La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, informó este lunes, luego del Consejo de Ministros realizado en Torre Ejecutiva, que en el encuentro se presentó un proyecto de ley sobre violencia de género.

Mariela Mazzotti, directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), explicó que el proyecto cuenta con más de 100 artículos y que el mismo “pretende garantizar a las mujeres una vida libre de violencia basada en género”.

“En sus distintos capítulos (el proyecto de ley) avanza en las definiciones que tiene la violencia de género y sus ámbitos de manifestación, plantea lineamientos en términos de compromisos institucionales”, señaló Mazzotti.

“La ley define los derechos de las personas en situación de violencia de género y compromisos que asume el Estado”, dijo la jerarca, y explicó que el proyecto “fue construido de manera colectiva”: se plantea “una única institución no pude dar respuesta” a la problemática de la violencia de género.

Mazzotti dijo que uno de los artículos plantea los derechos que tienen las personas que sufren violencia de género, como por ejemplo el derecho a no ser revictimizada.

“Hay un capítulo que son los lineamientos para políticas públicas para garantizar una vida libre de violencia de género”, añadió. “Hay lineamientos para políticas laborales, de salud, de turismo, de vivienda, de desarrollo social, entre otras políticas que implican compromisos específicos de los ministerios”.

Mazzotti contó que el proyecto “propone la importancia de especializar juzgados (…) para que las mujeres tengan un proceso único y minimizar así la posibilidad de revictimización”.

Y explicó que también hay capítulos especiales hacia infancia y adolescencia, para adultas mayores y para mujeres con discapacidad.

El proyecto de ley, además, plantea la necesidad de contar con observatorio para realizar seguimiento de la problemática.

Para Mazzotti, esta ley “dignifica a mujeres y varones” ya que el cambio sociocultural impacta tanto a unas como a otros.

En otro de los artículos se contempla también el acoso callejero. Se lo describe dejando claras las dimensiones de la violencia de género en estos casos.

En cuanto al agravamiento de las penas en casos de feminicidios, Mazzotti aclaró que no se plantea: “No hay agravamiento de las penas más que el que ya tiene el código penal para los homicidios especialmente agravados”.

En la redacción del proyecto participaron todos los organismos involucrados: “Cada uno de los capítulos que tiene relación especifica ya sea con educación, con trabajo, fiscalía, con todos (…) se trabajó a su vez de manera específica por cada uno de esos ámbitos. No es un proyecto de ley que se plantea y no tiene la opinión de las diversas instituciones del Estado que están involucradas”, detalló Arismendi.

La ministra agregó que “fue un trabajo intenso y podemos tener la tranquilidad que viene con el apoyo de todos los que luego van a tener que llevar a la practica, en caso de que se apruebe la ley, estas propuestas”.

El País