Aunque aún no se actualiza el listado de nombres de víctimas mortales en localidades de Manabí, cuyos cadáveres están siendo entregados a familiares, la Fiscalía de Ecuador registró 499 cuerpos de víctimas del terremoto de Ecuador.

Dos horas antes, el Ministro de Defensa de Ecuador, Ricardo Patiño, dio cuenta de que las nuevas cifras de víctimas tras el terremoto de 7,8 en costas de Ecuador era de 443 fallecidos, 4.027 heridos y 231 desaparecidos.

Pero, las cifras que entregó el ministro Patiño mediante un enlace este mediodía contrastaban con las que entregó pocas horas antes desde Quito el viceministro del Interior, Diego Fuentes, en que da cuenta de mayor cantidad de muertos. Al menos 480 muertos, 2.560 heridos y unos 1.700 desaparecidos, fue el último balance ofrecido por dicho funcionario.

Centros de acopio

Centro Deportivo Tohallí (Manta)

Unidad Educativa del Milenio (Pedernales)

El ministro de Defensa, Ricardo Patiño, informó a la ciudadanía que a partir del domingo y lunes se entregó agua y alimentos para la vida a las zonas de desastres. Esto luego del terremoto que sufrió el país. Desde hoy se entregarán a través de las UPC (unidades de policía comunitaria).

Señaló que 10 militares estarán en cada circuito. Además de dos representantes de la Secretaría de Gestión de Riesgos, Ministerio de Salud y voluntarios. “Cada UPC (destacamentos policiales) va a convertirse en un centro de abastecimiento y distribución”, dijo Patiño.

Libre circulación

El ministro Patiño recordó, frente a cuestionamientos de periodistas, que no se necesita de salvoconductos para poder circular por las carreteras llevar a zonas afectadas la ayuda. Enfatizó que las vías son libres. La  confusión se debió a que en un boletínd e las 09:00, el viceministro del Interior, Diego Fuentes, aseguraba que: “Los convoyes que son acompañados por agentes del orden no requieren de salvoconducto alguno, pero los vehículos particulares que desean trasladarse a las zonas críticas de la Costa ecuatoriana, sí. Esto, para prever y que no colapsen los suministros y alojamiento en estos lugares”.

Afirmó que casi en su totalidad se ha restablecido el servicio de energía eléctrica. Dijo que las empresas de agua potable están abasteciendo en un 70% en Portoviejo; en Manta es menor (60%). En algunas zonas se envía el agua por tanqueros.

Actualmente en zonas afectadas de Portoviejo, Manta, Pedernales, Jama, trabajan 409 especialistas en búsqueda y rescate de países como: Venezuela, Colombia, Chile, Perú, El Salvador, Cuba y México, a esto se suman los 609 bomberos ecuatorianos que colaboran en diferentes puntos afectados.

Pedernales, la más afectada

Entre las poblaciones más afectadas están Pedernales, donde la mayor parte de las construcciones colapsaron y apenas dos o tres edificios quedaron en pie. Los afectados han convertido al estadio de fútbol en zona de atención hospitalaria y de refugio de cientos de personas.

El presidente Rafael Correa inició el lunes sus labores con un sobrevuelo sobre las zonas más golpeadas por el sismo del sábado, especialmente en la costa central del país, a la que han llegado decenas de rescatistas nacionales e internacionales.

El mandatario verificó personalmente la situación en las poblaciones más afectadas, especialmente Portoviejo, Manta y Pedernales.

En declaraciones a periodistas, el presidente Rafael Correa aseveró que Portoviejo “está sumamente destruida. Manta también, hay pequeñas ciudades costeras como Pedernales, Jama, Canoa, proporcionalmente con altos niveles de destrucción”.

Destacó que los afectados no quieren asistir a los albergues bajo techo por miedo, por lo que están asistiendo a lugares abiertos en busca de refugio.

“Hay todavía muchísimos cadáveres debajo de los escombros”, había dicho horas antes al tiempo que destacó que “es una tragedia muy grave la que estamos enfrentando, la mayor tragedia de los últimos 67 años”.

