Chiloé sigue movilizado, pese a acuerdos en cinco comunas

Con la Isla Grande cortada en dos puntos específicos, Chacao y Chonchi, más una serie de barricadas intermedias, Chiloé está lejos de volver a la normalidad. El gobierno anunció el domingo la firma de un acuerdo en siete de las 10 comunas de la provincia, para deponer la movilización, pero ayer, según los pescadores, las localidades que se bajaron eran cinco. Y, además, las agrupaciones que no formaron parte de las negociaciones dijeron que se trataba de soluciones parciales, con sólo una parte de los afectados por la marea roja.

Según el diputado Alejandro Santana (RN), “en Chonchi el gobierno llegó a un acuerdo con los macheros de Cucao, pero en él no están los pescadores bentónicos de la costa interior, en la misma comuna. No están todos, es pretencioso decirlo por parte del gobierno”. El parlamentario agregó que Ancud, Quellón y Quemchi representan el 91% de los pescadores afectados por marea roja “y ellos no han llegado a ningún acuerdo”.

Estas tres comunas, más Chonchi y Queilén, mantienen la movilización y el corte de caminos. En tanto, en Quinche, Dalcahue, Puqueldón, Curaco de Vélez y Castro, pese a la firma de acuerdos, la normalidad aún es frágil. En Castro, actualmente sólo la mitad de los alumnos puede acceder a los colegios desde otros puntos, y en toda la isla los problemas de desabastecimiento continuan, así como la falta de transporte.

Para paliar la situación, ayer se esperaba en Castro y Dalcahue una barcaza, desde Puerto Montt, con provisiones de emergencia. “Esperamos poder materializar un acuerdo con las zonas pendientes”, dijo el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes.

Consultada la intendencia regional, no fue posible conocer cuál es el listado de agrupaciones que han firmado acuerdos.

El diputado PS Fidel Espinoza enfatizó que estos acuerdos “no son representativos de los verdaderamente afectados, están hecho para la tele y para dividir al movimiento. De hecho, en las próximas hora haré la denuncia a la Presidenta de un dirigente de Chiloé que firmó un acuerdo, pero que tiene ocho lanchas y nueve vehículos”.

Según el presidente del movimiento Defendamos Chiloé, Juan Carlos Viveros, existe una problemática social y demandas históricas que van más allá del bono. “El conflicto no está superado, hay comunas que dicen que se bajaron, pero aparecen otras agrupaciones tomándose las mismas barricadas y recuperando los cortes de camino. También ha pasado que los dirigentes firman y luego las asambleas no lo aceptan la propuesta”.

En Maullín, uno de los dirigentes renunció tras conocerse el acuerdo al que llegó la federación de pescadores de esa caleta. “Reprobé la firma que hizo el grupo, sin haber consultado a las bases”, precisó Custodio Serón, secretario del gremio mencionado.

Javier Almonacid, administrativo de una empresa naviera, cree que en Chiloé el desconsuelo crece, tras 14 días en paro: “Unos se han inclinado y han dicho amén a las aspirinas para una enfermedad crónica. No se imaginan la tormenta que viene”.

La Tercera