Miembros de la Fiscalía Superior especializada en delitos contra la propiedad intelectual y seguridad informática realizaron este lunes una inspección ocular a las oficinas del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, responsable del escándalo de los llamados “Panama papers”, informó un abogado de la firma.

“En la tarde de hoy (lunes) el Ministerio Público (Fiscalía General del Estado) practicó una diligencia de inspección ocular”, dijo a periodistas Elías Solano, abogado del gabinete.

La inspección duró unas tres horas y estuvo a cargo del fiscal Ricaurte González, encargado del despacho contra los delitos informáticos.Las investigaciones guardan relación con la querella presentada por la firma Mossack Fonseca por la sustracción de documentos de su base de datos.

“Se acreditó un delito contra la seguridad informática, lo que comúnmente se conoce como hackeo”, dijo Solano, quien descartó que se tratase de un allanamiento.

“Lo que se está practicando está dentro de la querella que presentó Mossack Fonseca por la sustracción ilegal de sus documentos de la base de datos”, añadió el abogado.

A través de una filtración de documentos del bufete de abogados, conocidos como los “Panama Papers”, se conoció que a través de Mossack Fonseca se crearon infinidad de sociedades “offshore” por personalidades de todo el mundo, las cuales podrían ser usadas para evadir impuestos y el lavado de activos.

La inspección de este lunes no guarda relación con investigaciones del propio contenido de los documentos ni con diligencias relacionadas con otros países ni personas que aparecen en los citados papeles.

elsiglo


Presidente Varela defiende que evasión fiscal es un problema global y no de Panamá

El presidente panameño, Juan Carlos Varela, defendió ayer los esfuerzos de transparencia de su Gobierno en medio del escándalo de los denominados papeles de Panamá y subrayó que el problema de la evasión fiscal es “global” y no de su país.

“A pesar de su nombre, los papeles de Panamá no se refieren principalmente a Panamá. Ni siquiera tratan principalmente de empresas de Panamá”, señaló Varela en un artículo de opinión publicado en el diario The New York Times.

“Se llaman injustamente papeles de Panamá porque este grupo de documentos en particular proviene de una única firma jurídica basada en Panamá. Pero el problema de la evasión fiscal es global”, indicó en la pieza, publicada en inglés.

Para el presidente panameño, su país “no merece ser señalado” en un asunto que afecta a muchos Estados, pero está dispuesto a liderar un esfuerzo internacional urgente para combatir el problema.

La evasión fiscal, recordó, no es simplemente algo injusto, sino que daña el desarrollo global llevándose ingresos que podrían dirigirse a áreas como la educación, la sanidad y las infraestructuras.

Varela reconoció que bajo anteriores gobiernos Panamá fue “sin duda un objetivo del lavado de dinero”, pero aseguró que hoy en día el país está “comprometido a adoptar todas las reformas de transparencia necesarias para satisfacer a la comunidad internacional”.

“En los 21 meses de mi administración, Panamá ha dado pasos para aumentar la transparencia y solidez de nuestros sistemas jurídicos financieros”, aseguró el presidente, que destacó entre otras cosas el desarrollo de una red de tratados que permiten el intercambio de información con otros países.

También apuntó el refuerzo de varias legislaciones en este campo y señala que desde enero Panamá requiere la identificación de todos los accionistas de empresas del país. Además, recordó que su Gobierno se ha comprometido a participar en el intercambio automático de información financiera y empresarial con otros países.

“Estas reformas han sido reconocidas y aprobadas por la comunidad internacional, incluido el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales, que citó el ‘progreso significativo’ de Panamá en la lucha contra el lavado de dinero cuando sacó al país este año de su ‘lista gris’, destacó Varela.
Al mismo tiempo, admitió que queda trabajo por hacer y, para ello, el Gobierno panameño va a crear una comisión independiente de expertos internacionales a fin de evaluar sus políticas y proponer nuevas medidas en un plazo de seis meses.

Además, insistió en su voluntad de seguir trabajando con otros países y de establecer un diálogo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con el fin de alcanzar acuerdos de transparencia financiera.
La filtración masiva de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca ha situado al país centroamericano en el centro de la atención internacional, al conocerse miles de empresas y activos opacos que personalidades de todo el mundo tuvieron o tienen allí.

Desde el estallido del escándalo, el Gobierno panameño ha tratado de defender los “altos estándares de transparencia” de su sistema financiero frente a las duras críticas que le han llegado desde el exterior. Francia ha sido el primer país en tomar medidas y ha decidido volver a incluir a Panamá en su lista de paraísos fiscales a raíz de esta filtración.

elsiglo


Volver