“Sabremos salir adelante, ánimo patria querida”, confió.

En la ciudad de Portoviejo, capital de Manabí, casi todas las construcciones del casco comercial y bancario colapsaron mientas que en la turística ciudad de Manta varios hoteles quedaron reducidos a escombros.

Rescatistas internacionales

Fue clave el trabajo de los pobladores que inicialmente y sólo con sus manos se lanzaron a los escombros tratando de buscar sobrevivientes, a quienes luego se integraron rescatistas especializados en este tipo de tragedias.

El canciller de Ecuador, Guilaume Long, indicó que Bolivia ha enviado 50 rescatistas, Suiza tres expertos, España 80 más 120 equipos móviles, Venezuela 48, Colombia 50, Perú 35, México 120, Cuba 25 y Chile 49 bomberos.

Todos se integraron de inmediato a las labores de rescate en las zonas más golpeadas tras el terremoto de 7,8 grados que magnitud del sábado.

El lunes en la madrugada los bomberos de Quito lograron rescatar a tres personas de un centro comercial en Manta, mientras en el exterior un hombre solo acertaba a decir “mi esposa, mi esposa” en medio de un intenso llanto.

El ministro de Transporte y Obras públicas, Walter Solís, confirmó que el terremoto causó daños en unos 1.000 kilómetros de la red vial del país.

Miles de pobladores de Quito, Guayaquil y otras ciudades se lanzaron el domingo a las calles para aportar vituallas y ropa a los afectados y de inmediato salieron aviones y vehículos pesados cargados de ayuda.

El sismo fue el más fuerte sufrido por Ecuador desde 1979.

El Universo


Campaña internacional de ayuda a Ecuador


12.000 raciones diarias de alimentos se enviarán a las zonas de desastre

Desde el Ecu 911 se brindó esta mañana una rueda de prensa por parte de miembros del gabinete de Gobierno para informar sobre la asistencia que se está dando a los damnificados por el terremoto que soportó el país el pasado sábado.

Pedro Solines, secretario de la Administración Pública, informó que se ha dispuesto el envío diario de 12.000 raciones alimenticias que podrán cubrir las necesidades de hasta 160.000 personas.

El funcionario explicó que desde el día de la tragedia se abrió un puente aéreo ininterrumpido con Manabí para trasladar la ayuda. Solines agradeció la solidaridad del pueblo ecuatoriano con los damnificados, pero pidió coordinar con las autoridades el envío de víveres a las zonas de desastre para evitar que estos civiles “en pocos días puedan ser damnificados”.

Por su parte, el ministro coordinador de la Producción, Vinicio Alvarado, reconoció el trabajo mancomunado entre el sector público y privado para el acopio de donaciones para los afectados.

Alvarado señaló que se pone a disposición de la ciudadanía la página web www.ecuadorlistoysolidario.com para conocer la forma adecuada para entregar las colaboraciones. Así también para que las empresas y corporaciones privadas puedan contactar a las autoridades para el tema de donaciones se habilitaron los números: 0996665002, 0996671675 y 0982291936.

El funcionario indicó que en caso de que empresas o niveles de gobierno seccional no deseen entregar sus donaciones al MIES, pueden llevar la ayuda a los centros de acopio de la Base Aérea Simón Bolívar (en Guayaquil) y en las instalaciones del Programa Mundial de Alimentos en la bodega de alimentación escolar, en el sector Chaupi Molino, atrás de la fábrica Sigmaplas, en el complejo de bodegas Induchapi, cerca del bomberos de Pifo (Quito).

El secretario pidió a los otros niveles del Estado, como los GAD, que estén organizando la recolección de donaciones eviten organizar caravanas propias para trasladar la ayuda y que se pongan en contacto con las autoridades del Gobierno central para el envío.

Cecilia Tamayo, viceministra del MIES, emplazó a la población a focalizar las donaciones en alimentos e insumos de higiene. La funcionaria solicitó potenciar la donación de alimentos y de insumos de higiene personal. Recomendó entregar lo siguiente: Arroz, Fideo, Harina, Avena, Aceite, Azúcar, Sal, Atún, Leche en polvo, Sardinas. Se habilitó el número 1800 002002 para canalizar la ayuda.

