Desacuerdos y final abierto para la ley antidespidos

La falta de consensos ante la rigidez de las posturas sostenidas por el Frente para la Victoria (79 bancas) y el Bloque Justicialista (17) en conjunto; el interbloque Cambiemos (82) y el Frente Renovador-UNA (37), proyectan un panorama de incertidumbre sobre la suerte que correrá la iniciativa reclamada por las cinco centrales sindicales.

Todos los escenarios están abiertos, incluyendo la abstención del oficialismo a la hora de votar la iniciativa respaldada por el FpV y el Bloque Justicialista, lo que podría derivar en la aprobación por mayoría simple y así sancionar la llamada Ley Antidespidos, con menor costo fiscal respecto de la propuesta del massismo.

Pese a las reuniones entre referentes legislativos de bloques opositores, la situación no varió sustancialmente como para vislumbrar un resultado, ya que ninguno de los sectores tiene mayoría.

Pasado el mediodía del lunes, el presidente del bloque de senadores nacionales del FpV-PJ, Miguel Pichetto, recibió a su par de Diputados, Héctor Recalde, quien después de un breve encuentro, ratificó que su bancada sostendrá el proyecto tal cual lo aprobó el Senado, aunque concedió que el “Plan B” sería respaldar la iniciativa del massismo.

Posteriormente, se encontraron Recalde con Massa para analizar el escenario y la posibilidad de acuerdos, pero no hubo decisión conjunta y sí trascendidos sobre acusaciones cruzadas.

También el jefe de la bancada kirchnerista recibió en sus oficinas a los secretarios generales de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli, quienes volvieron a respaldar la sanción de la Ley Antidespidos.

El dictamen de mayoría es el que avalaron el FpV-PJ y el Bloque Justicialista, sin cambios al sancionado por la Cámara alta; el de Cambiemos plantea lisa y llanamente su rechazo y el del FR-UNA incluye además de la prohibición de los despidos y la doble indemnización, capítulos de promoción del empleo para jóvenes y adultos mayores de 50 años y otro de protección a las pequeñas y medianas empresas. También hay dictámenes del socialismo y del Frente de Izquierda.

De acuerdo al artículo 81 de la Constitución Nacional, si ninguno de esos dictámenes obtiene mayoría en la sesión, la Ley de Emergencia Ocupacional no podrá volver a tratarse en el actual período ordinario. Ese sería el mejor resultado para el oficialismo, evitando al presidente Mauricio Macri la eventualidad de utilizar la facultad constitucional del veto total o parcial.

Encuentros

Según Recalde, su par del Senado habría ratificado que mantiene su postura de apoyar la sanción de esa Cámara, aunque anticipó que no se pronunciaría públicamente por respeto a la decisión que adopten los diputados. “Fue muy claro el senador Pichetto. Ellos votaron la ley con 49 senadores de varios bloques, no solamente del PJ-FpV, y nos dijo que él no podía comprometer su palabra. Lo que yo interpreto es que si votaron 49 senadores y la ley viene modificada de Diputados, según mi deducción, rectificarían la ley aprobada”, analizó.

Después Recalde recibió a Yasky y Michelli, en busca de apoyo al proyecto de Ley de Emergencia Ocupacional y lo propio hizo con los dipusindicales Omar Plaini (monobloque Cultura, Educación y Trabajo) y Héctor Daer (Frente Renovador-UNA).

La diputada kirchnerista María Teresa García advirtió que en caso de aprobarse modificaciones al texto del Senado, el trámite para que se convierta en ley demandaría unas “tres semanas más”.

El massismo

Desde la bancada massista, el diputado Marco Lavagna adelantó la postura de rechazar los dictámenes del FpV y buscar consensos para avanzar con el propio.

“Vamos a seguir insistiendo con nuestro proyecto, así que trataremos de convencer a todos los legisladores para que vean las ventajas que tiene”, agregó.

En ese sentido, también adelantó su respaldo a ese dictamen la bancada de Libres del Sur, que encabeza Victoria Donda, que venía anticipando su respaldo al proyecto del Senado.

