la Guardia, que el Ejecutivo galo espera “total transparencia” en materia de intercambio de inteligencia y la entrega “sin restricción” de toda información relativa a contribuyentes franceses.

El ministerio de Finanzas francés reclama, según un comunicado, todos los datos “sobre bienes o ingresos gravables en Francia, incluidos aquellos que se tengan o perciban a través de estructuras “off-shore”, es decir, que no ejerzan su actividad económica en Panamá”.

La reunión entre Sapin y de la Guardia se produce después de que Francia haya incluido a Panamá en una lista de países no cooperadores tras la publicación en los medios, el 3 de abril, de la filtración de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca sobre la creación de empresas “offshore” supuestamente para la evasión fiscal.

La transparencia reclamada por el ministro francés, según el comunicado, se aplica “tanto a las peticiones ya efectuadas como a las futuras, entre ellas las vinculadas a las informaciones sobre los papeles de Panamá.

Sapin pidió a De la Guardia que suscriba el acuerdo multilateral sobre intercambio automático de informaciones financieras y que firme “cuanto antes” la convención sobre asistencia administrativa mutua en materia fiscal de la OCDE y del Consejo de Europa.

Asimismo, le instó a “actualizar” el convenio de doble imposición fiscal del 30 de junio de 2011 que vincula a Francia y a Panamá, “y en particular a levantar todos los frenos que limitan la transmisión de informaciones”.

El representante panameño, según París, “expresó la voluntad de su Gobierno de que su país progrese en la vía de la transparencia”, y Sapin apuntó que Francia se mantendrá “muy atento” sobre las peticiones formuladas y sobre la “plena cooperación” al respecto y a largo plazo.

El Gobierno panameño sostiene que los papeles de Panamá se refieren a un solo bufete de abogados y no al país entero, y, para revisar las prácticas financieras y fiscales del país, ha anunciado ya la creación de un comité de expertos entre los que estará el Nobel de Economía 2001 Joseph Stiglitz.

La Estrella

Gobierno proyecta imagen de cómplice en escándalo

Por Jason Morales Valdés

El gobierno del presidente Juan Carlos Varela proyecta una imagen de complicidad con la firma Mossack Fonseca en el escándalo producido con la publicación papeles de Panamá, causando el peor daño a la imagen del país en toda su historia, incluso mayor a la del fracaso del canal francés.

A esta conclusión llegó el excanciller Jorge Eduardo Ritter, quien señaló que desde que se conoció el escándalo, el país se “ha convertido en una especie de sinónimo de que la trampa y el lavado de dinero ocurren en Panamá”, y ni siquiera en la época de la dictadura de Manuel Antonio Noriega había una percepción tan mala para la nación.

“No sé si es lo peor que le ha pasado al pueblo panameño, pero sí lo peor que le ha pasado a la imagen de Panamá en su historia, nunca antes la imagen de Panamá había estado tan devastada (…) tan deteriorada en todos los diarios del mundo”, lamentó Ritter en el programa dominical Cara a Cara de RPC televisión.

Cuestionó cómo las autoridades han manejado este escándalo, y calificó como “una mala excusa” de parte de la procuradora Kenia Porcell decir que la evasión fiscal no es un delito en el país, cuando en otros Estados esta práctica se condena gravemente.

“Hemos ido un poco a la saga, primero escudándonos en que las sociedades offshore no son delito, cosa que es bien sabida, porque hemos enfocado de forma sesgada lo que ha ocurrido”, criticó el excanciller, quien opinó que “en materia de investigación no estamos haciendo lo suficiente”.

“A nosotros no nos están acusando de tener sociedades offshore, se le está acusando a Panamá de que a través de esta empresa, [Mossack Fonseca], tramaban, se hacían tales arreglos para evitar impuestos, para blanquear capitales, y eso es lo que no hemos hecho, la investigación correspondiente”, relató el experto, quien rechazó la ola de publicidad gubernamental emitida después del escándalo, mientras en el exterior se pedía saber si en Panamá había investigación e iban a castigar estas conductas.

Afirmó que ya “Suiza ha pedido una investigación, ayuda o asistencia a Panamá, Brasil lo ha hecho y Panamá no ha podido consolidar una investigación completa de qué y hacia dónde vamos a dirigir esta averiguación”. “Evitar que esto vuelva a ocurrir y castigar a los culpables; esa es la parte que no hemos hecho”.

Añadió que – por el presidente- se empeñó la palabra del país a nivel internacional y no se cumplió, y ahora debió retroceder a su postura sobre el intercambio de información fiscal.

“El año pasado, el presidente dijo en las Naciones Unidas que Panamá se sometería al intercambio de información, pero de forma bilateral, pero no solo eso, sino que con cada país escogía cómo negociaba y qué información. La OCDE le dijo que con todos y bajo un formulario. A raíz del escándalo, Panamá debió retroceder y decir voy a dar la información”, instruyó.

Destacó que “lo peor de esto es que estamos todavía comenzando. Los propios investigadores han dicho que es en el mes de mayo cuando va a comenzar a revelarse todo el trasfondo y eso va a tener unas consecuencias que para mí son impredecibles”, advirtió.

JC. Varela actuó tarde porque no comprendió magnitud del problema

Tras destaparse el escándalo de los papeles de Panamá, el Gobierno debió convocar en primera instancia al Consejo de Relaciones Exteriores y los expresidentes para reconocer la gravedad y la complejidad del problema, no obstante, el presidente Juan Carlos Varela tardó en reconocerlo, afirmó el excanciller Jorge Eduardo Ritter.

“Los tomó de sorpresa a todos, que la vicepresidenta -Isabel De Saint Malo- estuviera en Europa y el presidente no comprendió al principio la magnitud de lo que estaba ocurriendo, porque se fue a Colón, y el lunes después de la publicación aquí estábamos como que nada había ocurrido y eso dio una pésima sensación afuera, porque a los panameños que son los principales involucrados no les importa”, indicó el experto.

Agregó que “uno debe esperar del presidente que separe la amistad, el mejor amigo es el que no perjudica, pero Ramón Fonseca Mora no solo lo perjudicó, sino que no le anunció la magnitud de lo que sucedería”.

Panamá América