Parlamentarios indígenas de América Latina se reunirán desde hoy en Panamá para analizar la evolución de los derechos de los pueblos originarios e identificar los desafíos de las políticas públicas, informaron los promotores del encuentro.

El I Congreso de Parlamentarios Indígenas de América, organizado por el Parlamento de Indígenas de América Latina (PIA) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que se celebrará hasta el próximo viernes en la capital panameña, será inaugurado por el presidente de la Asamblea Nacional de Panamá, Rubén de León.

“La representación política de grupos indígenas es aún incipiente”, denunció el PNUD en la convocatoria del evento.

Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), en la región hay cerca de 45 millones de indígenas, lo que representa el 8,3 % de su población total. Proporcionalmente, Guatemala y Bolivia son los países que albergan la mayor cantidad de población originaria, seguidos de Perú, México y Panamá.

Los últimos estudios del Banco Mundial demuestran que el 40 % de la población indígena en América Latina vive en situación de pobreza y el 24 % en pobreza extrema.

De los 22 países que han ratificado el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), considerado el principal tratado internacional sobre derechos humanos de los pueblos indígenas, 15 son latinoamericanos.

Entre estos países se encuentra Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú y Venezuela.

El Convenio 169, aprobado por el organismo internacional en 1989, obliga a los Estados que lo ratifican a consultar con las comunidades nativas aquellas medidas legislativas y administrativas que afecten directamente a sus costumbres.

También han suscrito la convención de la OIT otros países del mundo como Dinamarca, España, Fiji, Nepal, Noruega, Países Bajos y República Centroafricana.