Crónica


Un discurso para preparar el veto

En tiempo de descuento, el Gobierno salió a meter presión en contra de la ley de emergencia ocupacional. Ayer no solamente fueron funcionarios de primera línea quienes criticaron, una vez más, el proyecto pendiente de tratamiento en la Cámara de Diputados, sino que hubo un pedido a figuras públicas para que manifiesten su rechazo y le den respaldo a un eventual veto por parte del presidente Mauricio Macri.

“Si piensan que una ley de doble indemnización es inconveniente, que lo digan”, le pidió el ministro de Producción, Francisco Cabrera, por la mañana a un centenar de empresarios durante un desayuno que compartió con ellos. La sugerencia del Gobierno se replicó en reuniones que mantuvieron durante todo el día con gobernadores e incluso se coló en la agenda de la reunión que mantuvo el Mauricio Macri con el viceministro de Desarrollo Económico de Italia, Iván Scalfarotto.

En el país existe un “problema de baja demanda laboral” pero no “una crisis de empleo”, sostuvo Cabrera en el desayuno que tuvo con miembros de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina. Allí les pidió a los presentes que manifiesten sus críticas al proyecto que hoy trata la Cámara de Diputados y que el Gobierno vetará cuando se apruebe, según advirtieron el Presidente y sus voceros más autorizados en reiteradas ocasiones. El objetivo del Poder Ejecutivo es quitarle legitimidad social a la propuesta para minimizar los costos de rechazar la ley.

En la misma reunión, el ministro también anticipó que “se van a generar 60 mil nuevos empleos en el próximo semestre y 400 mil el año que viene”. Para Cabrera, “el verdadero rol del Ministerio de la Producción es generar empleo sustentable y de calidad para llegar a pobreza cero” y para eso es necesario echar mano a los “20 mil millones de dólares en inversiones latentes” que existirían “sólo en el sector industrial”. Pero, agregó, para eso es necesario “la normalización de la macroeconomía”.

En el mismo sentido se manifestó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que sostuvo que la ley de emergencia ocupacional “no es una herramienta que le sirva a los trabajadores” sino “todo lo contrario” porque “termina ahuyentando a los inversores”. Para el funcionario macrista, “las inversiones han empezado a llegar” y “todos los días” se estarían creando “nuevos proyectos de empleo, no sólo del sector privado, sino también en la obra pública”.

De esa misma línea se hicieron eco gobernadores cercanos a la Casa Rosada. El mandatario de Chubut, Mario Das Neves, aseguró –horas después de firmar el acuerdo con el gobierno nacional por la devolución del 15 por cuento de los montos coparticipables– que la ley antidespidos “es muy mala” y “no produce ningún efecto real sobre la gente” respecto al empleo. “Creo que ha sido una puja entre el oficialismo, la oposición y los gremios. Yo voté leyes antidespidos cuando fui diputado, pero la verdad que no generan ningún efecto”, opinó.

Por su parte, el cordobés Juan Schiaretti advirtió que la ley “no resuelve el problema del empleo” y sugirió “poner en marcha un programa anticrisis que otorgue subsidios a la pequeña y mediana empresa, que permita que no se tenga que despedir trabajadores”. El gobernador de Córdoba se quejó de que desde “hace un mes que se está perdiendo tiempo discutiendo una medida que no dio resultado en el pasado”.

El tema incluso alcanzó a la reunión que mantuvo Macri en su despacho con Scalfarotto. Luego del encuentro, el titular de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, habló sobre el proyecto: “Lo mejor que podría pasar es que se olvidaran de esa ley y fuéramos para adelante con el país, seriamente. El Gobierno tiene que ayudar seriamente a ese 30 por ciento de pobreza que hay en el país, que no son los que están incluidos en la ley antidespidos, sino gente que está fuera de la economía blanca”, dijo.

Página 12


Informe de coyuntura económica de CEPA indica que hasta el mes de abril hubo 154 mil despidos

CEPA