El Telégrafo


Hallan con vida a seis personas entre los escombros en Manta

De entre los escombros, a  tres días del terremoto de las costas ecuatorianas, seis personas fueron encontradas y rescatadas con vida la mañana de este martes en la ciudad de Manta.

Tres de las personas fueron rescatadas en la madrugada y las otras tres pasadas las 08:00 de este martes, reportó el noticiero de Ecuavisa. Dos de las últimas rescatadas fueron identificadas como Líder Pincay y Kathy Rezabala. La mujer dijo que habían otras cuatro personas más entre los escombros.

Mientras, en los sitios afectados por el movimiento, como Manta, Pedernales, Bahía de Caráquez, Jama, Portoviejo, en la provincia de Manabí, grupos de apoyo trabajan en el rescate de personas con vida y en la recuperación de cuerpos que quedaron atrapados.

Hasta el momento el número de víctimas mortales por el movimiento de 7,8 grados en la escala de Richter, que tuvo como epicentro en las Costas de Esmeraldas, en el límite con Manabí, llegan a 413, informó oficialmente el gobierno ecuatoriano.

Ayudados por perros entrenados y potentes retroexcavadoras, los expertos socorristas siguen buscando víctimas entre los ladrillos y fierros retorcidos de las viviendas y edificios colapsados. Las reglas de búsqueda indican que las primeras 72 horas son vitales para encontrar con vida a desaparecidos. El terremoto de 7,8 de magnitud ocurrió a las 18:58 (00:58 GMT).

“Mañana (martes) cumplimos tres días, que es lo que se ha establecido, de acuerdo a los protocolos internacionales, para descartar la existencia de seres humanos con vida”, dijo la noche del lunes el ministro del Interior, José Serrano, en Pedernales, la más golpeada de las ciudades ecuatorianas.

Miles de dólares para reconstrucción

El lunes, el presidente Rafael Correa recorrió los más de 200 kilómetros de franja costera afectada por el devastador sismo de 7,8 de magnitud y dijo que la reconstrucción llevará años y costará “miles de millones de dólares”.

Aunque la dimensión del daño todavía no era clara, el desastre natural probablemente complicará el desempeño económico 2016 de Ecuador, el miembro más pequeño de la OPEP, ya golpeado por el desplome de los precios del crudo.

Las imágenes se repetían a lo largo del litoral: sobre calles en las que se levantaban casas, edificios y hasta hoteles, ahora se apilan toneladas de escombros. Miles volvieron a pasar la noche a la intemperie por temor a que las réplicas, que no dejaban de sucederse, tumbaran sus maltrechos hogares.

“Hay cuerpos aplastados en las edificaciones y, por el olor, es evidente que están muertos”, dijo a Reuters el capitán del ejército Marco Borja, en el pequeño poblado turístico de Canoa.

El terremoto que azotó Ecuador la noche del sábado, el más devastador en casi 40 años, también dejaba, preliminarmente, unos 2.658 heridos y 231 desaparecidos que podrían engrosar la lista de fallecidos.

La esperanza

No es la primera vez que Pedernales, un poblado costero de 55.000 habitantes emplazado en el noroeste del país, vive una tragedia.

Durante la década de 1980, la ciudad prosperó impulsada por el boom camaronero, uno de los principales rubros de exportación del país pero, una década más tarde, se fue a pique tras la enfermedad de la mancha blanca, un virus devastador que causa gran mortalidad en los crustáceos.

A pesar de todo el pueblo se repuso y, gracias a miles de bañistas que empezaron a llegar atraídos por las cálidas aguas del océano Pacífico, pasó a subsistir del turismo.

Y aunque el devastador sismo derribó más del 70 por ciento de las viviendas de la ciudad y dañó gravemente las restantes, las autoridades esperaban que el pueblo volviera a resurgir de entre los escombros.

“No descansaremos en esta labor por recuperar y rescatar a nuestros ciudadanos, somos un país fuerte y saldremos fortalecidos”, dijo el ministro Serrano, visiblemente afligido.

El Universo